10 reflexiones tras la jornada en la Premier League
El Manchester City sigue intratable al frente de la clasificación mientras el Arsenal escala posiciones a pesar del partido de alguno de sus jugadores. Por abajo, el Crystal Palace y el Swansea dan señales de vida.

1. Cuando Kouyaté es tu principal arma…

… tienes un problema. Y no es porque el senegalés no sea un buen mediocentro. Desde que fichó en 2014 por el West Ham procedente del Anderlecht, se ha convertido en un fijo en las alineaciones. Su despliegue físico le convierte en un pilar de la medular, donde le han solido acompañar durante los últimos meses Mark Noble o Perico Obiang. Pero Kouyaté no destaca por sus dotes como goleador. En cinco temporadas completas en la liga belga con el Anderlecht, anotó cuatro tantos. Sin embargo, el West Ham padece tal escasez de gol que Kouyaté ha descubierto un nuevo talento escondido. En sus tres temporadas anteriores en los Hammers, el senegalés anotó diez goles en Premier League y esta temporada ha sumado otros dos, lo que le convierten en el segundo máximo anotador del equipo, solo por detrás del lesionado Javier Hernández. El viernes, el West Ham tuvo que recurrir a la cabeza de Kouyaté para empatar un partido contra el Leicester que se había puesto muy complicado y que mantiene al equipo de David Moyes en la zona de descenso una semana más. Y ahí seguirá a menos que Chicharito vuelva pronto. Entre Marko Arnautovic, Andy Carroll, Manuel Lanzini, Diafra Sakho y André Ayew suman cuatro goles, los mismos que el mexicano. Y en las próximas cuatro jornadas, el West Ham se enfrentará a Everton, Manchester City, Arsenal y Chelsea. Se antoja complicado sumar puntos si el único argumento ofensivo son los codos voladores de Andy Carroll.

2. Los soldados todavía confían en su general

En ocasiones, no son los resultados los que condenan a un entrenador. Es la irremediable sensación de que “ha perdido el vestuario”. Es decir, que los jugadores ya no están de su lado y no están dispuestos a seguir a su general a una batalla más. Ese no parece ser el caso de Paul Clement. Aunque el Swansea no pasó del empate sin goles en casa ante el Bournemouth en un partido que estaba prácticamente obligado a ganar, los jugadores no escatimaron esfuerzos sobre el terreno de juego. Una actitud beligerante que se saldó con cuatro tarjetas amarillas y algún que otro conato de bronca. La conducta de los jugadores galeses es especialmente llamativa considerando que Clement es un entrenador que no se casa con nadie. Para la visita de los Cherries, sacó del congelador a Roque Mesa y Wilfried Bony y ellos fueron precisamente dos de los amonestados y dos de los jugadores más comprometidos con la causa. Aún hay motivo para la esperanza en Swansea.

3. Se busca entrenador. Vale cualquiera

Tras su dura derrota por 4-1 en Southampton, el Everton ha sumado 5 de los últimos 21 puntos en juego. Una racha que le ha conducido a solo dos puntos del descenso. Aunque el trabajo de Ronald Koeman parecía difícil de empeorar, David Unsworth lo ha conseguido. El exentrenador de los sub-23 del club no solo no ha logrado insuflar nuevos ánimos en sus jugadores sino que ha asistido impertérrito a cómo el equipo se deshacía como un terrón de azúcar en una taza de té. La principal decisión de Unsworth ha sido dejar a Wayne Rooney fuera del once pero ni eso ha sido suficiente. El problema ahora para el dueño Farhad Moshiri y el presidente Bill Kenwright será convencer a un entrenador de que acuda al rescate. Técnicos de prestigio europeo como Thomas Tuchel difícilmente asumirán el reto de tomar las riendas de un equipo en descomposición. Mientras que otras soluciones locales como Sam Allardyce o Tony Pulis difícilmente aceptarán asumir el mando solo hasta final de temporada y su estilo tampoco parece el más idóneo para exprimir una plantilla confeccionada por Ronald Koeman en verano por 140 millones de libras.

4. Benítez debe buscar soluciones

Ante la falta de gol crónica que acusa su equipo, Rafa Benítez ha optado en los últimos encuentros por paliar la soledad de Joselu con un compañero de fatigas, Dwight Gayle. El invento prometía alegrías después de que las urracas se adelantaran en Old Trafford la semana pasada precisamente con un tanto obra de Gayle. Pero aquel encuentro acabó con 4-1 y, este fin de semana, la cosa no ha ido mucho mejor. El equipo de Benítez cayó por 0-3 ante el Watford en un encuentro que solo tuvo un color. El Newcastle solo ha marcado dos goles en sus últimos cinco partidos de liga, cuatro de los cuales acabaron en derrota. Aunque Benítez nunca ha destacado por su creatividad e imaginación como técnico, quizás ha llegado el momento de probar cosas diferentes. Como darle la oportunidad a Aleksandr Mitrovic, que solo ha disputado 70 minutos en esta liga. O adelantar a Ayoze Pérez a la punta de ataque. Aunque, posiblemente, la solución esté en el mercado de invierno…

5. Forever Young (perdón)

He de reconocer que mis palabras hacia Ashley Young no siempre han sido elogiosas. El ya veterano jugador llegó al Manchester United procedente del Aston Villa como un extremo tradicional, con un guante en la pierna y una precisión milimétrica en el centro. Sin embargo, durante varias temporadas, fue más reconocido por sus clamorosos piscinazos que por sus dotes futbolísticas. Tampoco la suerte estuvo de su lado: un pájaro defecó en su boca durante un partido de fútbol (no, no es broma). Pero Young ha encontrado finalmente su lugar en el mundo (y en el césped) como lateral izquierdo. Su amplia experiencia, cuidado físico, y preciso toque de balón con ambas piernas le convierten en un lateral idóneo para el Manchester United. Esta temporada, Young ya ha dado dos asistencias y el sábado marcó (con la colaboración de Lewis Dunk) el tanto de la victoria del United ante un excelente Brighton, que jamás perdió la cara al partido. La mejor prueba del rendimiento de Young es que laterales naturales como Matteo Darmian o Luke Shaw están por detrás en las preferencias de José Mourinho.

6. No entierren al muerto todavía

Roy Hodgson es un tipo que conoce el fútbol. Aunque sus métodos puedan parecer algo anticuados estos días, en su momento fue un innovador del fútbol, cuando teorizó sobre el 4-4-2 en sus primeros días como técnico en los países nórdicos, allá por los años 70 y 80. Luego llegaría el Mundial del 94 con la selección suiza, el Inter y muchos más clubes, como Fulham, West Brom o Liverpool, hasta llegar a la selección inglesa. Ese parecía el final de trayecto pero Hodgson ha vuelto para liderar un Crystal Palace que parecía agonizar tras la breve etapa De Boer. Sin embargo, Hodgson ha insuflado fe en sus muchachos que, con dos victorias y dos empates en sus últimos seis partidos, ya está a solo tres puntos de la salvación. El sábado, el Palace se repuso del 0-1 de Xherdan Shaqiri en la segunda parte y acabó venciendo por 2-1 al Stoke. ¿Pensabas que el Palace estaba sentenciado? Bueno, pues piensa otra vez.

7. Guardiola educa a Sterling

El Manchester City sufrió más de la cuenta para ganar al recién ascendido Huddersfield, que se defendió con uñas y dientes hasta que el cansancio y la presión constante del rival acabó con ellos. El City tuvo que recurrir a un gol afortunado de Raheem Sterling en la recta final para llevarse los tres puntos y dejar al Chelsea, tercer clasificado, a once puntos. Aunque el gol tuvo un elevado componente de fortuna, eso no es óbice para reconocer la evidente mejoría de Sterling, quizás el jugador del Manchester City que más ha mejorado bajo las órdenes de Pep Guardiola. Esta temporada, Sterling suma ya 12 goles (8 en liga y 4 en Champions) superando ya con creces los 9 de sus dos temporadas anteriores. Y todo esto con solo 22 años. De la mano de Guardiola, Sterling ha sumado a sus cualidades innatas otras como la orientación corporal, la percepción espacial o la comprensión del juego colectivo. El futuro es prometedor.

8. Iwobi entra en el círculo tortuoso del canterano del Arsenal

El ciclo del canterano del Arsenal es algo así como: irrupción en el primer equipo con 16 años en un partido de Copa de la Liga en octubre en Reading; los aficionados del Arsenal exigen su titularidad inmediata en el primer equipo; en su lugar, el jugador acaba cedido en el Bristol City; encadena las cesiones con partidos con el equipo sub-23 hasta que acaba siendo liberado y fichado por el Sheffield Wednesday. Alex Iwobi parecía haber escapado a este círculo tenebroso pero su suplencia esta temporada y su mediocre actuación en Burnley parecen acercarle cada vez más a la categoría de “promesas fallidas”. Titular por la ausencia por enfermedad de Mesut Özil (¿por qué este muchacho se pone enfermo siempre que tiene que viajar al norte?), Iwobi desaprovechó su ocasión para ganarse la titularidad o, al menos, una mayor cuota de participación. Jack Wilshere hizo más en 25 minutos que Iwobi en 65. ¿Una promesa fallida por otra?

9. Larga vida al centro-chut

Uno de los temas de conversación tras el empate entre Liverpool y Chelsea fue el gol de Willian que propició la igualada de los Blues en la segunda parte. ¿Fue un centro tentativo al segundo palo o un magistral intento de vaselina sobre Simon Mignolet? Servidor opina que lo primero, aunque el gol de Willian tuvo la virtud de permitirnos ver una acción que se está perdiendo en el fútbol actual: el centro-chut. Al igual que sucede con un sofá cama, que es tan incómodo como sofá que como cama, el centro-chut no es ni un centro ni un chut. En realidad, es el término que han acuñado los aficionados al fútbol para referirse a un centro que acaba en gol, a pesar de que esa no era la intención del lanzador. El caso es que el centro-chut es cada vez más raro de ver en el fútbol, posiblemente porque cada vez hay menos centros y porque los porteros están más protegidos en su área de posibles cargas rivales. Una pena.

10. ¿Logrará Kane ganar más ligas que Shearer?

Aunque su gol ante el West Brom solo sirvió para empatar en Wembley, Harry Kane alcanzó los 30 tantos en este año 2017 y se acerca al récord de Alan Shearer, que anotó 36 en un solo año natural. Aunque, conviene recordar que el exjugador de Newcastle y Blackburn lo hizo cuando la liga todavía tenía 42 partidos. Las comparaciones entre ambos delanteros ingleses son inevitables. Shearer es el máximo goleador de la historia de la Premier League con 260 goles, una cifra estratosférica a la que solo Wayne Rooney ha conseguido acercarse remotamente. Aunque es complicado que Kane le supere, no hay dudas de que es un jugador más completo que Shearer. Kane es un jugador de su tiempo. Hoy, la función del delantero engloba muchas más responsabilidades que en la época de Shearer. Aunque en una cosa podrían guardar una enorme similitud: a pesar de sus goles, Shearer solo logró ganar una liga. Si Kane permanece en el Tottenham toda su carrera, no es ni siquiera seguro que pueda emularle.

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