10 reflexiones tras el fin de semana
El fin de semana se presentaba suculento como un jugoso entrecot. Pero el desequilibrio rigió los enfrentamientos entre Manchester United y Leicester, y Arsenal y Chelsea.

1. La piña de Old Trafford

Antes del partido ante el Leicester en Old Trafford, José Mourinho se esmeró en defender a Wayne Rooney ante las críticas de los periodistas. Tras sentarle en el banquillo y cosechar una cómoda victoria por 4-1 ante el vigente campeón, se apresuró a desligar el holgado triunfo de la suplencia del capitán inglés. Pero a nadie se le escapa que Rooney se ha convertido en un ingrediente superficial en este equipo. Es como la piña en la pizza. Se puede añadir pero no aporta nada. Sin el inglés ni Marouane Fellaini en el once inicial, el mediocampo del Manchester United recuperó su fluidez y por fin pudimos ver la mejor versión de Paul Pogba. El francés fue el jugador que completó más pases sobre el terreno de juego, seguido por Ander Herrera y Juan Mata. Entre los tres completaron 225 pases, casi los mismos que todo el Leicester (230). ¿Quién habría imaginado que resolver el cortocircuito del centro del campo era tan sencillo como sentar a Fellaini y Rooney?

2. Una novedosa debilidad

El Manchester United mostró su mejor rostro de la temporada pero contó con la indispensable colaboración del Leicester. Tres de los cuatro goles encajados por los Foxes nacieron de saque de esquina. Chris Smalling y Paul Pogba remataron a placer desde el borde del área pequeña en dos de ellos, mientras que Marcus Rashford anotó sobre la línea de gol tras una desatención infantil de la defensa en el lanzamiento en el otro. La ausencia de Kasper Schmeichel se notó especialmente en los balones por alto, mientras que la zaga del equipo dio signos de una desatención desconocida la temporada pasada. Entre semana, el Leicester recibe al Oporto en Champions League, una competición que castiga con severidad errores de este calibre. Claudio Ranieri hará bien en dedicar buena parte del entrenamiento de la semana a corregirlos.

3. Pochettino sigue los pasos de Wenger

Mauricio Pochettino parece haber extraído alguna que otra lección de la estrategia de Arsène Wenger ante la construcción del Emirates. El técnico del Arsenal era consciente de que, durante varios años, el club estaría sometido a estrecheces financieras derivadas de la inversión en el estadio, así que optó por renunciar a cuantiosos fichajes y se centró en los jóvenes. Es más económico fichar a un jugador con veinte años y completar su formación que hacerse con él cuando ya ha alcanzado el estrellato. Así fue como llegaron los Fàbregas, Nasri, Clichy, Van Persie o Diaby al Arsenal. Pochettino está siguiendo sus pasos. El técnico argentino tiene a su disposición a la plantilla más joven de la liga, que espera le acompañe durante esta travesía por el desierto hasta que el club pague el último ladrillo del nuevo White Hart Lane. A tenor de la idéntica pose de Pochettino en las fotos de renovación de Kyle Walker, Danny Rose, Eric Dier o Dele Alli, el técnico argentino se ha encerrado en un despacho enfundado en su traje para prolongar el contrato de todos ellos y asegurar la competitividad del equipo durante este trance.

4. Mil Pulis en Stoke

Tony Pulis dirigió su partido 1.000 en Stoke-on-Trent. Precisamente ante el equipo con el cual se hizo un nombre tras ascenderle a la Premier League y mantenerle con solvencia en la máxima categoría inglesa. Sin embargo, Peter Coates, dueño de la casa de apuestas Bet365 y de los Potters, optó en 2013 por darle las gracias y apostar por Mark Hughes, convencido de que era necesario un nuevo técnico para conducir al club al siguiente nivel. Tres años después, el plan no parece haber funcionado del todo. Tras el empate entre West Brom y Stoke del sábado gracias a un gol sobre la bocina de Salomón Rondón, los Baggies de Pulis se ubican en el noveno lugar mientras el Stoke ocupa el penúltimo.

5. El regreso de Benteke

Christian Benteke fue la sensación en su temporada de debut en la Premier League, cuando anotó 19 goles con el Aston Villa. A pesar de las dificultades por las que atravesó el equipo y que acabaron con el descenso de la temporada pasada, Benteke reafirmó ese debut con 10 goles en 2013-14 y 13 más en 2014-15. Entonces apareció el Liverpool y su carrera sufrió un inesperado parón. A pesar de anotar la respetable cifra de nueve goles en 1520 minutos (uno cada 168) de liga la temporada pasada, Jürgen Klopp jamás se vio capaz de transformarle en un jugador útil para su sistema. Así que este verano hizo las maletas en dirección a Londres. Y en el Crystal Palace está recuperando las sensaciones de su exitosa etapa en Villa Park. Sus dos goles en liga, en Middlesbrough y en Sunderland el fin de semana, han resultado claves para cosechar sendas victorias que permiten al equipo de Pardew mirar hacia arriba en la tabla.

6. Se acabó el baile, Francesco

Francesco Guidolin tiene todos los números para ser el primer técnico despedido en la Premier League esta temporada. Y es una lástima porque, a base de prueba y error, había acabado encontrando el estilo, el sistema y el once que mejor se adaptan a las características de los jugadores y a la idiosincrasia del club. El Swansea no atravesó las divisiones a base de replegarse y lanzar pelotazos. Lo hizo apostando por un fútbol asociativo poco común en las divisiones inferiores, siendo agresivo en la presión y tratando siempre de asumir el control del partido. Ante el Manchester City, que ha ganado todos los partidos que ha disputado esta temporada, el Swansea presionó arriba hasta que la gasolina se agotó, robó en repetidas ocasiones en campo contrario y solo la mala puntería impidió que le diera un susto al equipo de Pep Guardiola. Por desgracia, todo apunta a que Guidolin será expulsado del baile justo cuando los bailarines comenzaban a bailar al son de su música.

7. All England Club

Hoy en día, encontrar un equipo en la Premier League con mayoría inglesa en sus filas es una anomalía. En el Arsenal-Chelsea, Theo Walcott y Gary Cahill fueron los únicos ingleses titulares. John Stones y Raheem Sterling fueron los representantes del país en el once del Manchester City en Swansea. Así que el Bournemouth ganara 1-0 al Everton, revelación de la temporada hasta ahora, con diez jugadores de campo nacidos en Inglaterra constituye toda una rareza. Eddie Howe no solo se ha convertido en el mejor técnico inglés joven por su estilo ofensivo y sus resultados palpables, sino que además lo ha hecho apostando por el talento local.

8. Los fichajes silenciosos de Klopp

Los fichajes veraniegos del Liverpool no fueron especialmente ilusionantes. Comparados con el glamour de otros jugadores como Ilkay Gundogan, Paul Pogba, Zlatan Ibrahimovic o Granit Xhaka, las novedades en Anfield pasaron casi desapercibidos. El mejor ejemplo es Ragnar Klavan, un estonio de 30 años procedente de la Bundesliga del cual The Kop no había oído hablar en su vida. Y, sin embargo, Klavan demostró durante la apabullante victoria por 5-1 ante el Hull City que es mucho más que un defensa central veterano. Jürgen Klopp se ha labrado un cierto prestigio por su capacidad para descubrir talento donde aparentemente no lo hay y, una vez más, lo ha demostrado con jugadores como Klavan o Giorginio Wijnaldum, resituado como eficaz interior.

9. Oídos sordos

El Chelsea de José Mourinho arrancó la temporada 2014-15 como un rayo. Los recién llegados Cesc Fàbregas y Diego Costa se entendieron desde el primer día como si de viejos amigos se tratara y entre las asistencias del primero y los goles del segundo colocaron al Chelsea en la cima desde el inicio. Para Navidad, el equipo de Mourinho era el favorito indiscutible al título. Pero el día de Año Nuevo de 2015, el Chelsea visitó al Tottenham y abandonó White Hart Lane con cinco goles en la mochila y una sensación de fragilidad defensiva que ya no le abandonaría hasta hoy. Aunque el Chelsea acabó ganando la liga, aquella derrota supuso el punto de inflexión para un equipo que el año pasado finalizó en décima posición tras llevarse por delante a una leyenda de Stamford Bridge como Mourinho. Y casi dos años después de la derrota de White Hart Lane, el equipo padece las mismas carencias. Nueve jugadores arrancaron en el once titular aquel día y lo hicieron en el que cayó 3-0 el sábado en el Emirates ante el Arsenal: Thibaut Courtois, Gary Cahill, César Azpilicueta, Branislav Ivanovic, Cesc Fàbregas, Diego Costa, Eden Hazard, Willian y Nemanja Matic. Lo de White Hart Lane no fue una goleada, fue un grito de cambio. Que, aparentemente, nadie oyó en el Bridge.

10. Mucha pólvora para tan pocos cimientos

En los últimos diez partidos de la temporada pasada, el West Ham encajó dos goles por partido. En total, recibió 51 tantos en liga, diez más que el Southampton, que acabó superándole en la tabla. Lejos de reforzar la defensa, Slaven Bilic emprendió en verano una cruzada para fichar a todo jugador ofensivo que pasara a menos de 500 kilómetros del Estadio Olímpico. Así, llegaron André Ayew, Sofiane Feghouli, Gokhan Tore, Ashley Fletcher, Simone Zaza o Jonathan Calleri. ¿Y en defensa, la auténtica necesidad del equipo? Bueno, la lesión de Aaron Cresswell le obligó a fichar a Arthur Masuaku y el último día de mercado reclutó a Álvaro Arbeloa, que estaba libre tras acabar contrato con el Real Madrid. Ante el Southampton, la defensa del West Ham volvió a ser un esperpento y esta vez ni siquiera Payet pudo resolver el entuerto. Tras seis partidos, los Hammers suman tres puntos. Los mismos que tras su primer partido de la temporada pasada en el Emirates.

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