De vuelta a casa
El Leeds United regresa a la élite del fútbol inglés tras 16 años de ausencia en los que llegó a caer hasta League One. Los chicos liderados por Bielsa desde el banquillo han realizado una temporada casi perfecta superando la decepción del campeonato pasado
Pablo Hernández. / Leeds United

 

La Premier League es, quizás, la mejor competición liguera del mundo. Donde todos quieren estar. Es por ello que, para todos los clubes, se hace muy complicado conseguir ascender. Debe ser una temporada casi sublime para lograr la ansiada promoción que te otorgue el honor de subir de categoría. En Championship se manejan presupuestos y fichas muy alejadas de lo que se mueve en la segunda categoría del resto de países. Es por ello que entraña una mayor dificultad mantener un proyecto ganador durante dos temporadas consecutivas.

Pues bien, pocos equipos podrían haber soportado lo que ha logrado el Leeds United. Después de un traumático final de curso el campeonato pasado cayéndose del ascenso directo tras luchar por él durante todo el año, los de Elland Road se vieron también fuera de Wembley para la pelea final del playoff. Un palo duro de digerir. El tiempo de Marcelo parecía terminado después del agrio desenlace y se intuía imposible de repetir o mejorar la primera actuación en tierras inglesas. Pero no se le conoce como el loco por nada.

El proyecto de regresar a Premier League arrancó bajo el mandato de Andrea Radrizziani, un multimillonario italiano que decidió que su objetivo sería devolver a los Peacocks a la élite del fútbol británico. Para ello, contrató a Víctor Orta como Director de Fútbol, siendo en la práctica el brazo ejecutor en este intento. La primera apuesta del español para ocupar el banquillo de Elland Road no fue negativa por lo que, doce meses después, presidente y director de fútbol se plantearon que la mejor opción sería contratar a un técnico contrastado.

Como se cuenta en el documental dedicado al club, la posibilidad de llevar a Marcelo Bielsa a Yorkshire parecía imposible pero, gracias a la insistencia del dueño, se pusieron en marcha y, finalmente, consiguieron contratar al carismático técnico rosarino para la campaña 2018-19. Con la llegada de Bielsa, arrancaba un sueño.

El entrenador argentino, como siempre, tuvo claras sus ideas. A pesar de necesitar un traductor tanto para comunicarse con los jugadores como con la prensa, mostró sus intenciones desde su llegada a Elland Road. Bielsa consiguió revitalizar a una plantilla que parecía mediocre, dio identidad a un club que hacía tiempo que no la encontraba reflejado en Kalvin Phillips y logró resultados positivos. El primer año fue agridulce porque en la recta final el equipo no pudo aguantar el ritmo, no consiguió el ascenso de forma directa y fue eliminado en el playoff por el Derby County con el que había protagonizado la polémica del Spygate. El sueño tendría que esperar, al menos, un año más.

La temporada 2019-20 comenzó con la idea de que era imposible volver a repetir el campeonato que había logrado el Leeds. Mejorarlo no era ni siquiera una opción. Para nadie menos para Marcelo. Comenzó con varias bajas de peso en el equipo como Kemar Roofe, Pontus Jansson o Salim Lamrani –la persona que acompañaba a Bielsa permanentemente y que ejercía de traductor- que se reemplazaron por Eddie Nketiah y Ben White sobre el terreno de juego. Es decir, dos futbolistas muy experimentados y contrastados en la categoría serían sustituidos por dos jóvenes casi sin experiencia profesional. El lado positivo de la balanza es que ese plantel ya tenía interiorizada la idea tan radical de Bielsa y hombres como Kalvin Phillips, Liam Cooper o Pablo Hernández estaba perfectamente familiarizados a ella.

El arranque liguero del Leeds United fue bastante bueno con un juego muy atractivo, intenso y extremadamente ofensivo. Elland Road se convirtió en un fortín casi inexpugnable por cada visitante que osara pisar Yorkshire. Ben White pasó a ser un objetivo de coleccionista deseado por los más ricos del lugar, Kalvin simplemente continuó siendo Phillips, Dallas terminó su espectacular metamorfosis y Pablo siguió derramando gotas de calidad por todo césped que pisara. Eso sí, no todo iba a ser bueno: Kiko Casilla comenzó a recibir algunas críticas, Bamford no lograba anotar todo lo que le llegaba y Forshaw sufrió una lesión de la cual aún no se ha podido recuperar. 

A mediados de diciembre y después de cosechar siete triunfos consecutivos, el Leeds se encaminaba a la octava victoria consecutiva cuando un gol de Tomlin cambió el signo del partido ante el Cardiff City que parecía ganado con 3-0. El conjunto galés logró empatar in extremis y tras esta decepción, los chicos de Bielsa encadenaron 11 fechas en las que solo fueron capaces de lograr dos triunfos. Con todo esto, los whites no salen de los puestos de ascenso directo desde la jornada 16.

A pesar de las dificultades, el Leeds United seguía caminando firme hacia la Premier. Las competiciones coperas son otra historia. En Copa de la Liga, el Leeds no pudo pasar de segunda ronda allá por agosto cayendo ante el Stoke City en la tanda de penaltis. Mientras que en FA Cup sucumbió en el Emirates ante el Arsenal en tercera ronda en un partido que se quedará grabado en la memoria de todos los que tuvimos la suerte de presenciarlo. Los whites cayeron por un gol a cero pero dieron una lección de fútbol ante los ojos de los espectadores de la Premier League. Kalvin Phillips manejó el centro del campo, Ben White no dejó pasar los ataques locales y Meslier presentó su candidatura para defender el arco de Elland Road. Bielsa ganó la partida táctica pero el recién llegado Arteta se quedó con el billete a la siguiente ronda. Además de quedarse el pase a la cuarta ronda, también se quedó en Londres Eddie Nketiah tras rescindir su cesión y cuando empezaba a ganarse la confianza del técnico de Rosario. Otro revés más y en un momento duro de la temporada. 

Contra todo pronóstico, cuando ya parecía que el Leeds se caía, volvieron a sorprendernos a todos con una racha victoriosa de cinco encuentros cortada por la crisis sanitaria. A nueve partidos para el final, el Leeds era primero con una ventaja considerable. Aún así, el club de Yorkshire nunca quiso que la temporada acabase lejos de los terrenos de juego. Los whites regresaron a la competición con la firme idea de sellar su ascenso aunque sus rivales no se lo pondrían nada fácil. Con Meslier defendiendo el arco por la sanción de Casilla, Pablo teniendo que recuperarse de una lesión y Kalvin perdiéndose el final del campeonato, el Leeds hizo lo necesario para certificar su vuelta a la élite del balompié inglés. 

Sin embargo, sus aficionados tuvieron que aguardar unos cuantos meses más para, por fin, 16 años después, regresar a Premier League. El Leeds United certificó el ascenso más largo en una temporada irrepetible. Andrea cumplió su sueño, Víctor logró su objetivo y Marcelo campeonó cuando nadie lo esperaba. Como dijera Víctor Orta en una entrevista a principios de año: “El Leeds United necesita a la Premier League y la Premier necesita al Leeds”. Casi seis mil días después de aquella derrota en Stanford Bridge, con un paso por el infierno de League One, el Leeds está de vuelta. En la casa de Don Revie, no podía ser otro quien lograra el ansiado ascenso.

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