10 reflexiones tras la jornada en la Premier League
El Manchester City perdió su primer partido de liga ante un Liverpool revolucionado y revolucionario. El Arsenal tocó fondo y el Chelsea sigue sin saber cómo derribar las defensas rivales.

1. El Southampton pierde una excelente oportunidad

Tras la destitución de Mark Hughes, Mauricio Pellegrino es actualmente el entrenador de la Premier League con menos estabilidad en su trabajo. En otras palabras, el despido está a un par de malos resultados de distancia. Los Saints son el equipo sumido en una peor racha en la liga: tras su empate a dos en Watford, el equipo del técnico argentino suma diez partidos sin ganar y el descenso cada vez aparece más amenazador en el horizonte. Y eso que las cosas no pudieron comenzar mejor en Watford, donde los Saints se adelantaron por 0-2 gracias a un improbable doblete de James Ward-Prowse, un futbolista llamado a grandes cosas que parece haber dejado algunas promesas incumplidas. Pero Pellegrino no supo gestionar esa ventaja. Dio entrada al defensivo Mario Lemina solo después del 1-2 y cuando Marco Silva ya había modificado su sistema para incluir otro delantero, Troy Deeney. El Watford empató en el 90 y Pellegrino acabó haciendo dos cambios en el descuento para perder tiempo. De paso, también perdió algo más de crédito como entrenador.

2. El sistema de Conte muestra sus fallas

El Chelsea encadenó ante el Leicester su tercer empate consecutivo a cero entre todas las competiciones. Es la primera vez en toda su historia que los Blues suman tres 0-0 al hilo. Primero, el equipo de Conte no pudo romper el 0-0 en Copa ante el Norwich de segunda división. Y luego empató sin goles ante el Arsenal y repitió resultado ante el Leicester este sábado. Y pudo ser peor en los tres casos. En el último partido, los Foxes dominaron la posesión y tuvieron las ocasiones más claras hasta que Ben Chilwell fue expulsado faltando veinte minutos. Solo a partir de entonces y gracias a la entrada de Willian, el Chelsea fue capaz de generar peligro. El 3-5-2 de Conte da solidez al equipo, sobre todo en la medular, pero le priva del torrente ofensivo que generaban los extremos el curso pasado, Eden Hazard y Pedro (o Willian). El entrenador italiano debería reservar este sistema quizás para los partidos ante los grandes pero ante rivales de la zona media-baja debería rescatar el audaz 3-4-3 que tan buenos resultados le dio el curso pasado.

3. Moyes hace historia mientras saca a los Hammers del pozo

Tras once fructíferos años en el Everton, David Moyes encadenó tres nefastas experiencias técnicas en Manchester United (no acabó la temporada), Real Sociedad (sus momentos álgidos fueron ganar al Barça y compartir una bolsa de patatas con un niño en la grada) y Sunderland (la cosa acabó en descenso). Así que su fichaje por el West Ham despertó reticencias (alerta: eufemismo) entre algunos aficionados. Pero lo cierto es que Moyes ha resucitado al equipo y lo ha situado en la zona media de la tabla. Su victoria por 1-4 en Huddersfield es el resultado más contundente en estos meses al frente de los Hammers y confirma la mejoría del equipo. Una mejoría cimentada a su vez en la recuperación individual de tres jugadores: el portero Adrián San Miguel, el extremo Marko Arnautovic y el media punta Manu Lanzini. Adrián ha encajado once goles en nueve partidos de liga, mientras que Joe Hart recibió treinta en catorce. Arnautovic suma seis goles y tres asistencias bajo la batuta de Moyes. Con Bilic sumaba… cero y cero. Y Lanzini se ha convertido en objeto de deseo para clubes como Tottenham y Liverpool gracias a actuaciones como la de Huddersfield, donde anotó un doblete en la victoria 200 como entrenador de Moyes en Premier League. Solo Sir Alex Ferguson (528), Arsène Wenger (468) y Harry Redknapp (236) le superan.

4. El Newcastle se desangra en casa

El Newcastle empató en casa ante el Swansea, lo cual significa que el equipo de Rafa Benítez ha encadenado siete partidos de liga sin ganar en casa (dos empates y cinco derrotas). Es su racha sin ganar más larga desde hace casi una década, cuando en 2008-09 sumó ocho bajo el mando de Joe Kinnear primero y Alan Shearer después. En aquella temporada, las urracas acabaron descendiendo, un destino que Benítez confía en evitar en esta ocasión, aunque tampoco las estadísticas parecen estar a su favor. En su caso, esta también la racha más larga de partidos sin ganar en la Premier League. Solo el Swansea ha sumado menos puntos en casa esta temporada (8) que las urracas (12). El equipo de Benítez se mantiene tres puntos por encima del descenso pero no tardará en meterse en problemas si no logra resolver sus carencias como local. Al Newcastle le quedan siete partidos en casa, incluidos Manchester United, Chelsea y Arsenal. Así que los duelos ante Huddersfield, West Brom, Burnley y Southampton decidirán posiblemente su suerte.

5. Hay que entrenar más

El West Brom logró su primera victoria en liga desde agosto gracias a dos jugadas a balón parado rematadas por dos defensas, Jonny Evans y Craig Dawson. Sin incluir penaltis, el Brighton es el equipo de la liga que ha concedido más goles a balón parado esta temporada, nada menos que 16 de los 29 que ha encajado en total. Una sangría que Chris Hughton debe detener urgentemente si no quiere que su equipo se vuelva por donde vino hace solo unos meses (esto es, la segunda división). Hasta la reina Isabel II sabe que el balón parado es prácticamente la única vía por la que el West Brom es capaz de anotar un gol estos días, así que el Brighton debería haberse preparado a conciencia para esto. Además, las gaviotas tienen varios especialistas en el juego aéreo entre sus once titulares habituales, comenzando por los centrales Shane Duffy y Lewis Dunk, y el delantero Glenn Murray. Estamos cerca de entrar en el último tercio de torneo y no haber conseguido frenar esta vía de agua no habla muy bien de Hughton y sus muchachos.

6. Make Everton boring again

Tras caer por 4-0 en Wembley ante el Tottenham (doblete de Harry Kane, qué sorpresa, ¿eh?), Sam Allardyce afirmó que su equipo debía ser “más aburrido”. Oyendo a Big Sam, uno pensaría que su equipo es un adalid del fútbol ofensivo pero las cifras parecen contradecir esta afirmación: en sus últimos cinco partidos de liga, los Toffees han disparado cuatro veces entre los tres palos y en tres de ellos (ante Chelsea, Manchester United y Tottenham), no lograron enviar un solo balón entre los tres palos de la portería rival. Así que si Big Sam quiere que su equipo sea más aburrido, solo se me ocurre que a partir de ahora jueguen mientras suena la marcha fúnebre de Chopin por la megafonía y se proyecta una película de Lars von Trier en las pantallas gigantes de Goodison. Solo así podría ser más aburrido.

7. ¿Se nos rompe la liga?

Esta semana, el Telegraph publicó un artículo con el transparente título de “La espontaneidad y la emoción están desapareciendo en una Premier League cada vez más dominada por los seis grandes”. Las cifras mencionadas por el artículo no dejan lugar a dudas: en 2014-15, los equipos del Big Six (Manchester United, Manchester City, Arsenal, Tottenham, Liverpool, Chelsea) sumaron una media de 2,13 puntos por partido contra los equipos de fuera del Big Six. En la temporada siguiente, en que el Leicester se alzó con el título, estos seis equipos sumaron solo 1,82 puntos por partido. Sin embargo, desde entonces, los grandes han retomado el control. El curso pasado, los seis grandes sumaron 2,36 puntos por partido y en esta están en 2,38. Además, los grandes ya no parecen sufrir ante los pequeños: la diferencia de goles entre ambos esta temporada ha sido de 1,67, mientras que entre 2013 y 2016 alcanzó una media de 0,98. La pelota está ahora en el tejado de la Premier League: ¿cómo evitar esta deriva? La distribución de los derechos de televisión ya es la más equitativa de Europa. Quizás la introducción de una especie de sistema de draft como en la NBA podría igualar de nuevo la liga pero no parece sencillo de lograr. Como tampoco la creación de un tope salarial idéntico para todos los equipos. Pero esta es quizás la mayor amenaza para la liga a corto plazo: partidos menos competidos puede acabar con la emoción, bajar las audiencias y reducir los ingresos de televisión.

8. Hodgson muestra su versatilidad

El Crystal Palace venció por 1-0 al Burnley en Selhurst Park y escaló hasta la media tabla. La recuperación del equipo de la mano de Roy Hodgson ha sido poco menos que espectacular. Al fin y al cabo, estamos hablando de un equipo que despidió a un entrenador tras cuatro jornadas con cero puntos y cero goles a favor. Y que no estrenó su casillero de puntos y goles hasta la octava jornada. Además de recuperar la mejor versión de Wilfried Zaha, Hodgson ha demostrado una versatilidad inusitada en un entrenador que ya andaba por el mundo innovando en los años 70. El lunes pasado, en Copa, Hodgson dio la titularidad a Jairo Riedewald y Bakary Sako. Y sus actuaciones le debieron convencer porque este sábado ante el Burnley decidió mantenerlos en el once e incluso cambiar el sistema a un 4-4-2. Su decisión fue todo un acierto, con Sako anotando el único gol del partido y la polivalencia de Riedewald dándole oxígeno al centro del campo.

9. El futuro del Arsenal

Alexis Sánchez no viajó con el Arsenal a Bournemouth, donde los Gunners cayeron estrepitosamente por 2-1 a pesar de haberse adelantado en la segunda parte por mediación de Héctor Bellerín. El Manchester United parece el destino más probable para el delantero chileno, mientras que el brasileño Malcolm se perfila como su sustituto. El siguiente en hacer las maletas debería ser Mesut Özil, baja por lesión en la costa sur. La ausencia del alemán y de Alexis nos permitieron entrever a qué se parecería el Arsenal sin ellos. Y la visión no es bonita. El equipo careció de profundidad, imaginación, creatividad y pegada. Su único gol fue obra del lateral derecho mientras Alexandre Lacazette sigue reclamando a gritos que alguien le pase un balón en condiciones. Sin Alexis ni Özil, ¿quién sería el mejor jugador del Arsenal? Posiblemente Jack Wilshere, que aquí volvió a ser el mejor de su equipo. Lo cual habla tan bien de él como mal del Arsenal.

10. El Manchester City pierde el invicto ante su mejor rival

Jürgen Klopp se ha convertido en la criptonita de Pep Guardiola. Ya durante su etapa compartida en Alemania, Klopp fue el único capaz de amargarle la vida a Guardiola al frente de su Borussia Dortmund. Y en Anfield nos volvió a recordar cómo se puede batir a un equipo que parece imbatible. Durante los primeros 70 minutos de partido, hasta que el cansancio se cobró su peaje, el Liverpool fue superior al Manchester City sin necesidad de tener el balón. El Liverpool defendió en un bloque medio muy compacto, sus jugadores presionaron la salida de balón como si fueran perros de presa y luego encararon la portería de Ederson a la velocidad de la luz. Ese plan, excelentemente ejecutado especialmente por los jugadores de arriba, Roberto Firmino, Mohamed Salah y Sadio Mané, más Alex Oxlade-Chamberlain como interior, permitió a los Reds ponerse con 4-1 a favor antes de que el City apretara el marcador hasta el 4-3 final. La liga no peligra para el City pero al menos el Liverpool ha enseñado al resto de equipos de la liga (y de Europa) que batir a este City es posible. Basta con ser valiente y estar dispuesto a correr.

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