10 reflexiones tras la jornada en la Premier League
La derrota del Manchester United ante el recién ascendido Huddersfield fue la sorpresa de la jornada. Además, el golazo de Sofiane Boufal y su lucha contra la maldición, el poder del vestuario en el Leicester o dos proyectos que se encuentran en las antípodas.

1. Diferencias

La jornada se abrió el viernes con el duelo entre West Ham y Brighton, dos clubes con modelos de negocio y deportivos en las antípodas. El West Ham, de la mano de sus ambiciosos dueños David Sullivan y David Gold, aspira a convertirse en el séptimo grande inglés. De ahí el traslado al Estadio Olímpico y los fichajes a golpe de talonario de futbolistas como Javier Hernández, Andy Carroll, José Fonte, Joe Hart (cedido, aunque a precio de oro) o Marko Arnautovic. El Brighton, en cambio, ha apostado por un modelo de crecimiento orgánico, paulatino, pausado. Su dueño Tony Bloom, un apostador y jugador de póker local, construyó un estadio moderno y un centro de entrenamiento de vanguardia como vía para preparar al equipo para el ascenso y la vida en la Premier League. El partido del viernes reflejó esas realidades opuestas. Y se impuso la lógica. Un equipo equilibrado compuesto a base de jugadores descendidos en Bundesliga el año pasado, canteranos y futbolistas procedentes de ligas europeas menores derrotó por 0-3 a un equipo formado por nombres que todavía no sabe a qué juega tras más de dos años con Slaven Bilic al frente.

2. El tiempo da y quita razones

“Al menos podrías disimular tu odio hacia Mourinho”, “cómo te duele ver ganar al United, eh?” y comentarios similares he tenido que soportar en las últimas semanas por expresar una opinión que no considero especialmente controvertida: que el Manchester United tenía más puntos de los que su juego merecía. Poco a poco, el tiempo parece darme la razón. Tras el tedioso empate sin goles en Anfield, en que el equipo de José Mourinho se dedicó básicamente a atrincherarse en su área y mandar balonazos a Romelu Lukaku, el United cosechó una victoria por 0-1 ante el Benfica en otro partido espantoso y redondeó su semana fantástica con la derrota por 2-1 ante el recién ascendido Huddersfield. Tras el encuentro, Mourinho culpó del traspié a la actitud de sus jugadores. Lo cierto es que el United no ha realizado todavía un partido convincente esta temporada. De sus 22 goles en liga, 10 han llegado a partir del minuto 80 de partido. El equipo es una apisonadora ofensiva cuando puede correr pero en ataque posicional le cuesta horrores generar ocasiones de peligro, una deficiencia histórica de los equipos de Mourinho. La solución en la recta final ante el Huddersfield fue colocar al central Chris Smalling como delantero centro. Tras una inversión neta superior a los 300 millones de libras netos desde su llegada, uno esperaría algo más… sofisticado.

3. Conte echa mano del corazón... y de los cambios

El Chelsea es otro equipo que no anda bien. Desde que venció con solvencia al Atlético de Madrid en el Metropolitano en Champions League a finales de septiembre, el Chelsea parece haber perdido fuelle. Tres días después de aquella victoria, cayó en Stamford Bridge ante el Manchester City por 0-1 y luego perdió a N’Golo Kanté durante la pausa de selecciones. Tras el parón, el Chelsea perdió por 2-1 ante el colista Crystal Palace. Tras nueve jornadas, los Blues son el único equipo que ha encajado un gol del Palace. Entre semana, el Chelsea igualó en la recta final un partido al que la Roma le había dado la vuelta. Y el fin de semana ante el Watford, vivió al borde del precipicio durante muchos minutos. Con 1-2 a favor del equipo de Marco Silva, Richarlison tuvo una ocasión clarísima para poner un 1-3 que habría supuesto prácticamente la sentencia para el equipo local. Pero Antonio Conte acertó con sus cambios, en especial dando entrada a Michy Batshuayi que anotó un doblete que permitió a los Blues pasar del 1-2 al 4-2 en poco más de veinte minutos. Pero la victoria y la euforia final no deben enmascarar que este Chelsea parece estar todavía lejos de la apisonadora de la temporada pasada. La baja de N’Golo Kanté ha pesado como una losa en el equipo de Conte, Álvaro Morata parece haber perdido la puntería tras un excelente inicio y la defensa de tres comienza a mostrar lagunas, como indican los siete goles recibidos en los últimos tres partidos.

4. Boufal contra el maleficio de los norafricanos

Hace algo más de un año, Sofiane Boufal se convirtió en el fichaje más caro de la historia del Southampton, que pagó unos 16 millones de libras al Lille para hacerse con los servicios del marroquí nacido en París. Tras un primer año decepcionante, en que le costó entrar en las alineaciones de Claude Puel, y solo anotó un gol y no dio ni una asistencia, esta temporada debe ser la de su confirmación. Y así parece que podría ser tras anotar el tanto de la victoria de su equipo ante el West Brom por 1-0. Un gol que ya es desde ahora candidato a mejor tanto del año en la Premier League. Cuando el partido agonizaba, recibió un balón en su propio campo rodeado de rivales. Se revolvió, superó esa primera presión y emprendió una carrera de 70 metros hasta la portería rival sorteando a cuanto oponente salió a su paso hasta batir a Ben Foster con un disparo raso ajustado al poste. Históricamente, los jugadores procedentes del norte de África no han tenido fortuna en la Premier League. Quizás Mido es el egipcio que mejor carrera ha hecho y Mohamed Salah parece preparado para tomar su relevo. En cuanto a los marroquís, es una larga historia de decepciones, desde Adel Taarabt hasta Marouane Chamakh. En cuanto a los tunecinos, Wahbi Khazri descendió con el Sunderland y Yohan Benalouane ha sido normalmente suplente en el Leicester. Quizás los más exitosos han sido s argelinos, con Riyad Mahrez a la cabeza. Boufal lucha contra él mismo y contra la historia.

5. Hughes toca techo

El verano de 2013, Peter Coates, dueño de Bet365 y del Stoke City, tomó la dolorosa decisión de no continuar su andadura en la Premier League junto a Tony Pulis, el entrenador que había ascendido al club en 2008 y le había estabilizado (a golpe de talonario, es cierto) en la primera división inglesa. Coates consideraba que el equipo había tocado techo con Pulis, cuya mejor posición en cinco temporadas en Premier había sido un 12º lugar. Hughes mejoró esa posición en su primera temporada con un 9º puesto. Que repitió en las dos siguientes y empeoró en la pasada (13º). La derrota en casa ante el Bournemouth por 1-2 situó al Stoke en puestos de descenso, de los que salió gracias a la debacle del Everton del domingo. Es la situación más delicada de Hughes en estas cinco temporadas al mando de los Potters. Lo cual debería provocar que Coates se planteara si Hughes ha llegado al mismo punto que Pulis en 2013, es decir, si ha tocado su propio techo.

6. La dura pugna por el puesto honorífico de equipo revelación

En una liga como la inglesa, con un status quo tan férreo donde los seis primeros puestos ya parecen otorgados de antemano (otra cosa es el orden), resulta sencillo identificar al equipo revelación: es el que, a final de liga, ocupa el séptimo lugar. Este año, la pugna parece ser cosa de dos, Watford y Newcastle. Los Hornets cayeron con las botas puestas en Stamford Bridge pero siguen encaramados a la sexta posición tras haber perdido solo ante Manchester City y Chelsea. El Newcastle les pisa los talones en la clasificación con un punto menos tras vencer por 1-0 al Crystal Palace en la recta final con gol del español Mikel Merino. Ambos tienen entrenadores con experiencia internacional, el portugués Marco Silva y el español Rafa Benítez, que han modelado equipos meticulosamente organizados, en especial en defensa, y muy difíciles de batir. Aunque el Watford tiene una ventaja sustancial: su dueño Gino Pozzo está involucrado en el club y no dudó en verano en invertir para conformar una plantilla de calidad, con jugadores como Richarlison, André Carrillo, André Gray, Will Hughes o Nathaniel Chalobah. Mientras, Mike Ashley, dueño del Newcastle, estaba más preocupado en poner el club a la venta y recuperar su inversión multiplicada por dos.

7. Agüero hace historia

La rápida consecución de partidos provoca que el fútbol sea una de las áreas de la vida en la que resulta más difícil examinar las cosas con perspectiva. Lo que hoy es negro puede ser blanco mañana. Y gris al otro. El ídolo de hoy puede ser el villano de mañana. El genio de la táctica de este fin de semana puede ser un analfabeto balompédico la siguiente. Pero, incluso en este entorno tan cambiante, hay cifras que no se nos pueden escapar. Con su gol en la victoria del Manchester City por 3-0 ante el Burnley, Sergio Agüero igualó con Eric Brook como máximo goleador de la historia de los Citizens con 177 goles. Es una hazaña extraordinaria y un récord que tardará muchos años en superarse. Y que nos permite comprobar el rol histórico de Agüero en la transformación del club. El argentino llegó al club en 2011, un año después de que lo hicieran Yaya Touré y David Silva. Ellos fueron las tres figuras fundamentales para convertir un club que en 2002 estaba jugando en segunda división y en 2009 finalizó la liga en décimo lugar, en un club que aspira cada año a ganar la liga. A sus 29 años, Agüero encara la recta final de su carrera. Pero pocos puedan hacerlo sabiendo que han transformado la historia de todo un club.

8. ¿Quién manda aquí?

Tras el despido de Claudio Ranieri el 23 de febrero, el Leicester encadenó seis victorias consecutivas. Lo cual no deja de ser meritorio considerando que el último triunfo en liga con el italiano fue el último día de 2016. Aquella reacción inmediata del equipo disparó los rumores sobre el descontento del vestuario con el italiano y quiso interpretarse como una decisión deliberada de los jugadores para librarse del técnico que les había conducido al título de liga solo unos meses atrás. Esta semana fue despedido Craig Shakespeare, el segundo de Ranieri, tras sumar una única victoria en liga esta temporada (2-0 ante el Brighton en agosto). En su primer partido sin Shakespeare, el Leicester venció por 1-2 ante el Swansea mostrando algunas de las virtudes tradicionales del equipo: solidez defensiva, velocidad al contragolpe y, ante todo, unidad. Da la impresión de que el centro de poder del club no radica en Tailandia con sus dueños o en la oficina del entrenador o en el despacho del secretario técnico. El auténtico centro de poder se halla en el vestuario, donde pesos pesados como Wes Morgan, Robert Huth, Kasper Schmeichel o Jamie Vardy parecen dictar los designios deportivos del club. Y cuando eso sucede, el club está en apuros.

9. El mejor partido de la temporada

En ocasiones, analistas y entrenadores deseamos complicar demasiado el fútbol. A pesar de modelos de juego, factores externos, sistemas de entrenamiento, análisis estadísticos y parafernalias lingüísticas, un equipo con mejores jugadores gana a otro con peores jugadores. Arsène Wenger reunió en Goodison Park por primera vez a Alexis Sánchez, Mesut Özil y Alexandre Lacazette, posiblemente sus tres mejores jugadores. Así que no fue precisamente una sorpresa que el Arsenal jugara el mejor partido de la temporada. Ya no por el resultado, 2-5, sino por el caudal de juego ofensivo que el equipo de Arsène Wenger generó durante los 90 minutos. Por momentos volvimos a ver el juego dinámico y veloz al que nos acostumbraron los mejores equipos de los Gunners. Una vez que regrese Shkodran Mustafi y el Arsenal disponga de un organizador junto a Granit Xhaka (sea Santi Cazorla o un fichaje), el equipo estará para competir de tú a tú con los grandes.

10. Un fantástico equipo de fútbol

La defensa del Liverpool es más mala que la varicela. Correcto. Dejan Lovren no sería titular en ningún otro equipo de los seis grandes. Cierto. Jürgen Klopp no ha respondido a las expectativas generadas con su llegada a Anfield hace dos años. De acuerdo. Pero todas esas verdades no deben esconder una realidad patente: Mauricio Pochettino ha construido un fantástico equipo de fútbol. El Tottenham venció con contundencia al Liverpool por 4-1 al Liverpool en Wembley con un doblete de Harry Kane. En una semana en la que empató a uno en el Santiago Bernabéu ante el equipo que ha conquistado las dos últimas Copas de Europa. Y, además, superó el récord de asistencia en la Premier League con más de 80.000 espectadores. Pochettino ha realizado un trabajo soberbio desde que llegó al norte de Londres. Pero con ese nivel de asistencia y un estadio nuevo con patrocinadores haciendo cola por asociar su marca al club, el Tottenham no tiene techo.

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