Apuntes de la jornada de Championship
Conocimos en el Rotherham al primer descendido de la temporada, no sólo en segunda sino en toda Inglaterra. Lo provocó un Fulham que aprovechó para meterse sexto mientras caía el Sheffield Wednesday en Barnsley. Newcastle y Brighton, por su parte, ganaron y están un paso más cerca de la tierra prometida.

Derby County 1-Queens Park Rangers 0

Las vueltas que da la vida y lo rápido que lo hace se puede demostrar en el hecho de que en octubre, Gary Rowett, entonces entrenador del Birmingham City y ahora del Derby, estaba siendo entrevistado por Ian Holloway, ahora entrenador del QPR. A uno de le estaba yendo de maravilla y al otro, entrevistando, también, con un trabajo de analista estrella en Sky Sports. Todo eran risas aquel día mientras que esta vez todo era conseguir los tres puntos. Mejorar sensaciones; ya no estaban en la tranquila oficina de Rowett en Birmingham reflexionando. Ahora estaban bajo los focos, midiendo fuerzas. Con una plantilla superior, el Derby fue el principal dominador. El QPR tuvo sus momentos pero no fueron norma. Rowett se encontró cuando entró por la puerta hace tres semanas a un conjunto de jugadores perdidos, abatidos por la temporada y su decepcionante desempeño. La penosa actuación en Brighton que propició el despido de Steve McClaren y el nombramiento de Rowett se quedó allí. Con una nueva voz en el vestuario han vuelto a encontrar cohesión, han vuelto a ser un “equipo”. Se esforzaron, lo dejaron todo frente al QPR. Los problemas de la primera parte fueron ajustados al descanso y en la segunda parte llegó la recompensa. La fehaciente labor defensiva del QPR impresionó hasta que falló. Quedando veinte minutos el portero Alex Smithies, que de tan buenas cualidades dispone y que siempre acaba teniendo un momento de flaqueza en una temporada que le aleja de la élite, no logró atrapar un balón que salió rebotado y de la bota de Matej Vydra al fondo de la red. Vydra, el más revitalizado del equipo en el nuevo comienzo que les ha regalado Rowett.

Brentford 2-Bristol City 0

Al contrario de lo que suele acostumbrar el Bristol City, fue de menos a más en el partido. Cuando reaccionaron ya habían encajado los dos goles y la remontada estaba prácticamente fuera de alcance. Dos remates tuvieron, sin embargo, que de ir unos centímetros más desviados hubieran rebasado la línea de gol y no chocado en los palos. El Brentford es pura diversión. Pocos equipos disponen de ataques tan creativamente eléctricos. Y no sólo eso, sino que además no tiene el peso, la presión histórica de tener que ascender. Porque normalmente si tienes jugadores de la calidad que tienen algunos del Brentford se te exige subir. Les gustaría hacerlo, por supuesto, pero no cargan con esa obligación. Viendo el maravilloso juego, ofensivo por lo menos, que están llevando a cabo, la próxima temporada las expectativas puede que cambien. Si no cambian los futbolistas, claro. A parte de una relativamente molesta presión en la salida de balón, el Bristol no supo descifrar el reto que se encontró en Londres. El joven Ryan Woods estuvo espléndido dirigiendo los ataques locales y cuando el balón avanzaba imperaron la ilusión y el miedo a partes iguales. Era un dinamismo abrumador el ofrecían Jota, Sawyers, Canós y Vibe. El tercero recibió un esférico de Woods que transformó con elegancia en el primer tanto de la tarde. Ocho minutos después Vibe fue el que golpeó. Ni media hora; pero el Brentford había desbordado al Bristol, que eso, chocó con los postes, pero siempre estuvo un paso por detrás.

Reading 1-Leeds United 0

Observando el encuentro comencé a pensar sobre cuándo fue la última que vi un partido entero del Reading en casa a plena luz del día. A lo tonto creo que han pasado casi tres años; desde la última jornada de la temporada 2013-2014 cuando empataron con el Burnley y se quedaron sin el último puesto del play-off. Hacía casi tanto tiempo también que no colgaban el cartel de “todo vendido”. Por primera vez desde 2013, cuando todavía estaban en la Premier League. Jaap Stam ha reavivado la llama en un sitio que probablemente no sea tan históricamente icónico como otros pero que por ello no merece menos alegría. Tienen ante sí un muy buen equipo, con uno de los estilos más marcados que jamás han visto. Lo que a principio de temporada era amoldar el equipo al característico juego de pase de Stam, ante el Leeds demostraron ser una máquina engrasada como pocas hay en la división. Porque este no es un equipo con nombres de primera fila, por no ser ni siquiera es un equipo diseñado de arriba a abajo por Stam. El suyo está siendo un trabajo admirable, envidiable, brillante a todas luces. Arrancó la contienda con un divertido poder a poder que se terminó cuando el Reading marcó. Acabó llegando un pase involuntario del rival que Yann Kermorgant utilizó para pulverizar la portería. Se podía prever porque el Reading demostró que tiene un juego de pase y una armonía con el balón superior al de su rival. Al que era cuarto y que con este resultado se intercambia de posiciones con el Reading. Controlaron los locales, tuvieron un par de oportunidades pintiparadas con las que pudieron sentenciar, pero lo mejor para ellos fue ver que el futuro está aquí, que esa visión de Stam se está cumpliendo. Recogiendo una botella que fue lanzada por los aficionados del Leeds, el portero local Ali Al-Habsi la vació mientras miraba desafiante a éstos en lo que fue una perfecta metáfora del partido.

Resto de la jornada

39 jornadas después ya tenemos confirmado a uno de los descendidos: el Rotherham. A falta de siete de jornadas por jugarse, algo que desde luego no ocurre todos los años. La lamentable temporada del equipo sólo podía tener un final y ese era el de bajar, último, destrozado. Aunque bien es cierto que contra el Fulham ese no fue ni mucho menos el caso. Presentaron batalla, pelearon por todo como si no estuvieran en la situación en la que están. Pero tristemente fue la historia de siempre, sus esfuerzos no vieron recompensa y en la recta final Sone Aluko obró el gol de la victoria (0-1) para mandarles a ellos a tercera y al Fulham a la sexta plaza. La cual dejó escapar el Sheffield Wednesday. En uno de los derbis del condado de Yorkshire no fue capaz de cumplir su misión en Barnsley. A Luís Figo le lanzaron la cabeza de un cerdo en el Camp Nou cuando volvió por primera tras marcharse al Real Madrid. En Barnsley recibían a Sam Winnall, a quien era el máximo goleador del equipo hasta que en enero decidió fichar por uno de los grandes rivales, el Wednesday. Le recibieron lanzando un Peppa Pig de peluche. No tienen ni idea en Barnsley. Winnall se vengó, marcando y corriendo toda la banda para restregárselo a todo aficionado local que pudiera. Pero su excompañero Angus MacDonald le aguó la fiesta con un gol en el 93' (1-1) que desató una algarabía tal que, cuando regresó a su casa, se encontró una caja de chocolates, una botella de champán y una carta que rezaba: “No todos los héroes llevan capa”. Tampoco la lleva Glenn Murray. Se estrelló el Brighton una y mil veces contra un Blackburn dispuesto a sacar algo positivo del campo más difícil de toda la liga. Se quedaron cerca, pero Murray se lo denegó (1-0) tras un precioso pase de Anthony Knockaert. Otro equipo en descenso le complicó la vida a otro equipo en ascenso directo. En este caso fue el Wigan en Newcastle. Lejos de la salvación, tuvieron una de sus mejores actuaciones pero no fue suficiente. Marcó Dwight Gayle, empató Michael Jacobs pero ganó Matt Ritchie (2-1) para permitir a St. James' Park respirar de alivio, todavía aferrados al liderato. Mientras que “gaviotas” y “urracas” sí cumplieron, no fue el caso de los Terriers. El Huddersfield sometió al Burton Albion y aún no comprenden muy bien por qué no vencieron. Vieron cómo les despejaban un balón sobre la línea de gol, cómo lograron frustrarles hasta que, completamente volcados intentando derrotarles, el Burton ejecutó una de las contras de la temporada para marcar en el minuto 96 el gol (0-1) de la victoria, de la absurdez y de los tres puntos, gracias a Jackson Irvine. Tres puntos con los que se alejan del tan temido descenso y con los que superan al Nottingham Forest. Un Forest que se adelantó en su visita al siempre complicado Preston. Lograron adelantarse pero lo hacían sabiendo que han sido empatados once veces en las que se han adelantado esta campaña, más que cualquier otro equipo. No fue una excepción este pasado sábado y gracias al gol (1-1) de su estrella, Aiden McGeady, el Preston sigue a la caza del play-off. Mientras que el Forest no consigue salir del fango sí lo hace el Wolverhampton. Estaban completamente contra las cuerdas hace cuatro semanas y cuatro victorias después acarician la salvación. Contra el Cardiff City, también desaprovecharon su ventaja, pero fueron capaces de anotar dos veces más (una de ellas de bella factura por mediación del portugués Hélder Costa) para vencer por 3-1. Quienes se suponía que tenían la salvación garantizada pero que se acercan peligrosamente a la quema son Ipswich y Birmingham City. Ambos llegaban a su duelo promediando un gol por partido. Como no podía ser de otra manera, salieron de él promediando un gol por partido tras empatar a uno. Un resultado que el Birmingham ha cosechado seis veces este año por las nueve veces del Ipswich, por no mencionar los otros cinco empates de éste, a cero, por supuesto. Ambos deberían estar a salvo; deberían. Curiosamente también se enfrentaban sus dos máximos rivales históricos, el Aston Villa y el Norwich. A la deriva los “canarios”, los “villanos”, lanzados en semanas recientes, sumaron su quinto triunfo (cuatro de ellos por dos goles a cero) en sus últimos seis partidos. Ante el Norwich no tuvo piedad Jonathan Kodjia, marcando dos goles sin respuesta, el segundo asistido por su portero Sam Johnstone.

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