Alcanzar la cima a los 17
Este viernes, la selección inglesa disputará la final de la Euro sub-17 ante España. Para muchos de los adolescentes ingleses, será el momento álgido de su carrera antes de abordar el (imposible) asalto a la Premier League.

Este viernes, la selección inglesa sub-17 disputará la final de la Euro de la categoría ante su homónima española en Croacia. El buen desempeño de estas selecciones menores suele provocar la sensación de que las reformas de la federación están surtiendo efecto en la formación de jóvenes talentos en suelo inglés.

Hace ya años que los gerifaltes de la federación andan buscando fórmulas para aumentar la cuota de los jugadores ingleses en la Premier League, que actualmente se encuentra en el 33%. Es decir, solo un tercio de los minutos de juego en la liga están destinados a futbolistas que pueden competir con su selección. Una cifra que contrasta con el más de 50% de la liga española.

Entre las reformas planteadas por los federativos hay ideas malas, como la reforma del Football League Trophy (una competición que aglutina a equipos de tercera y cuarta división) para incluir a filiales de equipos Premier; ideas poco imaginativas, como el aumento del dinero destinado a las academias de formación; e ideas inocuas, como la reestructuración de la antigua liga de reservas, convertida en la Premier League sub-18 y sub-23.

El éxito de la selección sub-17, pues, será considerado desde la federación como un síntoma de mejora y una indicación de que estos futbolistas acabarán en la Premier League. Lo cual es falso si nos atenemos a un análisis superficial de las plantillas de las últimas selecciones sub-17 inglesas que alcanzaron la final de esta competición, es decir, las de 2007 y 2010 (la campeona de 2014 todavía no ha alcanzado edad suficiente para poder evaluarla).

La generación de 2007 fue finalista. De los 18 futbolistas convocados, solo cuatro juegan en la Premier League: Danny Welbeck, Danny Rose, Dan Gosling y Victor Moses. De ellos, solo los dos primeros han sido internacionales absolutos. Moses también lo ha sido pero con la selección de Nigeria. Caso similar al de Gavin Hoyte, que jugó aquella Euro pero acabó representando a Trinidad y Tobago. La mayoría de la plantilla evoluciona en segunda división, aunque cuatro de ellos acabaron en el fútbol semiprofesional o amateur.

A los campeones de 2010 nos les fue mucho mejor. Solo dos (Jack Butland y Ross Barkley) han sido internacionales absolutos. Una cifra que contrasta con los cuatro españoles que disputaron aquella Euro y ya han debutado con la selección absoluta (Paco Alcácer, Gerard Deulofeu, Saúl y Juan Bernat). Muchos otros de los ingleses de 2010 están luchando por hacerse un hueco en la Premier League, como Nathaniel Chalobah, Benik Afobe, Saido Berahino, Ben Gibson o Connor Wickham. Tanto si acaban estableciéndose en primera división como si acaban cayendo en las divisiones inferiores, no parece la generación que conducirá a Inglaterra a la conquista de la Copa del Mundo de 2022 (cuando la mayoría tenga 28 o 29 años).

¿Cuántos de los futbolistas de la generación 2000 que está disputando la edición de este año acabarán consolidándose en la Premier League? ¿Cuántos acabarán vistiendo la camiseta de los Three Lions? Posiblemente una cifra similar a la de años anteriores, posiblemente cuatro o cinco en el caso de la primera pregunta y un par en el de la segunda. Este año han llamado especialmente la atención el extremo izquierdo del Manchester City Jadon Sancho, que suma cinco goles y cuatro asistencias en Croacia. Este año ha jugado con los sub-18 del Manchester City, donde este año ha compartido equipo, entre otros, con los españoles Lorenzo González e Iker Pozo, el holandés Jeremie Frimpong, el suizo-montenegrino Arijanet Muric o el polaco Pawel Sokol.

Las academias inglesas se han llenado de futbolistas comunitarios, que pueden fichar por los clubes al cumplir 16 años. Eso ha generado una enorme competencia en las academias de los grandes clubes a partir sobre todo de los sub-18. El clasista sistema de academias en Inglaterra implica que para alcanzar la Premier League es un requisito prácticamente indispensable haber pasado para una gran academia. De lo contrario, el futbolista se ve obligado a una penosa escalada para alcanzar la élite, como el caso de Jamie Vardy demuestra.

Y, aún logrando permanecer en la academia de un gran club hasta la edad de poder debutar en la Premier League, sigue existiendo una última barrera para alcanzar el primer equipo. Entre los jóvenes ingleses de 2010 existen muchos que siguen encadenando cesiones mientras aguardan una oportunidad en el primer equipo que cada vez parece más lejos de llegar, como es el caso de André Wisdom en Liverpool, Nathaniel Chalobah en Chelsea o Luke Garbutt en Everton.

Cuando estos adolescentes ingleses salte al césped croata el viernes para disputar la final de la Euro, posiblemente crean que no es más que un nuevo escalón en su ascenso hacia la élite. La realidad es que, para la mayoría de ellos, será el momento álgido de su carrera.

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