10 reflexiones tras el fin de semana

El clásico inglés entre Liverpool y Manchester United se convirtió en la mejor demostración del momento histórico que viven ambos clubes. Riyad Mahrez volvió a costarle dos puntos al Leicester. Chelsea y Everton nos depararon el tercer 3-3 de la semana.

Por Ilie Oleart | 18/01/2016 Watford Bournemouth
Riyad Mahrez volvió a errar un penalti

Recordemos. El pilar defensivo del Liverpool en el clásico es un tipo que se hizo un selfie con un koala pic.twitter.com/c12meIK95a

— La media inglesa (@LaMediaInglesa) enero 17, 2016

1. El 3-3 se ha convertido en tendencia
Esta semana intensiva en la Premier League arrancó el martes con un empate a tres en St James’ Park entre Newcastle y Manchester United. Poco podíamos imaginar en ese instante que este insólito resultado estaba destinado a convertirse en un patrón con el transcurso de la semana. Al día siguiente, Liverpool y Arsenal protagonizaron otra igualada a tres con gol en el último suspiro incluido en una nueva exhibición de fútbol de ida y vuelta, de ese que tanto deleita a los aficionados y tan poco gusta a los entrenadores. En una vuelta de tuerca final, este sábado, Chelsea y Everton nos depararon otro trepidante empate a tres en Stamford Bridge. Aunque parecía imposible, ambos lograron superar a sus predecesores. Tras una soporífera primera parte sin goles, llegó el diluvio. Seis goles, algunos de hermosa factura, como el 0-2 de Kevin Mirallas o el remate cruyffesco de Funes Mori para el 2-3. Y en el minuto 98, John Terry puso el definitivo 3-3 en fuera de juego. Como emociones, difícil de superar. Aprende, JJ Abrams.
2. Un clásico marcado por el momento histórico de los contendientes
El clásico inglés del domingo se convirtió en la mejor muestra del momento histórico por el que atraviesan ambos clubes. El Manchester United sigue tratando de superar la traumática partida del líder supremo. Tres años y 200 millones de libras netos después, no hay rastros de que esté próximo a lograrlo. Lo del Liverpool ya no es un bache. Es un valle de lágrimas. Es la fosa de las Marianas. Los Reds no ganan una liga desde hace 25 años y en este lapso solo Rafa Benítez y Brendan Rodgers estuvieron cerca de lograrlo. Los dos clubes más laureados del país (38 ligas y ocho Copas de Europa entre ambos) nos depararon un espectáculo carente de calidad, emoción o interés. ¿Quién entre los 22 jugadores que arrancaron el encuentro se encuentra entre los veinte mejores jugadores del mundo? David De Gea. Eso es todo, señor juez.
3. AlexOxlade-Chamberlain se agiganta ante las ausencias
Ante las ausencias de Mesut Özil y Alexis Sánchez, sus dos jugadores más desequilibrantes, además de la de Francis Coquelin, Arsène Wenger optó por modificar su dibujo táctico en Stoke-on-Trent. El Britannia es el estadio maldito del alsaciano: en sus siete visitas anteriores solo logró una victoria y mordió el polvo en cinco ocasiones. Así que Wenger optó por un 4-3-3 con Alex Oxlade-Chamberlain como interior junto a Aaron Ramsey, con Mathieu Flamini cubriéndoles las espaldas a ambos. Oxlade-Chamberlain fue posiblemente el mejor jugador de su equipo, aprovechando su velocidad para superar líneas en conducción. Wenger ha afirmado en varias ocasiones que el futuro del joven jugador inglés pasa por una posición más centrada sobre el campo. Su actuación en el Britannia refrenda esa idea.
4. Lo que Mahrez te da, Mahrez te lo quita
Con 0-1 en el marcador, el Leicester dispuso de un penalti para sentenciar el encuentro en Villa Park. Para allá que se fue Riyad Mahrez, quizás el mejor jugador de la Premier League esta temporada, como acreditan sus trece goles y siete asistencias. Semanas atrás, Mahrez erró un penalti en casa ante el Bournemouth en un encuentro que finalizó con empate a cero. A pesar de eso, Claudio Ranieri refrendó su confianza en el jugador e insistió en que seguiría lanzando las penas máximas. Mahrez volvió a errar en Villa Park y el Aston Villa acabó empatando. Los errores de Mahrez desde los once metros ya le han costado cuatro puntos al Leicester. Quizás Ranieri debería comenzar a pensar en cambiar de lanzador.
5. Bigoleador Ward-Prowse
James Ward-Prowse es uno de los secretos mejor guardados del fútbol inglés. O uno de los jóvenes más infravalorados del país, como prefieran. Centrocampista elegante, sutil, inteligente, puede jugar como medio centro o media punta. Y un arma mortífera en el balón parado. Ante el West Brom, abrió el marcador con una falta milimétrica a la escuadra. Minutos después, selló su doblete transformando con seguridad un penalti. Desde que debutó en el primer equipo del Southampton en la temporada 2012-13 hasta ayer, Ward-Prowse había sumado un solitario gol en liga. Este sábado, le bastó media hora para duplicar esa cifra.
6. El mérito del Bournemouth
El Bournemouth goleó al Norwich por 3-0 y se colocó 15º cinco puntos por encima de la salvación (y a uno del Chelsea, dicho sea de paso). Los once jugadores titulares del equipo de Eddie Howe estaban jugando en segunda división la temporada pasada. Uno, Benik Afobe, lo estaba haciendo hasta hace unos días. Esto demuestra el éxito de Eddie Howe, que ha transformado jugadores que parecían perdidos para el fútbol de élite, como Dan Gosling, en valiosos elementos del equipo. Una vez se integren los nuevos fichajes (el mencionado Afobe, Lewis Grabban y Juan Iturbe) y se recuperen los lesionados (Callum Wilson, Tyrone Mings, Max Gradel), el Bournemouth será un equipo con armas para competir por algo más que evitar el descenso.
7. El nefasto debut de Jan Kirchhof
Hora de juego en White Hart Lane. El Sunderland está logrando un valioso empate ante el Tottenham. Consciente de que las piernas de sus jugadores han perdido la frescura del inicio, Sam Allardyce sustituye al delantero Danny Graham (que estaba jugando en banda) por el defensa central alemán Jan Kirchhof, recién llegado del Bayern de Múnich. Acto seguido, el Tottenham marca el 2-1 por mediación de Mousa Dembélé. Minutos más tarde, Kirchhof concede demasiado espacio a Eriksen, que arma la pierna y dispara. El balón rebota en la pierna del alemán y se desvía lo suficiente para acabar en el 3-1. Kirchhof completó su nefasto debut cometiendo el penalti que acabaría en el 4-1. “En algún momento tenía que comenzar a jugar, al menos ahora ya conoce la velocidad de la Premier League”, afirmó Big Sam tras el encuentro.
8. Agüero suma otra muesca a su revólver
A lo largo de su carrera en la Premier League, Sergio Agüero se ha enfrentado a 28 clubes diferentes. Tan solo a cuatro de ellos se quedó sin marcarles. Uno era el Crystal Palace, que visitaba el Etihad este sábado. Como si estuviera molesto con esa resistencia, Agüero se encarnizó con las águilas. Un doblete del argentino fue providencial para que los Citizens aplastaran al equipo de Alan Pardew por 4-0. Pellegrini va engrasando la máquina de cara a la fase decisiva de la temporada: en el horizonte, la vuelta de semifinales de la Copa de la Liga, los octavos de Champions League y la pugna por la liga.
9. Las chaquetas de Mike Ashley
Mike Ashley, el dueño del Newcastle y de las cadenas de deportes Sports Direct, es un tipo tan peculiar como poco querido por los aficionados de las “urracas”. Sin embargo, esta semana tuvo un detalle con sus castigados hinchas. Ashley prometió que regalaría una chaqueta valorada en 60 libras a todos los asistentes al encuentro ante el West Ham si el equipo ganaba. Y ganó. Aunque había letra pequeña: Ashley regaló 45.000 chaquetas (es decir, que la broma le costará 2,4 millones de libras) pero como más gente se registró para el regalo, Sports Direct ha procedido a sortearlas. Una cosa es ser generoso y otra ser tonto.
10. La improvisación se adueña del Swansea
Desde que ascendió a la Premier League, hemos elogiado la impecable gestión del Swansea, tanto en los despachos como sobre el césped. El club ha logrado beneficios mientras practicaba un fútbol vistoso y efectivo. Pero la varita mágica de Huw Jenkins parece haberse roto y la improvisación se ha adueñado del club. Parece que el pánico del descenso está guiando las decisiones en el Liberty Stadium. Garry Monk, que logró la mejor clasificación histórica del equipo en Premier la temporada pasada fue despedido sin tener sustituto. Jenkins recorrió medio mundo en busca de un entrenador para sacar al club del atolladero pero fracasó. Así que no tuvo más remedio que nombrar a Alan Curtis como técnico permanente hasta final de temporada. Las limitaciones del preparador galés no han tardado en quedar expuestas. Así que Jenkins ha optado por brindarle algo de ayuda en forma de Francesco Guidolin, actual director deportivo de las franquicias de la familia Pozzo (Watford, Udinese, Granada) y exentrenador de Udinese, Mónaco o Palermo entre otros. La cosa cada vez pinta peor en Gales.
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