Cazorla encontró las llaves (2-0)

Victoria por 2-0 del Arsenal que se mantiene como líder. Dos goles de Cazorla dieron el triunfo a los gunners, después de haber sufrido ante un cerrado Fulham. Los cottagers continúan sin levantar cabeza en el regreso de Clint Dempsey a la Premier League.

Santi Cazorla fue decisivo

Premier League

Arsenal 2
Fulham 0
Ficha técnica
2 - Arsenal: Szczesny; Monreal, Koscielny, Mertesacker, Sagna; Flamini, Wilshere, Cazorla, Özil (Oxlade-Chamberlain, 86), Gnabry (Podolski, 71); Giroud.
0 - Fulham: Stekelenburg; Richardson, Burn, Hangeland, Riether; Sidwell, Parker, Dejagah (Bent, 68), Kacaniklic (Kasami, 86); Dempsey, Berbatov.
Goles: 1-0, m.57: Cazorla. 2-0, m.62: Cazorla.
Partido a partido y pese a las lesiones y la constante persecución de sus rivales, el Arsenal continúa en lo más alto de la tabla, esta vez tras vencer a un Fulham que continúa su hundimiento, tras quince minutos de éxtasis protagonizados por Santi Cazorla. Tanto Arsène Wenger como René Meulensteen dieron carta a noveles en sus onces, con la alineación de Serge Gnabry ocupando el hueco del lesionado Theo Walcott y con Dan Burn en lugar de Fernando Amorebieta. Por su parte, Clint Dempsey volvía a disputar un encuentro de Premier, tras ser incorporado a préstamo por los ribereños procedente del Seattle Sounders.
Los primeros cinco minutos invitaron a los aficionados del Emirates a pensar que se trataría de una faena de aliño, con un Arsenal muy vivo que dispondría de una clara ocasión en los pies de Mesut Özil, quien tras combinar con Jack Wilshere y sentar a Maarten Stekelenburg, disparó demasiado flojo para que Brade Hangeland abortase en la misma línea. No fue sino un espejismo.
El Fulham se parapetó en dos líneas de cuatro, dejando descolgados a Dempsey y a Berbatov, faro guía de los cottagers, para desplegarse desde el orden de Scott Parker y las avanzadas de Sasha Riether que desactivaban la displicente presión gunner. Al Arsenal se le atragantaba la tarde, que solo veía luz cuando Özil se arrimaba. Pero ya se sabe que el alemán es del tipo guadianesco y durante sus excedencias, los de Wenger se desmadejaban sin continuidad en su juego de elaboración.
Sidwell mandó un aviso a los locales en un fuerte disparo que obligó a despejar de manera poco ortodoxa a Szczesny. El meta polaco resultó crucial apenas cinco minutos más tarde, saliendo a tiempo ante Dejagah. La añoranza de Walcott en los cañoneros pesaba más y más, acumulándose el tráfico por el centro e incapaces de abatir líneas. Con un disparo peligroso de Gnabry y un fuerte choque entre Flamini y Mertesacker se cerró el primer acto.
Debió de ser fuerte la charla de Wenger en el descanso, ya que el Arsenal mutó su piel. A sus acostumbrados tintes versallescos, le añadió un punto extra de intensidad, asfixiando al Fulham en su propio campo. Los gunners ya no son sólo un equipo de fina esgrima, sino que también saben ir al frente con el cuchillo en la boca y sangre en los ojos. En apenas un cuarto de hora se pudo ver.
Santi Cazorla comenzó a arrimarse más, buscando a Özil y Wilshere, pero el Fulham se resistía, incapaz de progresar cuando el Arsenal defendía en acordeón en terreno contrario. Arsène Wenger tocó zafarrancho y las ocasiones tardaron poco en llegar, especialmente en una triple a falta lateral de Cazorla que misteriosamente Sagna, Koscielny y Gnaby erraron. Misterioso fue el error del central, única mácula de un partido espléndido.
Pero a renglón seguido Cazorla decidió que ya era suficiente. En una jugada marcadamente característica de los gunners, inició una bonita triangulación entre Wilshere y Giroud que remató a gol para finalizarla. No era suficiente para los de Wenger y el propio asturiano, poco después, de zurdazo raso anotaba el segundo y certificaba la victoria. Quince minutos de furia local y dos goles de Cazorla, cuyo buen concierto necesita el Arsenal de manera imperiosa, más aún tras la baja de Theo Walcott.
El segundo gol del mediapunta español mandó a la lona al Fulham, que ya no pudo rehacerse, pese a que los locales les dieron algunos metros. La diferencia pudo incluso incrementarse con la participación de Lukas Podolski, quien estrelló un bombazo en el palo izquierdo de Stekelenburg. Dio tiempo eso sí para que Darren Bent emulase al Loco Abreu con todo a favor, si bien es cierto que la tardía entrada de Koscielny quizá fuese infracción.
Con un amago de despiste de Szczesny y un cabezazo alto de Chamberlain se cerró el partido, que ata al Fulham aún más al vagón de cola de la Premier. Pese a las dificultades del camino, el Arsenal se mantiene en el liderato, a la espera de un difícil desplazamiento a Southampton entre semana y de un próximo enfrentamiento entre Manchester City y Chelsea del que espera sacar réditos.
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