Apuntes de la jornada de Championship
El Brighton demostró ser, con diez sobre el campo, mejor equipo que el Sheffield Wednesday para mantenerse en la cima. Uno de los derbis del oeste de Londres terminó en reparto de puntos entre QPR y Fulham. En otro derbi, en este caso de Yorkshire, el desparpajo del Barnsley fue incontenible para el Leeds.

Brighton & Hove Albion 2-Sheffield Wednesday 1

Cuando se midieron en el play-off de ascenso en mayo, el Brighton acabó tan fundido que le sirvió en bandeja el triunfo al Wednesday. Pero el Brighton era y sigue siendo hoy mejor equipo. Cuando el Wednesday parecía empezar a imponerse tras media hora de juego, el Brighton les trituró en un contraataque que fue coronado por “el pequeño mago francés” Anthony Knockaert, en una enésima muestra de su abrumadora calidad. A pesar de que el Wednesday lo intentaba, se veía vez sí y vez también que el nivel al que el Brighton está compenetrado como equipo les supera con mucha diferencia. Pero el Wednesday tiene talento, y Fernando Forestieri y Barry Bannan, los dos que más, fueron claves en el empate, gol en propia del excelente defensor local Lewis Dunk. Y en la segunda parte el Wednesday dio forma a un tramo en el que se hizo con el control y provocaron un penalti a favor un tanto dudoso tras manos de Glenn Murray. Éste fue expulsado y como quien no quiere la cosa tenían la victoria en sus manos. Pero entonces David Stockdale paró el penalti lanzado por Forestieri y efectuó una segunda parada prodigiosa que invirtió la inercia y la confianza de nuevo a favor de los suyos. El Wednesday controló la posesión, pero jamás supo marcar las diferencias propias de tener a un futbolista más sobre el césped. El Brighton, aún con 10, demostró que nunca, nunca se rinden. Ante un Wednesday cada vez más desquiciado, orquestaron más de un ataque hasta que a escasos minutos del final un magnífico centro del lateral belga Sebastien Pocognoli encontró el perfecto remate de Knockaert. Acabaron tan desquiciados los “búhos” que acabaron con dos expulsados en una nueva muestra de que la ventaja que le saca el Brighton sigue siendo enorme.

Queens Park Rangers 1-Fulham 1

Venciendo el QPR en el partido de la primera vuelta, en esta ocasión no fueron tan sometidos como aquella vez ni tampoco ganaron. Habiendo adoptado el entusiasmo propio de Ian Holloway, partidario de un estilo muy enérgico y de incansables presiones en campo rival, dinamitaron desde el inicio a un Fulham buscando la forma de desplegar su juego de pase. Lograron neutralizar la presión local mejor de lo que lo hizo el Reading y generaron largas fases de dominio en terreno rival. En una de ellas hasta dieron con un penalti, riguroso según se mire, lanzado por Chris Martin y que Alex Smithies detuvo. Smithies ya les paró dos penaltis en octubre y hoy lo volvió a hacer para cimentar su estatus de excepcional parapenaltis habiendo detenido 6 de los 10 a los que ha hecho frente desde que llegó al QPR en verano de 2015 (nadie ha parado más en este periodo de tiempo en Inglaterra). Los locales siguieron empleando una insaciable intensidad y marcaron. Demasiado desplegados, un fallo en la entrega del Fulham permitió al joven interior de la cantera del QPR, Ryan Manning, marcar diferencias. Con la ventaja, se asentaron con algo más de tranquilidad. El Fulham se pasó el resto del partido intentando entrarle al QPR como quien entra una chica en la discoteca. Fue una tortuosa batalla que terminó dando sus frutos y es que su constante ejercicio de desgaste les permitió infiltrarse entre la zaga para marcar el empate gracias al más sutil de los toques, propio del oportunismo de su delantero centro Chris Martin. La emoción, la tensión y las ganas de ganar fueron en aumento en los minutos finales en los cuales el partido se descosió, yendo el balón de un fondo a otro, y en el que se produjeron dos tanganas, una entre los banquillos y otra entre los jugadores sobre el césped, que reflejaron la gran rivalidad; saciada esta vez con un punto para cada uno.

Barnsley 3-Leeds United 2

En el condado de Yorkshire se vivió otro derbi vibrante entre, en este caso también, dos equipos al alza y con ambiciosas aspiraciones. Será el pequeño y todo eso, pero el Barnsley no tuvo miedo de atacarle al Leeds desde la salida. Movían el balón con acierto, aunque les costó crear ocasiones concisas. Transmitiendo la subyacente sensación de aunar en sus filas una mayor habilidad y capacidad para hacer daño, cuando el Leeds se decidió a quitarle el esférico al exequipo (como jugador) de su entrenador Garry Monk, ofrecieron un despliegue imponente. El Leeds tuvo un tramo en el que arrinconó con convicción a los locales y les atosigó obteniendo córners uno tras otro que estaban siendo verdaderos quebraderos de cabeza. A través de ellos, como la semana pasada, nació el gol con el que Chris Wood puso por delante a los suyos. Pero el Barnsley acabó saliendo del paso y con su reseñable desparpajo, atrevimiento y creatividad, dio con el empate de Tom Bradshaw. Pese a que habían mostrado poso y tranquilidad, este gol justo antes del descanso desestabilizó a un Leeds al que el Barnsley aprovechó para sentenciar a la vuelta de vestuarios. Estaban lanzados y gracias a ello, y a sus virtudes antes mencionadas, Ryan Kent (extremo zurdo cedido por el Liverpool) y el capitán Conor Hourihane, el mejor jugador de la liga por detrás de Knockaert, derrumbaron al Leeds con dos goles, sensacional el del segundo. Un Leeds que se volvió a meter en partido gracias a la conversión de Wood de un penalti (por mano) que pareció fuera del área y que fue pitado por el árbitro recién degradado a segunda división: Mike Dean. Pero no fue suficiente.

Resto de la jornada

En una jornada en la que ningún equipo visitante logró ganar, empezamos por el partido en el que más improbable era que sucediese: segundo contra último, también conocido como Newcastle contra Rotherham. Tardaron algo más de lo esperado pero los Benítez desmontaron sin paliativos (4-0) a sus rivales en lo que fue una sobresaliente actuación coral que involucró goles de tres de sus estandartes: dos de Matt Ritchie y los otros dos del canario Ayoze Pérez y del irlandés Daryl Murphy. Justo por encima del Rotherham se sitúa el Blackburn Rovers. Recibiendo al Birmingham City de un Gianfranco Zola que ha tenido el peor comienzo de un entrenador en el club, con ninguna victoria en siete partidos entre todas las competiciones, desde 1889. El arranque fue esperanzador marcando Lukas Jutkiewicz a los tres minutos de juego sólo para que Danny Graham arañase un punto (1-1) para reforzar el intento del Blackburn de salvar la categoría. Una salvación que ahora marca el Wigan. En una temporada infausta para la ganador de la FA Cup 2013, parece que el sol vuelve a salir y su radiante despliegue les recompensó con la victoria (2-1) frente a un Brentford para el que Jota Peleteiro marcó su solitario gol. Quien por culpa de este resultado cae a la zona roja es el Burton Albion. Sus corajudas actuaciones siguieron sin encontrar recompensa, esta vez en su visita a Gales. Un Cardiff City resurgiendo de su deplorable primera mitad de campaña se alzó con los tres puntos (1-0) en un duelo aguerrido en el que el Burton tampoco pudo marcar su primer gol de 2017. A pesar del tóxico ambiente que rodeaba a la velada en forma de protesta multitudinaria en contra del dueño Fawaz Al-Hasawi, el Nottingham Forest fue capaz contra el Bristol City, que continúa en caída libre, de sacar un triunfo de oro (1-0) gracias al prodigioso gol de Ben Osborn que bien pudo ser secundado por un Nicklas Bendtner que falló un tanto a puerta vacía. Volviendo al sitio, Norwich, donde subió al equipo de tercera a primera división en dos años, Paul Lambert parecía encaminado a sacar un resultado positivo con el Wolverhampton. Pero con 1-1 y los tres cambios hechos, los “lobos” sucumbieron (3-1) ante los “canarios” con la expulsión de su portero y los dos goles posteriores de Robbie Brady y Jonny Howson, jugador al que Lambert fichó para el Norwich. Aunque con un tanto de controversia, el Aston Villa se puso dos goles arriba en su recibimiento al Preston gracias al doblete del extremo ghanés Albert Adomah. Sin embargo, volvieron fantasmas del pasado para los “villanos” y, como hicieron vez tras vez a principio de temporada, dejaron escapar la ventaja (2-2) frente al siempre competitivo Preston. Llevando el Derby County desde septiembre sin encajar un gol en casa, el Reading empezó con muy bien pie en su visita. No obstante, llegó la igualada con un disparo del central Richard Keogh que fue desviado a gol por el centro de gravedad de Darren Bent. Y el Derby acabó dándole la vuelta a la tortilla (3-2) obrando otros dos tantos. Y mientras el Derby se afianza como primer perseguidor de los puestos de play-off, el Huddersfield lo hace como máxima amenaza a los de ascenso directo. Aprovechando los tropiezos de Leeds y Reading, noquearon al Ipswich Town con dos goles a favor, uno de la perla del Chelsea, Izzy Brown, y ninguno encajado para colocarse terceros y demostrar una vez más que no son flor de un día.

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