Arsenal con resaca
La primera campaña post-Wenger está siendo representada por buenos resultados en el terreno de juego, pero con problemas organizacionales poco vistos dentro del club.
Por Toni Ferrera | 21/01/2019 Arsenal Stan Kroenke

Triunfo ante el Chelsea y de nuevo en la lucha por entrar a la UEFA Champions League. El Arsenal es un equipo de rachas. Más de 20 partidos sin perder y luego sale goleado de Anfield. Cae estrepitosamente contra el West Ham para después ganar con seriedad al conjunto de Maurizio Sarri en el Emirates. Comentar que sus actuaciones son lo más parecido a una montaña rusa suena a tópico. El aficionado de este club se ilusiona con poco. Por lo que quizá podríamos hablar más bien de una semejanza con cualquier persona que sienta cierta devoción por el coñac. Las primeras copas entran sin ningún problema. Las horas durante las mismas son brillantes. Pero el coñac es conocido por ofrecer la peor de las resacas. Unos tragos más, y no te levantas hasta dentro de un par de semanas. Adiós a todo. El problema para el Arsenal, es que últimamente, siempre da ese paso.

La situación dentro del organigrama del club no está pasando por sus mejores momentos (a pesar del gran resultado ante los Blues el sábado). Existen varias corrientes en estado de alerta. Un hecho relativamente nuevo para los londinenses, puesta hasta hace no mucho, un solo hombre se encargaba de un altísimo porcentaje de la planificación deportiva: Arséne Wenger. Con el alsaciano fuera de todo ello, los problemas se están multiplicando.

Directiva ¿inoperante?

Han sido unos meses convulsos en los despachos del Emirates. En Inglaterra las cosas son un tanto diferentes a España. Allí son muchas las escuadras dirigidas por un presidente totalmente ajeno al fútbol, o varios directivos compartiendo la misma propiedad, o un empresario americano que compra un tanto por ciento de las acciones del club, o como se ha visto en los últimos años, un inversor externo con enorme caudal financiero.

El Arsenal cuenta con Stan Kroenke, un magnate estadounidense que ya ostenta en su poder grandes franquicias como Denver Nuggets, Colorado Rapids, o Los Angeles Rams. Y ahora, también, el Arsenal Football Club. Porque el pasado agosto, Kroenke compró el 30 por ciento de las acciones que le restaban para adjudicarse en su totalidad la propiedad del equipo inglés, un hecho que no gustó en absoluto a la parroquia “gunner”, pues sentaba un precedente nunca antes visto. Sin embargo, ¿cuál es el problema? Kroenke maneja un presupuesto de más de ocho mil millones de euros, con todo ese dinero, seguro que es capaz de dotar a la plantilla de Unai Émery de varios fichajes multimillonarios. Pero nada más lejos de la realidad. Según The Swiss Ramble, el dinero invertido por el estadounidense en favor del Arsenal (entre los años 2007 y 2017), no es ni un solo euro. Cero. Absolutamente nada.

Para colocar este dato en contexto, apreciemos cuántos millones de libras han invertido otros propietarios en sus respectivos clubes durante ese mismo espacio de tiempo: Manchester City, 1275; Manchester United, 318; Chelsea, 520; Liverpool, 257; Tottenham, 14; Leicester, 205. El único equipo que no ha obtenido dinero de su principal gerente en los últimos diez años (y que ha pasado por la Premier League) es el Middlesbrough. En ese nivel está el Arsenal. De ahí su clara falta de fondos para afrontar incorporaciones en este mercado de invierno. “No podemos firmar jugadores de forma permanente durante esta ventana de fichajes, solo cesiones”, aclaraba Émery.

Las gradas del Emirates tienen una postura clara sobre Kroenke. (IAN KINGTON/AFP/Getty Images)

Problemas con Mislintat

Lacazette no fue el único bombazo del Arsenal durante 2017. Sven Mislintat, el director técnico que rastreó nombres como Kagawa, Pulisic, Lewandowski u Aubameyang para el Borussia Dortmund, fue contratado por el cuadro británico. Poco más de un año después, su estancia parece estar a punto de finalizar.

En primer lugar, medios ingleses afirman que “la importancia de Mislintat desde que Ivan Gazidis dejó el club, se ha visto reducida considerablemente”. Otro de los factores es la falta de dinero y entendimiento con Unai Émery. Ambos no se están comprendiendo de la misma manera que en verano, cuando firmaron a Guendouzi, Torreira o Bernd Leno. Raul Sanllehi, un exdirectivo en el FC Barcelona y una pieza clave en la parcela deportiva del Arsenal, prefiere apostar por una “extensa red de contactos” a la hora de seguir futbolistas, mientras que Mislintat cree que lo mejor es el uso de la estadística y las grandes masas de datos. Ante esta tesitura, el cazatalentos ha abandonado el barco Gunner. Algo más de un año ha durado el alemán en el puesto.

Émery, Özil y Ramsey

Hace precisamente un año, Özil firmó una renovación con el Arsenal con la que pasaría a cobrar 350 000 libras semanales. Nadie en la historia del club inglés ha ganado eso, generando unas diferencias de estatus jamás vistas. Y las consecuencias ya han llegado. Aaron Ramsey, que finaliza contrato este mismo mes de junio, consideraba que su nuevo salario vinculante al conjunto londinense debía rondar unas cifras no muy alejadas a las de su compañero germano. Por trayectoria y por nivel mostrado en los últimos años. Ambas partes no se entendieron (la junta del Arsenal retiró incluso la oferta que parecía estar aprobada entre todos) y ahora, el futbolista galés, ya tiene hechas las maletas para marcharse a Italia junto a la Juventus. Özil (y su salario) fueron implícitamente determinantes para la no renovación del galés.

Ramsey abandonando el campo ante el Chelsea. (Clive Rose/Getty Images)

La historia con Émery nace unos meses atrás. El exentrenador del PSG apuesta por un juego de presión alto, de esfuerzos y apoyos constantes, de salir a morder desde el primer minuto. Un contexto que Özil no encuentra del todo favorable. Eso, juntado a sus constantes lesiones (se llegó incluso a especular que su dolencia de espalda fue producida por su adicción al videojuego Fortnite, al que, según varias plataformas, llegó a jugar alrededor de cinco horas diarias durante los meses de octubre y noviembre) no ayudan en absoluto una coyuntura que ya ha generado rumores sobre su posible salida. Este fin de semana. Özil volvió a la convocatoria, pero no disputó ningún minuto. Émery lo quiere con “regularidad y constancia”. Está por ver si el alemán se recupera para la causa.

A pesar de estar viviendo una temporada de transición y caos corporativo, el Arsenal sigue a la estela de la cuarta plaza. La lucha por el título es una carrera de dos. Eso es innegable. Pero la carrera para entrar a la UEFA Champions League está preciosa. Tottenham, Chelsea, Manchester United y Arsenal. Cuatro grandes. Cuatro transatlánticos navegando con sus pros y sus contras en un viaje que esperan finalizar en la costa de la Copa de Europa. La liga está muy viva en todas sus zonas. La Premier League y su manía de hacernos disfrutar.  

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