Apuntes de la jornada de Championship
El Nottingham Forest de Philippe Montanier parece despegar poco a poco. Tras ganar la semana pasada, en esta, en la 18ª jornada, logró arrollar al Barnsley. En uno de los derbis del condado de Yorkshire, el necesitado Rotherham sucumbió a pesar de su meritoria actuación ante un Leeds situado en el play-off con la victoria. Dos pérdidas condenaron al Huddersfield a la derrota ante el Wigan. Y el Newcastle perdió un partido de fútbol.

Barnsley 2-Nottingham Forest 5

Llegas tarde y te lo pierdes. Seguramente alguno no llegó puntual al comienzo del choque entre estos dos. Seguramente alguno llegó tras los primeros quince minutos, los cuales dieron cabida a tres goles. Menos de cinco minutos y el Barnsley trenzó una jugada por la banda derecha que permitió el nacimiento de un centro que Sam Winnall, delantero estrella del equipo, no dejó pasar para adelantar a los suyos. Ocho minutos después el Forest recibió una falta en la frontal del área contraria que Henri Lansbury aprovechó para empatar. Pero antes de que la inercia gravitara en favor de los visitantes, los Tykes respondieron con una inmediatez impoluta: un minuto más tarde y balón centrado al área del capitán Conor Hourihane para que Marley Watkins lo transformase en gol, aprovechándose de un enésimo desajuste defensivo del Forest. El partido se templó un poco y el Barnsley se hizo con el control. Estaba desplegándose con acierto y superioridad. Sin embargo, el Forest cazó el empate por mediación del griego Apostolos Vellios. Y si algo sabe hacer este equipo es atacar. Y aunque venían de dos porterías a cero, no es la del Barnsley la zaga más sólida. Marcó Lansbury antes del descanso, dejándolo visto para sentencia Ben Osborn con el cuarto. Ya con 10 los locales, Lansbury cerró con un hat-trick para la impresionante victoria de los de Montanier. Con el Forest uno no se aburre. Goles hay para dar y tomar. Con 32 marcados, sólo les supera el Newcastle (36). Con otros 32 encajados son el segundo equipo que más goles ha generado en sus partidos este año.

Cuando peor estaba todo fue cuando el Rotherham mostró su mejor cara. Últimos con siete puntos, en el derbi ante el Leeds se quedaron con uno menos y tuvieron que hacer dos cambios obligados por lesión antes del descanso. Antes del descanso encajaron también un 0-2 en contra que muy mal se le tenía que dar al Leeds para dejar escapar. Aunque casi lo hace. Fue entonces cuando el Rotherham mostró tesón, se negó a rendirse y casi le da la vuelta a un partido perdido. Pero como decíamos, son últimos con siete puntos y muy, muy osado sería echarle la culpa a la suerte o a la casualidad. El Leeds dispuso de la iniciativa y fue tocando teclas hasta dar con el camino al triunfo. Su prometedor lateral izquierdo, Charlie Taylor, se aprovechó de la dramática defensa local. Avanzó hasta encarar al lateral derecho local, Stephen Kelly. Éste dejó entrar a Taylor “como a Pedro por su casa” para que le dejase el esférico a Chris Wood para marcar. Minutos después, intentándolo el Rotherham, su extremo izquierdo fue expulsado. Nada más y nada menos que Peter Odemwingie le propinó un salvaje codazo al central rival Liam Cooper. El nigeriano-uzbeco argumentó que pensaba que Cooper iría también con el brazo por delante. No fue el caso. Odemwingie tuvo la ocurrencia de tuitearlo desde vestuarios mientras el partido seguía. Souleymane Doukara marcó el cero a dos. El Rotherham, aun así, jamás tiró la toalla. Con el Leeds excesivamente confiado en una actuación lejos de ser buena, el Rotherham marcó y al borde se quedó de empatar. Sin embargo, ya sea por Odemwingie, porque la reacción no fuese suficiente o por toda la situación, el entrenador Kenny Jackett dimitió 39 días después de aceptar el cargo. ¿Pero dónde pensaba que se metía?

Huddersfield Town 1-Wigan Athletic 2

Esa llama tan voraz que el Huddersfield generó en el tramo incial de temporada, que le mantuvo líder durante varias semanas, ha perdido mucha fuerza. Era lo lógico. No por ello han dicho su última palabra. Siguen siendo un equipo muy atractivo de ver y que hace muchas cosas verdaderamente bien. Fueron pequeños detalles lo que ante el Wigan les privó de la victoria. A las primeras de cambio, en todo caso, sufrieron su primer revés. El central y capitán, Mark Hudson, cayó lesionado. Apenas habían pasado cinco minutos. Entró por él el alemán Christopher Schindler. El Huddersfield movió pelota. La movió mucho y durante mucho tiempo. Claramente superior al Wigan, lograron hacer efectiva una reseñable fluidez en su circulación. Si bien es cierto que pudieron crear más ocasiones de gol, gozaron de suficientes para dejar el partido encarrilado. Dominando, parecía cuestión de tiempo que tumbaran a los Latics. Sin embargo, no fue así. El Huddersfield destaca por el notoriamente ofensivo posicionamiento de sus jugadores. Esto obliga a tener una fantástica habilidad para no perder el balón. A ellos todavía les falta un poco. El Wigan robó, Yanic Wildchut corrió y dio el pase de gol al lateral derecho Reece Burke. Antes del descanso, al igual que el Rotherham y el Burnley en Premier, tuvo que hacer un segundo cambio por lesión. Nakhi Wells por Sean Scannell. La historia fue la misma en la segunda mitad. Con la excepción de que los Terriers igualaron. Lo hizo uno de sus mejores futbolistas, el australiano (cedido por el Manchester City) Aaron Mooy. Pero no lograron completar la remontada, teniendo otra pérdida clave que un sensacional Wildschut transformó en los tres puntos para el Wigan.

Resto de la jornada

En entredicho parecía estar el puesto de Alex Neil, técnico del Norwich. A él por lo menos no se le ha visto nervioso, alegando que cuenta con el apoyo de la directiva. En Derby no tuvieron una actuación del todo mala, pero un gol de un ex suyo (al que Neil no tuvo problema en traspasar) Bradley Johnson les condenó (1-0) a su quinta derrota seguida. Un Derby que, por otra parte, está ya lanzado. Quien más que lanzado está asentado, o en el proceso de, dentro del play-off es el Birmingham City. Visitando al siempre complicado Brentford, en un choque de dos equipos de diferentes estilos, sacaron una victoria de oro (1-2). Pese a parecer estar un paso por detrás durante todo el partido, los Blues marcaron cuando las tuvieron y defendieron de maravilla cuando la situación lo requería. El otro equipo de Birmingham, el Aston Villa, se está convirtiendo en una fuerza de la naturaleza desde que Steve Bruce se hizo con las riendas. Al Cardiff City terminaron doblegándole (3-1) con goles de Albert Adomah, Jonathan Kodjia, dos ex del Bristol City (acérrimo rival del Cardiff), y Rudy Gestede, un ex propio. Hablando de ellos, el Bristol City viajó a Reading para acabar volviendo de manos vacías. El conjunto entrenado por Jaap Stam está siendo la gran revelación de la temporada. Tercero y al acecho del ascenso directo, con dos goles antes del minuto 20 les bastó (2-1) para sumar su quinto triunfo consecutivo a pesar de terminar encajando su primer gol en cinco partidos. El Preston a lo suyo, sin llamar mucho la atención sigue dando forma a otra notable campaña. No obstante, el Burton Albion amagó con hacerles el lío antes de que rescataran el empate (1-1), el único de la jornada. Envueltos en una mala dinámica, con un ambiente (al menos exterior) enrarecido, el Ipswich se desquitó de todos sus males y de todos sus fantasmas en la visita del QPR. Y lo hicieron con fuerza: 3-0. Nada mal para uno de los peores ataques de la liga. El Sheffield Wednesday, tratando de propulsarse definitivamente hacia los puestos de play-off, tuvo una actuación sobresaliente en Wolverhampton. Hicieron añicos a la pobre defensa local y se alzaron con el triunfo por 0-2. El Wolverhampton se ha quedado parado, le ha gripado el coche encima de las vías del tren. Ese tren llamado descenso y que se aproxima. El Brighton suma y sigue y es que es una maravilla verles jugar. No son el equipo más vistoso del mundo pero sí uno de los más fehacientes. El Fulham se le adelantó en lo que pintaba a una tarde difícil, pero de nuevo, resurgieron. Con gol(azo) de Sam Baldock y otro de Glenn Murray le dieron (2-1) la vuelta la tortilla. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Una victoria que les ha puesto a sólo dos puntos del Newcastle. En lo que para ellos en cambio sí que apuntaba a ser una tarde más o menos sencilla, se complicó sobremanera cuando el Blackburn se le revolvió para marcar y atrapar una victoria (0-1) que a ellos les saca del descenso y al Newcastle (con nueve) evitará batir un récord del club de 15 victorias seguidas en liga. Otra vez será, Rafa.

Comentarios
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información