10 reflexiones tras la jornada inaugural de la Premier League
Arrancó la Premier League con una jornada que nos deja algunas certezas: el Arsenal está aquejado de viejas deficiencias, Mourinho deberá recuperar su relación con Pogba si quiere llegar a final de temporada, Wilfried Zaha y Roberto Pereyra fueron las estrellas (semi)inesperadas de la jornada, y ya tenemos candidatos al descenso.

1. Pogba manda su mensaje

El Manchester United arrancó la liga con una victoria por 2-1 ante el Leicester con una participación decisiva del jugador más caro de la liga, Paul Pogba. El francés, recién llegado de sus vacaciones, anotó un gol y fue el faro que iluminó todo el juego de su equipo. Sin embargo, tras el partido, dejó clara cuál es su relación con José Mourinho: “Hay cosas que puedo decir y otras que no, de lo contrario me sancionarían”. Una frase que acompañó luego con un mensaje en su cuenta de Twitter: “Siempre lo daré todo por los aficionados y por mis compañeros, no importa lo que pase”. A pesar de su extraordinaria Copa del Mundo, donde Pogba brilló sobre el campo y por sus dotes de liderazgo en el vestuario, Mourinho ha insistido una y otra vez en menospreciar a su mejor futbolista, hasta el punto de que la relación esté rota. De ahí que Pogba fuera elegido capitán, en un intento de reconducir una situación que ahora parece irresoluble. Mourinho es una figura que genera odios y amores viscerales entre sus propios futbolistas. En muchos casos le ha servido para convertirles en guerreros dispuestos a emprender cualquier batalla por él pero no parece que esa estrategia le esté funcionando con Pogba.

2. La figura de la jornada

Roberto Pereyra anotó un espectacular doblete para ayudar a su equipo a vencer con comodidad por 2-0 a un inoperante Brighton. El primer tanto fue una volea tras un saque de esquina ensayado y el segundo un disparo con rosca casi sin ángulo abriendo el cuerpo. Pereyra es el futbolista más creativo, audaz e inteligente de la plantilla de los Hornets. Por desgracia, también es el más frágil, inconsistente e imprevisible. De momento, Javi Gracia parece haber dado con la tecla para explotar sus virtudes. Pero también sus predecesores, en especial Marco Silva, parecieron haberlo hecho y Pereyra se acabó diluyendo como un azucarillo en una taza hirviendo de té.

3. Fichajes a granel

En el mercado de transferencias existen varias estrategias. Están aquellos que apuestan por la estabilidad y, sea por restricciones financieras o por propia decisión, apenas tocan la plantilla (Manchester City, Tottenham). Otros, modifican solo algunas parcelas concretas donde han detectado una debilidad (como el Liverpool con sus cuatro fichajes de relumbrón). Y, finalmente, hay otros que fichan todo futbolista profesional que pasa a menos de 500 metros de su estadio. Estos últimos no parecen haber arrancado con buen pie. El Fulham fichó doce futbolistas en verano y perdió contra el Crystal Palace por 0-2. Los Wolves incorporaron a once (incluida la mitad de la población activa de Portugal) y fueron incapaces de derrotar a un diezmado Everton en casa. El Brighton también incorporó once piezas nuevas y cayó sin paliativos en Watford. En el caso del West Ham, nueve fueron las caras nuevas, lo cual no evitó una dura derrota por 4-0 en Anfield con cinco de esos refuerzos de inicio.

4. Nueva etapa, mismas deficiencias

El Arsenal perdió por 0-2 ante el Manchester City en el primer partido de la era post-Wenger. Fue una derrota digna ante el arrollador campeón del curso pasado pero que permitió comprobar que las deficiencias del pasado siguen estando presentes. A pesar del fichaje de Bernd Leno, Petr Cech siguió siendo el titular y mostrando una inseguridad impropia de un futbolista de su experiencia, en especial con los pies. En un guiño a la historia reciente del club, el interior derecho Ainsley Maitland-Niles tuvo que ocupar el lateral izquierdo ante las lesiones de Sead Kolasinac y Nacho Monreal. Duró 35 minutos antes de lesionarse él también. Así que el Arsenal jugó una hora con una defensa formada por Shkodran Mustafi, un central griego de 30 años, un lateral derecho suizo de 34 a pierna cambiada y Héctor Bellerín, tan certero con sus atuendos como con sus pases. Granit Xhaka volvió a desesperar a propios y extraños con sus desplazamientos sin sentido, sus entradas a destiempo y su parsimonia con el balón en los pies. La distribución del juego recayó en Matteo Guendouzi, un chico de 19 años que jugaba en segunda división francesa el curso pasado. Con los resultados esperados. Y arriba, Mesut Özil fue el único que apareció. Lo cual no fue necesariamente algo bueno (cinco veces perdió la posesión, solo superado por Guendouzi con siete). Respecto a Aaron Ramsey, hizo poco para ganarse el aumento de sueldo que lleva meses pidiendo.

5. No news are good news

Mucho se ha dicho sobre el hecho de que el Tottenham se haya convertido en el primer equipo en no fichar a ningún jugador desde que se crearon las ventanas de transferencia en 2003. Pero, en ocasiones, es importante resistir las ansias de fichar por fichar y mantener la fe en el grupo. Limitado por las restricciones financieras ocasionadas por el nuevo White Hart Lane (cuyo coste ha aumentado un 30% por culpa del Brexit, según Mauricio Pochettino), el Tottenham ha preferido hacer un esfuerzo por mantener a sus estrellas, aun a costa de no fichar a nadie. Christian Eriksen, vinculado con el Barça durante el verano, sigue vistiendo la camiseta del gallo. Harry Kane, relacionado con el Real Madrid, sigue en el mismo código postal. Lo mismo se puede decir de Toby Alderweireld o Kieran Trippier, uno de los mejores laterales derechos de la Copa del Mundo. Esa continuidad permitió a los Spurs vencer por 1-2 en Newcastle en el debut con un inevitable aroma a “déjà vu”: Jan Vertonghen marcó a balón parado y Dele Alli puso anotó el tanto de la victoria con su clásico cabezazo a contrapié. Como decía, Winston Churchill, “no news are good news”.

6. Histórico Ashley Barnes

Con su participación ante el Southampton, Ashley Barnes se convirtió en el primer jugador de la historia del Burnley en jugar 100 partidos de Premier League. Un hito para un jugador que representa a la perfección todos los valores del equipo de Sean Dyche: no es un virtuoso del fútbol pero es un tipo al que podrías confiar tu coche, tu casa, tu esposa y hasta tu vida. Su carrera es el mejor ejemplo de sus principales virtudes: sacrificio, trabajo duro y constancia. Debutó con el Plymouth Argyle cuando el club estaba en Championship antes de emprender un reguero de cesiones por equipos de Conference, League Two y League One hasta aterrizar en el Brighton, con el que ascendió a Championship. Tras tres años en la costa sur, fichó por el Burnley, con el que ascendió, descendió y volvió a ascender a la Premier League. Y la temporada pasada formó parte del equipo que obtuvo la histórica clasificación para la Europa League.

7. El Chelsea de Sarri arranca con buen pie

El Chelsea ganó por 0-3 en Huddersfield en el estreno de Maurizio Sarri en la Premier League. Una victoria sencilla ante un rival que sufrirá para mantener la categoría. A pesar de la escasa batalla que plantearon los Terriers, el partido sirvió para confirmar varias sospechas, comenzando por Jorginho, que se postula desde ya como fichaje del año. El brasileño completó 62 pases con un 94% de acierto y fue el timón del equipo del entrenador italiano. Pep Guardiola reconoció este verano que habían llegado a un acuerdo con el jugador pero que este decidió marcharse a Stamford Bridge. El técnico catalán quería a Jorginho para ocupar el puesto de Fernandinho y es fácil comprender por qué. El brasileño lee el juego como si fuera un libro para niños de tres años: dónde está el balón y que implica eso, en qué situación se encuentra su equipo y dónde es vulnerable, dónde se encuentra la oportunidad para atacar, si debe acelerar o esperar… Jorginho puede marcar una época en Stamford Bridge.

8. El Liverpool presenta candidatura

El West Ham es un especialista en decepcionar a sus aficionados. Incluso el verano en que los Hammers han fichado a Andriy Yarmolenko, Felipe Anderson o Jack Wilshere, consiguieron caer por 4-0 en Anfield sin presentar batalla. Aunque es cierto que su rival se antoja como uno de los firmes candidatos al título esta temporada. Alisson Becker y Naby Keita debutaron en el once titular y demostraron lo que ya sabíamos: que el portero brasileño se siente más cómodo con el balón en los pies que muchos medio centros británicos y que Keita es el centrocampista completo. El exjugador del RB Leipzig defiende, ataca, corre, pone la pausa y, además, sería capaz de hacerlo durante diez horas seguidas. Shaqiri salió en la segunda parte mientras Fabinho vio el partido desde el banquillo. La otra buena noticia para el Liverpool es el regreso definitivo (por ahora) de Daniel Sturridge, que marcó con su primer toque. Corren aires de optimismo por Anfield.

9. Candidatos tempranos al descenso

El cierre del mercado antes de que comenzara la competición nos permite extraer conclusiones con más fundamento tras la primera jornada porque las limitaciones detectadas en esta primera ronda no podrán ya subsanarse en el mercado. En este sentido, algunos equipos han mostrado algunas carencias preocupantes que, en última instancia, pueden condenarles al descenso. Es el caso del Cardiff, que cayó 2-0 en Bournemouth con una posesión del 37%. El plan de Neil Warnock está probado en las divisiones inferiores pero no parece suficiente para mantener la categoría en la élite. Aunque la entidad del rival actúa como atenuante, el Huddersfield mostró unas evidentes limitaciones, tanto en la construcción del juego como en la generación de ocasiones. Finalmente, el Southampton empató sin goles en casa ante el Burnley y, lo que es más increíble, tuvo menos posesión que el Burnley, un equipo que tiene una alergia diagnosticada al balón. Mark Hughes ya descendió a medias al Stoke la temporada pasada y en esta ocasión puede ir por la versión completa.

10. Zaha superstar

El Crystal Palace arrancó con victoria en Craven Cottage ante uno de los equipos que más y mejor se ha reforzado este verano. El Fulham alineó a varias de sus nuevas estrellas, comenzando por Jean Michaël Seri, André Schürrle y Aleksandar Mitrovic, comprado a título permanente este verano. Pero enfrente se topó con un equipo con el sello inconfundible de Roy Hodgson: 4-4-2, líneas muy juntas, bloque bajo cuando el equipo rival está en ataque posicional, optimización del balón parado y contraataque, en especial una vez que el marcador se puso a favor. El Palace no alineó a ningún fichaje en el once inicial, una anomalía en estos tiempos en que los futbolistas cambian de camiseta como de ropa interior. Pero en ocasiones, el mejor fichaje es la continuidad de un futbolista codiciado por peces más grandes. Como Wilfried Zaha, el indiscutible líder de este equipo. El marfileño fue clave en la salvación de la temporada pasada y ha iniciado esta del mismo modo arrollador a pesar de los cantos de sirena procedentes de White Hart Lane. Sir Alex Ferguson sabía lo que se hacía cuando convirtió a Zaha en el último fichaje de su longeva carrera en el Manchester United. Quizás su único error fue haberse precipitado en el tiempo.

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