10 reflexiones tras el fin de semana
Wayne Rooney superó finalmente el récord de Sir Bobby Charlton. André Marriner ayudó al Tottenham a lograr el empate en el Etihad. Y Andy Carroll y Fernando Llorente firmaron sendos dobletes.

1. Entre dos aguas

El Everton es el único equipo de la Premier League que vuela por libre. Los seis grandes compiten por cuatro puestos de Champions, los cuatro últimos por el codiciado decimoséptimo lugar y un nutrido grupo de equipos componen la zona media-baja de la tabla. En medio de este mar revuelto se encuentra el Everton, a cinco puntos de los grandes y con cuatro de ventaja sobre el West Brom, octavo clasificado. Las próximas semanas definirán si los Toffees se enganchan a la cabeza o se hunden en la zona media. Eso dependerá en buena medida de un jugador desconocido hasta hace unas semanas: Tom Davies. Con 18 años, el centrocampista se ha convertido en la sensación de la Premier League. Con él en el campo, el Everton todavía no ha encajado un gol y ha logrado victorias de prestigio como el 4-0 ante el Manchester City. Su emergencia recuerda a la de otro joven formado en el club que abandonó Goodison demasiado pronto. El Everton hará bien en enmendar ese error con Davies.

2. Wenger pierde los papeles

En el tiempo de descuento, Jonathan Moss señaló un claro penalti de Danny Welbeck que permitió al Burnley igualar ante el Arsenal en el Emirates. La decisión provocó que Arsène Wenger perdiera su flema y fuera expulsado. A pesar de la consiguiente pérdida de tiempo, el Arsenal logró adelantarse de nuevo gracias a otro penalti que Alexis Sánchez transformó con toda la sangre fría que le faltó a Wenger. En una semana en que la federación reveló el nivel de insultos que reciben los árbitros profesionales a raíz de la sanción de cinco partidos a John Sheridan cuando era entrenador del Notts County de League One (incluyendo “por tu culpa mis hijos no tendrán regalos de Navidad” o amenazas de violencia contra el cuarto árbitro), Wenger le hizo un flaco favor a la comunidad arbitral, ya de por sí sometida a una enorme presión.

3. Récord Rooney

En el tiempo de descuento, Wayne Rooney rescató un punto para el Manchester United en el campo del Stoke City (sea como sea que se llame actualmente) con una falta lateral ejecutada con maestría. Fue su gol 250 con el club y el que le permite adelantar a Sir Bobby Charlton, que presenció desde la grada cómo perdía su récord. Rooney ha sido el mejor jugador inglés de este siglo, pocas dudas existen al respecto. Máximo goleador de la historia del Manchester United y de la selección, segundo máximo goleador de la historia de la Premier League. Solo su mediocre rendimiento en los grandes torneos internacionales con los Three Lions y alguna que otra salida de tono fuera de los terrenos de juego empaña una magnífica carrera que ya se encuentra en declive tras más de una década rindiendo al máximo nivel. Saludemos a un grande que sorbe sus últimas gotas como profesional de primer nivel.

4. La cuesta comienza a empinarse

Tras vencer por 2-0 al Hull City, Antonio Conte reconoció que no había sido su mejor partido pero recalcó que entramos en la fase más complicada de la liga, como los resultados del fin de semana demuestran. El Liverpool cayó en casa ante el Swansea, el Manchester United rescató un empate en Stoke en el descuento, Manchester City y Tottenham se anularon mutuamente, y el Arsenal necesitó un penalti en el descuento para vencer en casa al Burnley. La realidad es que, tras meses de trabajo, los entrenadores por fin están logrando plasmar su modelo de juego en sus respectivos equipos. Los que no funcionaron, han sido destituidos. Y los equipos que andaban cortos de efectivos se han reforzado este mes. El Hull entra en estas dos últimas categorías. Marco Silva ha logrado insuflar esperanza y juego en los Tigers, que ya han cerrado tres fichajes este mes (Evandro, Niasse y Elabdellaoui), dos de los cuales fueron titulares en Stamford Bridge. A partir de ahora, cada punto vale su peso en oro, y sus litros de sangre, sudor y, posiblemente, lágrimas.

5. Tirarse o no tirarse

Con victoria parcial del Manchester City por 2-1 ante el Tottenham, André Marriner no señaló un flagrante penalti de Kyle Walker sobre Raheem Sterling que podría haber sentenciado un partido que acabó escapándosele al City. Ante el empujón de Walker, Sterling decidió mantenerse en pie y tratar de disparar. La acción reabre el debate sobre si los jugadores deben tirarse cuando reciben una falta o no. Ashley Young ha arrancado más de un penalti lanzándose a la piscina, tanto si había sido víctima de falta como si no. Sterling decidió continuar tras haber sido objeto de una y el penalti no fue señalado. Los árbitros no deberían guiarse por las reacciones de los jugadores para tomar una decisión. Si es penalti, es penalti, con independencia de lo que haga la víctima a posteriori.

6. El capitán Morgan

Como capitán, Wes Morgan lideró al Leicester hacia el título de liga la pasada temporada. Fue un ejemplo de sacrificio, compañerismo y superación durante todo el año. Fue un pilar en defensa y coronó un año extraordinario con momentos estelares como el gol del empate en Old Trafford que, a la postre, permitió a los Foxes alzarse con el triunfo. Y esta temporada, de nuevo se ha erigido en el mejor ejemplo de lo que es el Leicester hoy en día. En la goleada recibida ante el Southampton, Morgan estuvo lento, desatento y errático. Falló una ocasión clamorosa para reducir distancias con 2-0 y acabó cometiendo el penalti que significó el 3-0. Su labor ahora debe ser no ser el primer capitán de la historia en conducir a su equipo al título y al descenso la temporada siguiente.

7. Carroll podría haber sido el nuevo Crouch

El doblete de Andy Carroll el fin de semana en la victoria por 1-3 del West Ham en Middlesbrough, sumado al extraordinario gol de la semana pasada en casa ante el Crystal Palace, permiten atisbar las cotas que el delantero inglés podría haber llegado a alcanzar si no hubiera sido por una mala gestión de carrera, una vida desordenada fuera de los terrenos de juego y las constantes lesiones. En siete temporadas de Premier League, Carroll solo ha logrado jugar más de 20 partidos en tres de ellas. Pero en los escasos momentos en que ha disfrutado de continuidad en un entorno favorable, su rendimiento ha sido óptimo. Si consiguiera esa constancia, su carrera podría seguir el trayecto de Peter Crouch, otro delantero inglés que, sin aparentes talentos innatos, se ha labrado una carrera más que digna en la Premier League y en la selección inglesa. Pero ese es un gran si.

8. Llorente se reivindica

Tras su lánguido paso por Juventus y Sevilla, Fernando Llorente aterrizó en Gales para apurar los últimos años de su carrera y reivindicarse como el goleador que fue en el Athletic de Bilbao. Tras unos difíciles inicios, Llorente se ha ido entonando y ya es decisivo en el Swansea. Logró un doblete en el descuento ante el Crystal Palace para sellar una alocada victoria por 5-4 y de nuevo sumó dos goles en Anfield en la victoria de los Swans por 2-3. El riojano ha marcado ya ocho goles en la Premier League, solo tres menos que Sergio Agüero, por ejemplo. Y el Swansea no es precisamente el Manchester City.

9. Adiós, Sunderland

El Sunderland de David Moyes perdió 2-0 ante el West Brom tras una nueva exhibición de impotencia. Y las perspectivas no son más halagüeñas. El dueño Ellis Short, que ha puesto el club a la venta, no piensa poner una libra este mes, así que Moyes deberá ingeniárselas para reforzar el equipo sin dinero. Así las cosas, todo a lo que puede aspirar son fichajes de jugadores libres como Phil Jagielka (el Everton está deseando sacarlo de su nómina) o Joleon Lescott, que lleva semanas entrenando con los Black Cats. Mientras, Papy Djilobodji y John O’Shea conforman el eje de la zaga. El Sunderland es como un caballo con la pata rota. Lo mejor a lo que puede aspirar es a que alguien le pegue un tiro y acabe con su sufrimiento.

10. Se acaba el tiempo

James Ward-Prowse ha sido desde hace tiempo el secreto mejor guardado de la costa sur. El joven canterano del Southampton es un tipo inteligente que procede de una familia acomodada (su padre es un reconocido abogado). Aunque todavía tiene 22 años, sigue sin hacerse con un puesto fijo en el once y, desde su debut en Premier League con Nigel Adkins, ha ido alternando la titularidad con el banquillo. Ante el Leicester, Ward-Prowse fue el mejor de su equipo y redondeó su actuación con un gol. Pero el internacional sub-21 inglés necesita más partidos como este para afianzarse en el once y finalmente dar la razón a aquellos que esperaban que se erigiera un día en el comandante de la medular de la selección inglesa.

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