Chamberlain devuelve al Arsenal al siglo XXI

Dos goles del inglés dan la victoria al Arsenal. El Crystal Palace, encerrado, apenas tuvo opciones. Los Gunners se colocan líderes a la espera de lo que suceda en el Manchester City-Chelsea de este lunes.

Alex Oxlade-Chamberlain fue decisivo

Premier League

Arsenal 2
Crystal Palace 0
Ficha técnica
2 - Arsenal: Szczesny; Monreal, Mertesacker, Koscielny, Sagna; Arteta, Chamberlain, Cazorla, Özil (Gibbs, 84); Podolski (Rosicky, 72), Giroud (Bendtner, 84).
0 - Crystal Palace: Speroni; Ward, Gabbidon, Delaney, Parr; Bolasie, Dikcagoi, Jedinak, Puncheon; Chamakh (Gayle, 82), Jerome (Bannan, 56).
Goles: 1-0, m.46: Chamberlain. 2-0, m.73: Chamberlain.
La visita a Southampton cambió el paso de este Arsenal que se niega a claudicar y que tiene una cita crucial la próxima semana nada menos que en Anfield Road. Antes de eso venció a un Crystal Palace decidido a emular la decimonónica prestación del West Ham en Stamford Bridge. El plan A de Pulis era tan diáfano como sus intenciones: bloque de presión descaradamente bajo con dos líneas de cuatro en los últimos treinta metros. A Jerome y Chamakh les fue encomendada la misión de tapar la salida de Arteta y Chamberlain.
La participación de Özil era vital en el Arsenal para adivinar huecos en tan maciza muralla. A los cinco minutos el alemán avistó a Monreal correr al espacio, asistiéndole para abrir el marcador, pero Speroni rechazó la intentona local. El concurso del ex madridista, tan genial como irregular, fue de más a menos con el transcurso del duelo. Pivotando sobre Giroud, los gunners se mostraban horriblemente planos y horizontales, incapaces de avanzar por el frente atrincherado de Pulis.
Por si fuera poco, Chamakh inquietó a su antiguo equipo en una contra, pero un siempre atento Szczesny se interpuso. Con cuatro defensas muy juntos donde los laterales cubrían las espaldas de los centrales y los medios los huecos de los mismos laterales, los de Pulis aburrían a los de Wenger y al respetable del Emirates. La tarde pintaba plomiza y el pan del bocadillo bien duro. Sólo Koscielny alteró el encefalograma del duelo en un cabezazo a falta botada por Özil, obligando a estirarse a Speroni. Pero poco más. Ni los unos podían ni los otros querían.
Existe cierta escuela balompédica que pregona que el gol es exclusivamente resultado del error defensivo, forzado o no. Tony Pulis parece buen discípulo y en torno a dicho axioma, concibió su plan, que eso sí, tenía dos ángulos muertos. Requería una atención constante por todos y cada uno de sus jugadores y en caso de fallar, no habría plan B.
Dicho y hecho. Nada más comenzar el segundo tiempo, Chamakh realizó el segundo favor de la tarde a sus antiguos compañeros y se olvidó de vigilar a Chamberlain. El ojo y el pié de un buen Santi Cazorla no ignoró su posición para que la joven perla inglesa batiese a Speroni. Herido con el gol y empotrado en su propia área, los de Pulis no tenían alternativas más que esperar displicencias locales.
El Arsenal se limitó a pasar el rato reteniendo la pelota y a punto Jerome estuvo de amargarle la tarde, rematando a bocajarro un centro de Bolasie que se topó con Szczesny. Como respuesta, Podolski trianguló con Cazorla y disparó al lateral de la red visitante. Tuvo que ser de nuevo Chamberlain fue quien finiquitase la contienda, tras una magnífica pared, delicioso taconazo mediante, con Giroud para plantarse frente al arco del Crystal Palace. El inglés no falló y anotó su segundo gol del día y de la temporada.
El tanto asimismo representó una de las mejores virtudes de Olivier Giroud, siempre atento a ofrecerse y practicarle el boca a boca a cualquier jugada pronta a ahogarse en la maraña de defensores visitantes. Con un Arsenal que ya había obtenido lo que precisaba y un Crystal Palace incapaz, el partido no dio para mucho más, salvo un amago de pifia de Szczesny que pudo salir caro.
Con la victoria, el Arsenal se coloca provisionalmente de nuevo como líder a la espera del duelo entre Manchester City y Chelsea, aguardando asimismo su decisivo partido en Liverpool de la próxima jornada. Mientras tanto, lesionados Wilshere y Ramsey y perdido Walcott, recupera a Chamberlain, que no es poco. Para el Palace, la pelea por eludir el descenso continúa agarrado como está a las peculiares ideas de Tony Pulis, que cierto entrenador encuadraría en un siglo en el que se inventó el fútbol y el ferrocarril. Lo que puede funcionar en otros partidos desde luego que pareció insuficiente en el Emirates.
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