10 reflexiones tras la jornada en la Premier League
La última jornada de Premier League antes del parón de selecciones de noviembre nos deja al Manchester City firme en lo alto de la tabla y el Crystal Palace hundido en la más absoluta miseria.

1. El líder del Liverpool

Mohamed Salah anotó un doblete en la plácida victoria por 1-4 del Liverpool ante el West Ham en el Estadio Olímpico. El egipcio, tercer fichaje más caro de la historia del club tras Naby Keita y Christian Benteke tras llegar de la Roma por 38 millones de libras el pasado verano, se ha convertido en el líder de los Reds de Jürgen Klopp. El culebrón veraniego de Philippe Coutinho y sus posteriores lesiones, sumado a los propios problemas físicos de Sadio Mané dejaron al equipo sin un líder ofensivo y Salah no ha tardado en ocupar ese espacio. Solo Harry Kane (8) ha marcado más goles que el egipcio (7) en la presente Premier League. Mientras que en Champions, solo Cristiano Ronaldo (6) y el propio Kane (5) le superan en cuanto a goles (4). La velocidad de Salah se ha convertido en la principal arma de un equipo que vive de las transiciones ofensivas.

2. Tecnicos en apuros

Se viene el parón de selecciones de noviembre. Como cada interrupción internacional, es un momento delicado para los entrenadores. Los clubes en apuros suelen aprovechar estas semanas para realizar cambios drásticos. Y en la Premier League hay varios de esos. Tras caer por 1-4 en casa ante el Liverpool, la continuidad de Slaven Bilic como entrenador del West Ham pende de un hilo. Los Hammers son el sexto equipo con un gasto neto en fichajes más alto en los últimos cinco años y ahora están mirando a los ojos al descenso. Pero Bilic no es el único. El Swansea cayó en casa por 0-1 ante el recién ascendido Brighton y se encuentra anclado en el descenso tras sumar cinco derrotas en sus últimos seis partidos. El futuro de Paul Clement tampoco parece muy halagüeño. El West Brom de Tony Pulis no gana desde agosto y a está solo a dos puntos del descenso. Y lo que es peor, sus propios aficionados le han dado la espalda (“Tony Pulis, your football is shit”, le cantaron la semana pasada en The Hawthorns).

3. La desaparición de Jesé

La presentación en sociedad de Jesé no pudo ser mejor. En su debut en la Premier League, tras sellar su cesión procedente del PSG, marcó el gol de la victoria del Stoke ante el Arsenal. Un tanto que le granjeó el cariño del público del Bet365 de la noche a la mañana habida cuenta de la enemistad entre ambos clubes a raíz de la lesión de Aaron Ramsey tras una durísima entrada de Ryan Shawcross años atrás. Pero desde entonces las cosas se han torcido para un jugador que, en su día, parecía destinado a portar el dorsal número nueve del Real Madrid. Desde aquel 19 de agosto, Jesé ha disputado seis partidos con los Potters en los que solo ha sido capaz de sumar una asistencia (en la derrota por 7-2 ante el Manchester City). En las dos últimas jornadas (victoria por 0-1 ante el Watford y empate a dos ante el Leicester), Jesé no ha gozado de un solo minuto. Y lo que es más preocupante: este fin de semana, en situación de necesidad, Mark Hughes recurrió en primer lugar a Peter Crouch y, en segundo, a Saido Berahino. Jesé parece haber desaparecido de los planes del técnico galés.

4. Peluqueros carniceros

Cada profesional, del sector que sea, está sometido a unos mínimos. Un camarero, por ejemplo, puede ser más o menos simpático o cortés pero debería ser capaz de tomar un pedido y servirlo correctamente en un plazo razonable de tiempo. Un peluquero, por citar otro caso, debería ser capaz de hacer un corte de cabello sencillo. De igual forma, un futbolista debería ser capaz de elevar el balón en un saque de esquina o dar un pase raso de diez metros al pie del compañero. No fue el caso de los jugadores del Swansea el sábado ante el Brighton. En el peor partido que se recuerda en el Liberty Stadium desde que los galeses ascendieron a la Premier League, sus futbolistas no fueron capaces ni siquiera de cumplir con esos mínimos. Tammy Abraham, máximo goleador del equipo esta temporada, recurrió a las redes sociales para pedir disculpas a los aficionados por una actuación indigna de un equipo profesional. Siguiendo el símil, los aficionados galeses acudieron a la peluquería y salieron con media cabellera en llamas y una oreja colgando.

5. Howe responde ante la adversidad

Llevamos años oyendo que Eddie Howe era el futuro del fútbol inglés. En una época en que la mayoría de los entrenadores británicos que pululan por la Premier League son dinosaurios que siguen anclados en el siglo XIX (Alan Pardew, Tony Pulis, Sam Allardyce, Roy Hodgson…), Howe supuso un soplo de aire fresco con su apuesta por un fútbol asociativo, ofensivo y de transiciones rápidas. Tras dos temporadas de crecimiento en la primera división (16º y 9º), esperábamos otro paso adelante del Bournemouth esta temporada. Sin embargo, algunos fichajes no han acabado de funcionar (hola, Jermain) y el equipo ha vivido algunas semanas en la zona de descenso. En su visita a Newcastle, Howe decidió realizar cinco cambios, es decir, la mitad de los jugadores de campo. Su apuesta no pudo salir mejor. Especialmente acertada fue la decisión de reintegrar en el equipo a Marc Pugh, un jugador que jamás defrauda, y a Josh King tras su lesión de espalda, manteniendo fuera a Jermain Defoe, que solo ha anotado un gol en toda la temporada (ejem, hola de nuevo, Jermain).

6. Un tipo codiciado

Sean Dyche se ha convertido en el técnico más codiciado de la Premier League. En las apuestas de Sky Bet al próximo técnico en abandonar su puesto, figura siempre en primer lugar. No porque vaya a ser despedido sino porque ha sonado para todos los puestos vacantes del país, actuales y futuros. Se le ha relacionado con Everton, West Ham, Crystal Palace o Leicester y no es complicado ver por qué. Tras vencer por 0-1 en Southampton, su Burnley está ubicado en séptima posición, empatado a puntos con Liverpool y Arsenal. Si la temporada pasada los Clarets se hicieron fuertes en casa (allí ganaron 33 de sus 40 puntos finales), en esta Dyche ha hallado la fórmula para ganar también de visita (11 de sus 19 puntos los ha ganado fuera de casa). Con una renuncia absoluta a la posesión y una firme apuesta por el contraataque, el Burnley ha ganado en su casa a Chelsea, Everton y Southampton, además de empatar en Wembley ante el Tottenham y en Anfield ante el Liverpool. Solo el Manchester City fue capaz de vencerle en casa. Todo apunta a que pronto veremos al Mourinho pelirrojo en un nuevo banquillo.

7. Pulis necesita hallar el camino a la portería

Es difícil ganar partidos sin marcar goles. De hecho, es imposible a menos que el rival lo haga por ti. Y el West Brom no está teniendo esa fortuna. El sábado, en la derrota por 1-0 en Huddersfield asistimos a la enésima comprobación de las dificultades de los equipos de Tony Pulis para marcar goles. Y no se podrá decir que no lo intentó. El técnico galés realizó un triple cambio antes de la hora de juego tras la expulsión del central Christopher Schindler dos minutos antes. Pulis dio entrada a dos extremos puros, Matt Phillips y James McClean, además de un delantero centro, Salomón Rondón. Pero ni así. Los Baggies fueron incapaces de crear peligro más allá de centros laterales para la cabeza de Rondón o balones parados. Esa parece ser la única fórmula que conoce Pulis. En once jornadas de liga, su West Brom su ha quedado sin marcar en cuatro ocasiones, en cinco ha anotado un gol y solo en dos ha sido capaz de marcar dos tantos. En total, nueve goles que han dejado al West Brom a dos puntos del descenso y a Pulis afrontando un futuro incierto.

8. La crueldad del fútbol

Los equipos descendidos suelen compartir una característica: además de sus propias deficiencias, acostumbran a ser víctimas de la mala fortuna. En Wembley, el colista Crystal Palace hizo méritos más que suficientes para adelantarse en el marcador pero, contra todo pronóstico, emergió la figura de Paulo Gazzaniga, el tercer portero de los Spurs, que fue titular a causa de las lesiones de Hugo Lloris y Michel Vorm. Su último partido oficial tuvo lugar en junio, cuando disputó su último partido con el Rayo Vallecano ante el Córdoba, en la segunda división española. Al observar las alineaciones, Roy Hodgson y sus muchachos debieron sentir cómo la fortuna acudía en su ayuda, con la lesión de Dele Alli y la titularidad de Gazzaniga. La realidad es que Gazzaniga evitó hasta en tres ocasiones el 0-1 y Wilfried Zaha dispuso incluso de una oportunidad a portería vacía. Para acabar de rematarlo, Heung-min Son, el sustituto de Dele Alli, fue el encargado de marcar el único tanto del partido.

9. Las extrañas decisiones de Wenger

Ante las ausencias de Per Mertesacker y Shkodran Mustafi, Arsène Wenger tenía dos opciones: liquidar la defensa de tres que viene utilizando desde finales de la temporada pasada o improvisar un defensa central para acompañar a Laurent Koscielny y Nacho Monreal. Su decisión fue la segunda pero, en lugar de apostar por el egipcio Mohamed Elneny, que ya ha ocupado esa posición de central en repetidas ocasiones esta temporada, Wenger optó por Francis Coquelin. Es un misterio cómo un jugador tan limitado como el medio centro francés ha acabado jugando en el Arsenal. Cuesta imaginar un equipo de la Premier League donde Coquelin fuera titular y, sin embargo, acabó en el once inicial de los Gunners para enfrentarse al Manchester City en el Etihad. Su distribución desde atrás fue espantosa. Mientras sus cuatro compañeros de la línea defensiva superaron el 80% de acierto en el pase, Coquelin se quedó en un 65%. Coquelin logró un extraño hito el domingo: en lugar de iniciar el ataque del Arsenal con sus pases, inició normalmente el del rival. 

10. El nuevo Ivanovic

En enero de 2008, el Chelsea pagó 13 millones de euros al Lokomotiv de Moscú por Branislav Ivanovic. Una cifra que acabó resultando una minucia considerando el extraordinario rendimiento del jugador serbio a lo largo de sus nueve años en Stamford Bridge. Ivanovic se marchó en enero al Zenit como uno de los jugadores extranjeros más querido de la parroquia Blue gracias a su innegociable entrega y a su total disponibilidad por el bien del equipo. A lo largo de sus años en Londres, Ivanovic jugó como central y como lateral derecho pero siempre ofreció el mismo rendimiento. Pues bien, por difícil que parezca, su sucesor ya está aquí. César Azpilicueta llegó a Londres el verano de 2012 por 7 millones de libras y se ha convertido ya en uno de los fichajes más rentables del club en la era Abramovich. El defensa español encara su sexta temporada en el Bridge, a lo largo de las cuales ha jugado de lateral izquierdo, lateral derecho, central y carrilero derecho. Como Ivanovic, siempre bien. A su fiabilidad defensiva, este año ha añadido una desconocida faceta como asistente. Es el jugador de la plantilla que acumula más asistencias en liga este curso, cinco. Curiosamente, todas para su compatriota Álvaro Morata. Como la que permitió al Chelsea vencer por 1-0 al Manchester United y acercarse a la segunda plaza.

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