10 reflexiones tras el fin de semana
Diego Costa ha mejorado su comportamiento, lluvia de goles en la Premier League, Alan Pardew sigue lejos de tener su puesto asegurado, los inicios del Bournemouth y mucho más en las tradicionales diez reflexiones de esta semana.

1. Goles, goles, goles

Este fin de semana se marcaron 36 goles en la Premier League. En los seis partidos del sábado, siete equipos marcaron al menos tres goles y otros tres marcaron dos. El Sunderland fue el único de los doce que se quedó sin marcar (al fin y al cabo, es el Sunderland). Esta liga va camino de romper todos los récords goleadores. La media de goles por partido esta temporada es de 2,89, por encima de los 2,7 del curso pasado o de los 2,57 de 2014-15. Esta semana, Jonathan Wilson se preguntaba en las páginas del Guardian cuál era el motivo de esa hemorragia de goles y una de sus conclusiones era que, a pesar de la inédita reunión de cerebros privilegiados en los banquillos esta temporada, las defensas están aportando su inestimable granito de arena. Incluso equipos grandes como el Manchester City o el Liverpool tienen defensas más propias de un equipo aficionado de los que lucen camisetas desparejadas y llevan nombres como “Juancarlinhos” o “Van Ricardo” a la espalda. Sea por lo que fuere, esté bien así.

2. El buen chico

Diego Costa no solo está en el mejor momento futbolístico de su carrera, como atestiguan sus doce goles en liga (los mismos que marcó en toda la temporada pasada) y el liderato del Chelsea, sino que además ha mejorado sus modales. El domingo, no solo marcó el gol de la victoria de su equipo ante el West Brom, sino que sumó su noveno partido consecutivo de liga sin ver tarjeta, un récord en su carrera. Un hito especialmente reseñable considerando que Costa vio cuatro tarjetas amarillas en los primeros seis partidos de liga pero desde entonces, y estamos hablando de septiembre, no ha visto ninguna cartulina. Sean las diatribas de Conte, la ayuda psicológica o una repentina madurez, el caso es que Costa se ha alejado de los problemas sin perder su mordiente.

3. Drama en Goodison

La derrota del Everton en Watford en el partido que abrió la jornada, desató la ira de los aficionados de los Toffees en las redes sociales. Una temporada que había comenzado con señales esperanzadoras va camino de convertirse en una pesadilla. Los Blues han sumado solo dos puntos de los últimos quince y han perdido a Yannick Bolasie, fichaje récord del verano, para lo que resta de temporada por una grave lesión de rodilla. La actitud de Ronald Koeman tampoco está ayudando a calmar los ánimos. Para el holandés, todos los problemas se resolverán en enero, cuando pueda añadir las piezas que faltan a su rompecabezas. Pero lo cierto es que algunos de los problemas del equipo no son individuales sino tácticos, como la defensa de los balones parados, uno de los talones de Aquiles del equipo este curso. Viendo el rendimiento del equipo, uno se pregunta si Farhad Moshiri hizo una buena inversión pagando cinco millones al Southampton por Koeman.

4. De porteros a porteros

El encuentro entre Manchester United y Tottenham nos permitió ver en acción a, posiblemente, los dos mejores porteros de la Premier League. Las intervenciones de David De Gea y Hugo Lloris fue lo único que impidió que el partido registrara más goles que el solitario tanto de Henrikh Mkhitaryan. Acto seguido, en Anfield, pudimos ver a dos colegas de Lloris y De Gea que no están pasando por su mejor momento. Loris Karius y Darren Randolph fueron los responsables directos de, en el primer caso, el 1-1 de Dimitri Payet y, en el segundo, del 2-2 de Divock Origi. Ambos están atravesando una mala racha. Karius llegó para solventar los problemas ya casi congénitos de la portería del Liverpool pero su blanda actuación en Bournemouth y este fin de semana han reabierto el debate de la portería y algunos abogan por el regreso de Simon Mignolet. Algo similar ha sucedido en el West Ham, donde Randolph ha sustituido esta temporada a Adrián San Miguel después de algunos errores del guardameta español. Pero las dudas son tales que está sonando el nombre de Asmir Begovic como fichaje invernal de Slaven Bilic. La portería es una posición clave para competir por una liga. Que se lo pregunten a Thibaut Courtois y Petr Cech.

5. El desorden de Guardiola

En el King Power se enfrentaron dos técnicos, Claudio Ranieri y Pep Guardiola, en momentos radicalmente opuestos. Mientras el italiano lleva un año aplicando el mismo modelo y sistema de juego con los mismos jugadores, el español sigue haciendo probaturas. En esta ocasión, Guardiola colocó a Aleksandr Kolarov en su puesto natural de lateral pero improvisó a Bacary Sagna como central. Las ausencias de Fernandinho y Sergio Agüero, y la floja actuación de John Stones y Claudio Bravo en portería acabaron de armar las condiciones idóneas para que el Leicester hiciera lo que mejor sabe hacer: replegarse y contraatacar. Riyad Mahrez, Islam Slimani y, sobre todo, Jamie Vardy con su hat-trick, se dieron un festín como hacía tiempo que no se daban. El Manchester City se queda a siete puntos de la cabeza y, considerando el estado de forma de Chelsea y Arsenal, no será sencillo atraparles.

6. Pardew sigue pendiendo de un hilo

La semana pasada, Alan Pardew salvó su primer match-ball tras vencer por 3-0 al Southampton. Pero su puesto está lejos de ser seguro a causa de un 2016 nefasto para los Eagles. El fin de semana, el Crystal Palace volvió a demostrar todos los defectos que le han llevado a esta situación. El equipo de Pardew es incapaz de conservar una ventaja, como ya demostró en Swansea, donde perdió por 5-4 un partido que ganaba por 3-4 hasta pocos minutos antes. En Hull volvió a sucederle lo mismo. Los Eagles ganaban 1-2 a falta de veinte minutos pero en solo seis vieron cómo el Hull le daba la vuelta al marcador. Tan solo el gol agónico de Fraizer Campbell en el minuto 89 evitó una nueva derrota del equipo de Pardew. El técnico inglés ha organizado un ataque vigoroso, eléctrico, con jugadores como Andros Townsend, Jason Puncheon o Wilf Zaha, que anotó un gran gol en Hull, pero la defensa sigue haciendo aguas. Si no lo solventa pronto, quizás pase la Navidad en su casa.

7. No era tan difícil, Bob

El técnico estadounidense Bob Bradley lleva semanas haciendo pruebas, sobre todo en lo referente a los jugadores. Su desconocimiento de la Premier League y de su plantilla han hecho perder semanas al Swansea que, a final de temporada, pueden marcar la diferencia entre mantenerse o descender. En un partido vital ante un rival directo como el Sunderland, Bradley decidió recurrir a la vieja guardia, con Leon Britton, Ángel Rangel y Wayne Routledge a la cabeza. Esos son los tipos que llevaron al Swansea desde la tercera división hasta la consecución de la Copa de la Liga y el consiguiente tour europeo. Si alguien conoce las entrañas y la idiosincrasia del club, son ellos. Cuando uno llega a mitad de temporada a una liga y un equipo desconocidos, tiene sentido apoyarse en aquellos que llevan más tiempo. No sorprendentemente, con Britton al mando de las operaciones, el Swansea recuperó su vieja filosofía y venció por 3-0.

8. El mejor lateral de la Premier League

En efecto, hablamos de Héctor Bellerín. El catalán regresó tras su lesión a causa de la salida forzada de su compañero Shkodran Mustafi (tres semanas de baja, en principio) y apenas tardó 17 minutos en asistir a su compañero Theo Walcott para que anotara el 1-1 y devolviera la tranquilidad al Emirates al borde del descanso. Bellerín se ha erigido en el último año en el mejor lateral derecho de la liga. ¿Quién podría discutirle ese título? Antonio Valencia es buen jugador pero ni siquiera es lateral. Bacary Sagna y Pablo Zabaleta están más cerca de la jubilación que de ganar un Balón de Oro. Seamus Coleman solía ser un buen jugador pero esta temporada parece su hermano patoso. Nathaniel Clyne y Kyle Walker son los mejores laterales ingleses, lo cual da una idea del nivel de la selección. Esta temporada se ha reconvertido en central pero si regresara a su puesto natural de lateral derecho, César Azpilicueta sería el único que podría competir con Bellerín (sí, el campeón de Europa Cédric Soares tampoco está mal).

9. Pésimos inicios

El Bournemouth es uno de los equipos más agradables de ver esta temporada en la Premier League. El joven Eddie Howe y su panda de futbolistas locales practican un fútbol ofensivo de transiciones rápidas muy entretenido. Los resultados, además, están acompañando a los Cherries, como demuestra su duodécima posición. Aunque podrían estar más arriba si lograran comenzar los partidos desde el primer minuto. La semana pasada, el equipo de Howe ya perdía 0-2 ante el Liverpool a los 22 minutos. Esta semana, todavía se dieron más prisa en encajar dos goles: 16 minutos. Ante los Reds, el Bournemouth logró darle la vuelta al marcador e imponerse por 4-3 pero, en esta ocasión, la losa fue demasiado pesada como para levantarla y los Cherries acabaron cayendo por 3-2 en Burnley. Quizás Howe deba comenzar a trabajar psicológicamente a sus jugadores para que mejoren su concentración desde los primeros compases. Remar a contracorriente suele acabar con la barca en el fondo del mar... a menos que Loris Karius sea el portero rival, claro.

10. La larga sombra de Osvaldo

Mauricio Pochettino convirtió a Dani Osvaldo en el fichaje más caro de la historia del Southampton cuando decidió traerle a la costa sur a cambio de 15 millones de libras. El argentino jamás logró acomodarse al club y acabó saliendo por la puerta de atrás tras propinarle un puñetazo a José Fonte en un entrenamiento. Tras vagar por algunos clubes más, Osvaldo acabó optando por dedicarse a pegar berridos en salas de conciertos. Este verano, los Saints rompieron de nuevo su récord de fichaje con la contratación del media punta marroquí Sofiane Boufal. Los jugadores marroquís que han pasado por la Premier League no han brillado precisamente por su dedicación al trabajo (Marouane Chamakh y Adel Taarabt acuden inmediatamente a la mente) sino más bien por su afición a fumar shishas. Boufal tiene juventud y talento suficientes para convertirse en una de las grandes estrellas de la Premier League. El golazo con el que decantó este fin de semana el duelo ante el Middlesbrough está al alcance únicamente de jugadores especiales. En sus manos está su futuro. O mejor dicho, en su cabeza.

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