Bakayoko, en busca del trono de Yaya Touré
El Chelsea ha confirmado el fichaje de Tiémoué Bakayoko, procedente del AS Mónaco por una cantidad cercana a los 40 millones de libras. Ocupará el lugar que dejará Nemanja Matic en la medular de los Blues.

Durante la última década, el fútbol francés se ha especializado en la producción de medio centros de corte defensivo, por lo general de origen africano. Desde la ya remota época de Claude Makelelé, se han dado a conocer en la liga francesa futbolistas como Rio Mavuba, Lass Diarra, Etienne Capoué, Yann M’Vila, Geoffrey Kondogbia o N’Golo Kanté. El último en hacer acto de presencia al final de esta incesante línea de producción es Tiémoué Bakayoko, recién fichado por el Chelsea procedente del AS Mónaco a cambio de 40 millones de libras.

Bakayoko comparte con los anteriormente mencionados un físico imponente y una resistencia inagotable. Pero añade algunas características que le asemejan más a otro medio centro de habla francesa pero que entró en el fútbol europeo a través de Bélgica: Yaya Touré. Las similitudes entre el jugador del Manchester City y el nuevo integrante de la plantilla del Chelsea no se limitan al terreno de juego.

Aunque nacido en París, Bakayoko tiene ascendencia marfileña. De hecho, la federación del país africano ha realizado infructuosos intentos durante los últimos años para convencer al exfutbolista del Mónaco de renunciar a la selección francesa para competir con el país de sus antecesores. Sin embargo, Bakayoko ha afirmado públicamente en diversas ocasiones que su intención es representar a Francia. El pasado mes de marzo, Didier Deschamps le hizo debutar con la selección absoluta durante el encuentro amistoso ante España tras haber pasado por todas las categorías inferiores francesas.

Pero no se detienen ahí las coincidencias. Como Touré, Bakayoko también tiene un hermano futbolista. Que, además, es defensa como Kolo Touré. Soualio Bakayoko, uno de los cuatro hermanos de Tiémoué, juega actualmente como lateral izquierdo del Paris FC, que perdió el play-off de ascenso a Ligue 2 la temporada pasada.

Basta con observar unos instantes a Bakayoko para comprender sus similitudes con Yaya Touré. El propio medio centro francés reconocía en 2011 al departamento de prensa del Stade Rennais que Touré era su modelo a seguir: “Si hay un jugador al que admire, ese es Yaya Touré. ¿Por qué? Porque tiene todo lo que me gustaría tener un día en mi juego”. Más allá de su 1,84 de altura y sus interminables piernas, es su conducción vertical hacia portería lo que más recuerda al veterano jugador marfileño.

En efecto, esa es quizás la seña de identidad de Bakayoko. El centrocampista es consciente de su superioridad física y la utiliza con inteligencia, como hace Touré. Ninguno de los dos brilla por su velocidad pero eso no es óbice para que los rivales sean incapaces de arrebatarles el balón cuando arrancan la moto y emprenden la carrera hacia la portería rival.

Tiémoué Bakayoko calienta antes de la semifinal de la Champions League ante la Juventus (MIGUEL MEDINA/AFP/Getty Images).

Si Touré ha sufrido graves problemas de espalda a lo largo de su carrera que le han impedido en ocasiones rendir al máximo, Bakayoko también tiene su cruz con las lesiones, en su caso de rodilla. De hecho, fueron los exhaustivos exámenes médicos conducidos por el departamento médico del Chelsea los que postergaron el anuncio de su fichaje por el club londinense. La primera lesión grave se produjo en un momento clave de la carrera de Bakayoko. El jugador del Chelsea se había sometido a las pruebas para acceder al centro de formación de Clairefontaine, el más prestigioso del país, y tenía sobre la mesa varias ofertas de algunos de los clubes franceses punteros a pesar del rechazo de Clairefontaine. Sin embargo, una fractura de tibia y peroné provocó que varios de ellos retiraran sus propuestas y acabara fichando por el Stade Rennais en verano de 2008. La mala fortuna se cebaría de nuevo con Bakayoko años más tarde cuando, en 2013, una lesión de menisco le obligó a pasar por el quirófano cuando todavía se encontraba en el equipo filial del Rennes, en CFA2, la quinta división francesa.

Bakayoko era una petición expresa de Antonio Conte desde que finalizó la temporada. El técnico italiano siguió de cerca la evolución del jugador durante la que fue el mejor curso de su carrera, en que fue clave para conquistar la liga francesa y alcanzar las semifinales de la Champions League. El estratega italiano no ha dudado en traspasar a Nemanja Matic, que no ha viajado con el club a la gira de pretemporada para resolver su futuro, para acometer la incorporación de Bakayoko.

Las diferencias entre el serbio y el francés son notables. Para empezar, Matic tiene 28 años y se dispone a firmar el que posiblemente será el último gran contrato de su carrera. Mientras que Bakayoko cumplirá 23 este mes de agosto y se dispone a dar el gran salto de su trayectoria profesional. Matic es un zurdo de pie fino con facilidad para las asistencias (7 en liga el curso pasado) mientras que Bakayoko es un diestro reñido con el gol (ha anotado solo cuatro en otras tantas temporadas en Ligue 1). Pero Conte es consciente de todo eso.

A pesar del éxito en la Premier League, el italiano no quedó convencido por las prestaciones conjuntas de Matic y N’Golo Kanté, hasta el punto que introdujo a Cesc Fàbregas en la rotación del medio centro, tanto con uno como con el otro. Y ahí descubrió posiblemente que algo estaba fallando en la relación táctica entre ambos. Lejos de desencadenar un efecto multiplicador, su colaboración se quedaba en un juego de suma cero, sobre todo cuando el equipo tenía el balón. Kanté no dispone de la capacidad para conducir el balón hacia el frente ni para distribuirlo con precisión en largo. Matic sí tiene esa última habilidad pero no para romper las líneas rivales con su conducción.

Conte sabe que la clave de su sistema estriba en la amplitud que generan los carrileros. Ellos son los que generan espacio por dentro y los que empujan a los extremos hacia el interior. Con Bakayoko, Conte dispondrá ahora de un jugador capaz de aprovechar esa amplitud para superar líneas en conducción, sea para progresar mediante su potente zancada o para atraer rivales y volver a jugar hacia fuera. Bakayoko es mucho más que un armario empotrado con las puertas abiertas que roba balones. Es un prometedor centrocampista con potencial para tomar el relevo de Yaya Touré como el medio centro que más pánico provoca entre las líneas enemigas cuando arranca en conducción. Aunque para dar ese salto, deberá aplicarse para integrar las enseñanzas de Conte y adaptarse al peculiar modelo de juego del exigente transalpino.

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