Apuntes de Championship: West Brom y Leeds dejan que la liga se comprima más que nunca
La segunda categoría del fútbol inglés vive un tramo de competición donde los dos equipos que parecía que no iban a fallar, Leeds y West Brom, están tropezando continuamente. Esto, añadido a las buenas dinámicas de sus perseguidores, ha abierto de nuevo la lucha por el ascenso directo a Premier.
Tom Cairney está volviendo a ser su mejor yo en el Fulham

La incipiente pesadilla del Leeds

Muchos aficionados del Leeds United aún no se olvidan de cómo se les escapó el ascenso directo a Premier la temporada pasada. Muchos consideran que la clave fue la derrota en Elland Road ante el Wigan, en un momento clave de la temporada. Los de Bielsa jugaron con uno más desde la media hora, dominaron como si hubiese un mañana y, aun así, vieron cómo un equipo en descenso les remontaba y cómo Sheffield United aprovechó esa oportunidad  para cazar el puesto de ascenso directo.

En esta trigésima jornada, el conjunto de Bielsa volvía a recibir al Wigan en un contexto similar: el Leeds debía vencer para seguir en la cabeza y los visitantes llegaban con la urgente necesidad de conseguir una victoria que se preveía muy difícil para no descolgarse en la lucha por la permanencia. Con un 76% de posesión, más de quince remates a puerta y dos disparos al palo (para un valor de 2.1 de xG, según el modelo de Ben Mayhew), el Leeds no era capaz de romper el muro de Paul Cook en la primera parte. En la segunda parte, en cambio, una jugada desafortunada enmudeció Elland Road: un córner de Joe Williams se envenenó al tocar en Alioski y acabó, de repente, poniendo por delante a los Latics. Con los Whites volcados, monopolizando la posesión y teniendo ocasiones claras, la historia se volvía a repetir: el Wigan de Cook vencía de nuevo en el reino de Bielsa para frustrar a un Leeds que perdió el liderato y los nervios de que vuelva a suceder, el caer por el camino al ascenso, empiezan a aflorar de nuevo.

La era post-Bowen en el Hull City

El Deadline Day sacudió muy fuerte al Hull City, uno de los equipos más engañosamente atractivos de Championship y más divertidos de ver. Los de Grant McCann presenciaron en el último día de mercado cómo se marchaban sus dos pilares ofensivos: Jarrod Bowen al West Ham y Kamil Grosicki al West Brom. Estas dos bajas suponen un duro varapalo para el conjunto de KC, el cual se queda ahora sin su máximo goleador y sin su máximo asistente. El paso por caja del club para cobrar el dinero que llevaba tiempo pendiente de poder cobrar, supuso, por encima de todo, el adiós a una de las mejores duplas que Championship nos ha regalado en estos últimos años.

Para suplir la baja de Bowen, para no abandonarse a sí mismos en el desierto, los Tigers se reforzaron también en Deadline Day con Marcus Maddison, un jugador muy conocido por Grant McCann, coincidiendo ambos en el Peterborough (el equipo del que llega), y de distinto perfil al actual jugador del West Ham. En el primer partido después de varios años en el que no tenían ya ni a Bowen ni a Grosicki, el Hull City recibía al Brentford en el KC, un equipo con todas las armas para fusilarte si le dejas la puerta abierta para hacerlo. Sin sorpresa, la semana se cerró de la peor manera para el Hull: los Tigers fueron goleados por 1-5 por unos Bees en un partido en el destacó su máxima y más brillante estrella: Saïd Benrahma. La vida sin Bowen se prevé bastante dura y el inicio ya ha sido un indicio de lo profundo que puede ser el agujero.

Saïd Benrahma, la estrella del Brentford
Saïd Benraham va a ser muy especial (Ashley Allen/Getty Images)

Vuelta al liderato

Tras un mes muy complicado donde el equipo ha estado inmerso en una mala racha de resultados, el West Brom de Slaven Bilic ha conseguido el liderato de nuevo tras varias jornadas con el Leeds como dueño. El mes de enero ha estado cargado de partidos y de partidos cargándose a los Baggies, venciendo en solamente en uno de sus cinco partidos y perdiendo un liderato que desde las primeras jornadas del campeonato no abandonaban.

En un mercado de fichajes clave para sus aspiraciones, el equipo de The Hawthorns ha realizado varios fichajes en posiciones que andaban un poco cojas: Lee Peltier (indiscutible lateral derecho en Cardiff), Callum Robinson (delantero cedido por el Sheffield United) y Kamil Grosicki (uno de los mejores jugadores de la división) han sido los refuerzos del West Brom en esta ventana de transferencias. Ante el Luton, en esta trigésima jornada, se marcaba como un punto vital en el transcurso de la temporada: un partido para dar la vuelta a la dinámica y ganar convenciendo, para que así la afición vuelva a creer en su equipo. El partido empezó tal y cómo se cerró el mercado para ellos: bien. Donervon Daniels, un exjugador suyo sin ir más lejos, se marcaba en propia en los primeros minutos para adelantarles en el electrónico. En un partido dominado de principio a fin por el WBA, el Luton vio cómo Semi Ajayi sentenciaba el encuentro a través del balón parado. Los chicos de Bilic vencieron, convencieron, se estrenaron los fichajes y volvieron a lo más alto del Championship. Jornada perfecta.

El Charlton toma aire en una lucha por el descenso que le estaba ganando terreno

El Charlton-Barnsley era uno de los partidos más destacados del pasado fin de semana en Championship. Ambos en dinámicas peligrosas, los tres puntos eran claves para los dos equipos: para unos, necesario alejar el fantasma del descenso; para otros, acercarse al sueño de una salvación que hace un par de meses no era más que una simple (y ambiciosa) esperanza. La vuelta de Lyle Taylor a la titularidad en el Charlton era un punto muy a favor para los de Lee Bowyer: el delantero, ex del Wimbledon, adelantó a los Addicks en el minuto 10 tras una asistencia del veterano central de mil batallas Jason Pearce. Antes de tener que marcharse todos al descanso: otro, aumentando Andre Green la ventaja para los locales tras un pase de Naby Sarr desde el costado zurdo.

Este gol psicológico del canterano del Aston Villa hizo mucho daño al Barnsley, que en la primera parte fue un equipo desconocido, notablemente descolocado y al que la permanencia que tanto se le había acercado en las semanas previas, volvía a alejarse. Sin embargo, consiguieron recortar distancias por medio de Cauley Woodrow en su vuelta tras lesión. Pero eso fue todo y no consiguieron llevarse un sólo punto de The Valley. El Charlton consiguió tres puntos vitales para la consecución de su permanencia, alejando el descenso a 4 puntos de sí mismos.

El Fulham se acerca a la cima

El Fulham-Huddersfield fue el partido más loco y divertido de la anterior jornada de Championship. Se enfrentaban en Craven Cottage dos equipos que proponen un estilo de juego ofensivo, con la intención de mandar y de defender lejos de su portería. Por estas razones, se esperaba un partido con muchas ocasiones y ritmo que al final no defraudó. En la primera parte, vimos 5 goles: el Fulham se puso 3-0 por delante y vio cómo los Terriers recortaban dos goles de distancia antes del final de la primera parte para irse el marcador 3-2 al descanso. Ambas escuadras exhibieron su potencial ofensivo que se vio relejado en esos primeros cuarenta y cinco minutos en el Cottage. De hecho, si alguien impidió que no fuesen más goles todavía fue el despampanante bajo palos Marek Rodak, portero del Fulham.

Pero en una segunda parte en la que todos pidieron calma y se bajaron las revoluciones, el Huddersfield fue quien desplegó más fuerza para arrastrar el partido hacia su terreno, si nunca consiguió tal cometido, un Fulham logrando recuperar el control y negarles el escaparse con una recompensa. Destacando en especial para el Fulham un magnifico Tom Cairney, que está volviendo a recordar al de hace dos temporadas, consiguieron los capitalinos una victoria excelente y de un valor anímico exponencial. Meses después de caer de la Premier, de la tierra prometida, el Fulham se está consolidando en puestos de Playoff y se está acercando poco a poco a West Brom y Leeds: ya sólo los diferencian cuatro y tres puntos respectivamente en uno de los tramos claves de la temporada. Enfrentándose al Blackburn este viernes, el viento está soplando a favor (además para acudir a Blackburn, donde probablemente haya viento literal y en todas las direcciones) y el Fulham está alcanzando velocidad de crucero. Como era normal y como por fin está sucediendo.

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