10 reflexiones tras el fin de semana
El Arsenal se impuso al mejorado Hull City con un gol polémico de Alexis Sánchez. Dos técnicos galeses libran una batalla personal en la zona media. Sadio Mané ha resucitado al Liverpool tras su periplo gabonés. Y el Leicester cada día parece más muerto.

1. Necesitamos vídeoarbitraje, volumen 5.062

Mark Clattenburg pidió disculpas a los representantes del Hull City tras comprobar que se había equivocado al conceder el primer gol del Arsenal, marcado por Alexis Sánchez con la mano. Pero de poco le servirá eso a los Tigers, que acabaron sucumbiendo por 2-0 en el Emirates. Al igual que la Premier League fue la primera gran liga europea en adoptar la tecnología del ojo de halcón, la organización debería dar un paso valiente y ser de nuevo pionera en la adopción del vídeoarbitraje. Un neologismo que, por cacareado, no goza todavía de una definición exacta y, sobre todo, de unos límites precisos. Rearbitrar cada acción no sería práctico pero disponer de un quinto colegiado frente a un pantalla y un micrófono para hablar con el árbitro principal y corregir errores de bulto como el gol de Alexis, añadiría justicia al juego y eliminaría airadas polémicas que sirven para vender periódicos y poco más.

2. El Manchester United recupera su aura

Con su victoria por 2-0 ante el Watford, el Manchester United encadenó dieciséis partidos sin perder en liga (nueve victorias y siete empates), su mejor racha desde la marcha de Sir Alex Ferguson hace casi cuatro años. Pero, más allá de los números, José Mourinho ha logrado que su equipo recupere un factor psicológico que le valió muchos éxitos en épocas pretéritas. Esa aura de invencibilidad y esa actitud de no aceptar la derrota bajo ninguna circunstancia. La que dio lugar al término “Fergie time” por sus remontadas in extremis. El Manchester United vuelve a ser un equipo temible, que acepta con naturalidad que el único resultado aceptable es una victoria. Y, quizás más importante, sus rivales lo perciben. El Watford salió a Old Trafford con un 1-0 en contra desde el túnel de vestuarios. Aceptaron que su destino irremediable era la derrota. Y, claro, lo fue.

3. El Boro no necesita un delantero, necesita un GPS

La falta de gol del Middlesbrough ha sido un tema recurrente esta temporada en estas líneas. Tras el empate a cero en casa ante el Everton, el Boro ha logrado solo tres goles en sus últimos seis partidos. El equipo de Aitor Karanka es el que menos goles ha marcado en esta liga, solo 19 en 25 jornadas. Siguiendo esta media, el equipo norteño sumará casi 29 goles en toda la liga. ¿Es eso suficiente para salvarse? En la historia de la Premier League, solo tres equipos han logrado mantenerse marcando menos de 30 goles: el Sunderland en dos ocasiones (29 goles en 2001-02 y 26 en 2005-06), el Manchester City (29 en 2006-07) y el Leeds (28 en 1995-96). De hecho, el Boro todavía no ha igualado al equipo que menos goles ha marcado en la historia de la liga, el Derby County de 20007-08, que descendió a segunda con solo 20 goles y el peor registro de puntos de la historia.

4. Manolo la nuit

Si mi memoria no me falla, Manolo Gabbiadini es el primer jugador en la historia de la Premier League con ese nombre. Eso sí, ha habido varios Manueles o Emmanueles (Lanzini, Petit, Rivière, Frimpong, Giaccherini, Eboué, Almunia, Adebayor…). Precisamente, de uno de ellos debería extraer una recomendación. Hace un año, el West Ham cerró la cesión del delantero Emmanuel Emenike. Debutó en febrero y ese mismo mes logró un doblete en Copa ante el Blackburn. Incluso se rumoreó con que su cesión podría convertirse en fichaje en verano. Ya no volvió a marcar un solo gol con los Hammers y se marchó por la puerta de atrás en verano. Las primeras impresiones pueden ser engañosas. Gabbiadini ha marcado tres goles en sus dos primeros partidos de liga con el Southampton, incluyendo un doblete en la contundente victoria por 0-4 en Sunderland del fin de semana. Pero esta es una liga muy dura donde, incluso los delanteros que llegan precedidos de una gran fama y parecen comenzar con buen pie, pueden acabar estrellándose. Que se lo digan a Dani Osvaldo o a Nikica Jelavic.

5. Tropezar con la piedra más inesperada

Durante los últimos años, contratar a Sam Allardyce se ha convertido en sinónimo de objetivo cumplido. Sea para ascender, como con el West Ham, o para evitar el descenso, como con el Sunderland el año pasado. Pero Big Sam parece haber agotado su suerte con el Crystal Palace. Tras la derrota por 1-0 ante el Stoke, los londinenses han sumado solo cuatro puntos de 21 posibles con Allardyce y siguen anclados en la zona de descenso. Sería un inesperado tropiezo para el técnico inglés, que cuenta con una plantilla que tiene calidad y amplitud suficientes como para estar cómodamente asentado en media tabla. Wilfried Zaha, Christian Benteke, Andros Townsend, James McArthur, Yohan Cabaye o el recién llegado Luka Milivojevic son futbolistas internacionales con selecciones como Bélgica, Francia, Serbia, Inglaterra o Escocia o Costa de Marfil. Su lugar no está en la lucha por el descenso sino unos escalones por encima. Este no solo sería el mayor fracaso de la carrera de Sam Allardyce sino que podría ser el “mejor” equipo en descender nunca en la Premier League.

6. Se busca delantero de hormigón armado

A pesar de haber fichado cuatro delanteros en verano (Simone Zaza, Jonathan Calleri, Toni Martínez, Ashley Fletcher), el West Ham sigue dependiendo de la precaria forma física de Andy Carroll. Tras marcar cuatro goles en cuatro partidos, el delantero inglés sufrió su enésima lesión muscular, lo que le apartó del once de Slaven Bilic ante el West Brom. Ante su ausencia, el técnico recurrió una vez más a la polivalencia de Michail Antonio, máximo goleador del equipo esta temporada con ocho goles. Sin embargo, los goleadores de los Hammers en el empate a dos ante los Baggies fueron Sofiane Feghouli y Manu Lanzini, dos media puntas. Tras un pésimo arranque, los Hammers se han asentado en media tabla pero uno se pregunta dónde estarían si Carroll no fuera de cristal o si tuvieran un delantero que pudiera jugar tres partidos seguidos.

7. Mané of the match

La victoria del Liverpool por 2-0 ante el Tottenham permitió a los Reds evitar igualar su peor arranque en un año natural desde 1993. En sus nueve primeros partidos de 2017, el equipo de Jürgen Klopp sumó una única victoria. Los motivos de este declive son varios: el agotamiento de algunos jugadores por la acumulación de partidos y la decisión del entrenador de no darles descanso, la baja forma de Philippe Coutinho tras su lesión, los problemas burocráticos que impidieron a Joel Matip jugar durante varias semanas y, sobre todo, la ausencia de Sadio Mané durante la Copa de África. El jugador senegalés fue el autor de los dos goles del Liverpool en un inicio fulgurante que dejó el partido sentenciado antes del descanso. Mané es el jugador con más desborde y gol de la plantilla de Klopp. A pesar de su paso por Gabón y de que ni siquiera ocupa una posición central en el ataque, Mané es el máximo goleador del equipo con once tantos, tres más que Firmino. Una vez liquidadas las demás competiciones y con Mané reintegrado, las probabilidades del Liverpool de acabar entre los cuatro primeros se han disparado.

8. El Burnley muestra su progreso

Que Turf Moor se ha convertido en uno de los estadios más complicados de visitar en la Premier League es una realidad. Pero en su empate ante el intratable Chelsea, el Burnley demostró dos cosas. Por un lado, que es algo más que un equipo que se dedica a lanzar pelotazos y domina la segunda jugada, una etiqueta que algunos análisis simplistas parecen haber colgado al equipo de Sean Dyche. Por otro, que el equipo, por primera vez en sus recientes y efímeras etapas en Premier League, por fin está dando muestras de ambición y aspirar a algo más que mantenerse en la liga agarrado con uñas y dientes. El mercado invernal fue la mejor muestra de los planes de futuro del club. Tres de los fichajes del mes pasado fueron titulares ante el Chelsea y rayaron a un nivel alto, como se espera de su experiencia y cartel en la liga. Ashley Westwood y Joey Barton conformaron la medular mientras que Robbie Brady aportó desborde por banda y un excelente gol de falta. Los Clarets parecen tener la salvación al alcance de los dedos a falta todavía de trece jornadas. Si este verano realiza otros tres o cuatro fichajes del calibre de los realizados en invierno, el equipo puede aspirar a bastante más que a tratar de pasar desapercibido y usurpar una temporada más entre los grandes chicos.

9. Swansea y Leicester, camino de hacer historia

Con su derrota en Swansea, el Leicester está más cerca de convertirse en el segundo campeón de la historia en descender la temporada siguiente tras el Manchester City en 1938. La debacle de los Foxes haría honor a su congénita afición a cambiar de categoría y a larga serie de decepciones que han dedicado a sus aficionados a lo largo de su centenaria historia. Pero si el equipo de Claudio Ranieri hará historia con su descenso, los galeses podrían hacerlo si se mantienen. El Portsmouth (en dos ocasiones) es el único equipo en la historia de la Premier League en salvar la categoría tras cambiar dos veces de técnico. Normalmente, esa inestabilidad ha acabado irremediablemente en el descenso del club implicado. No parece que vaya a ser el caso del Swansea, que ha sufrido una transformación radical bajo la batuta de Paul Clement, elegido mejor técnico del mes de enero en la Premier League. A diferencia del Leicester, el Swansea es un equipo que confía en su técnico, cree a pies juntillas en su plan de juego y ha recuperado la solidez de la que careció durante la primera mitad de la temporada.

10. Una lucha personal en la media tabla

El fin de semana pasado, el West Brom se impuso por 1-0 al Stoke en el "Berahino Derby". Durante la semana previa al partido, conocimos que el delantero inglés había sido sancionado durante dos meses por la federación inglesa por consumir drogas recreativas, motivo de su prolongada ausencia del primer equipo. Ryan Shawcross, capitán del Stoke, acusó veladamente a su exentrenador Tony Pulis de filtrar la noticia para desestabilizar a los Potters. Aquello no sentó bien al técnico galés, que no se dio la mano con su compatriota Mark Hughes ni antes ni después del partido. Las acusaciones mutuas han continuado esta semana, cuando Hughes reveló que Pulis dejó un mensaje de voz en el teléfono móvil de Shawcross llamándole "perdedor". La inquina entre los dos entrenadores parece haber alcanzado sus mayores cotas y haber arrastrado a parte de sus plantillas y aficiones. Con ambos equipos salvados y lejos de Europa, el principal interés radica ahora en descubrir quién acabará por delante: el West Brom es octavo con 37 puntos y el Stoke es su inmediato perseguidor con 32.

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