El algodón tenía un precio
En todos los rincones de la Europa futbolística hay rivalidades. Todas ellas llevan establecidas desde hace mucho tiempo y han quedado fijadas por diversos motivos a lo largo de la existencia del balompié. Una de las mas acérrimas y mas famosas es la que mantienen Liverpool y Manchester United. Hoy vamos a ver de donde proviene la inquina y la rivalidad entre ambos clubes, la cual data de tiempos ancestrales.

Una de las primeras polémicas entre las ciudades de Liverpool y Manchester data de 1830, con la línea férrea creada entre ambas urbes y al atribuirse muchos habitantes de cada ciudad el ser la sede inicial del ferrocarril. Esta línea de tren hizo que las dos ciudades estuvieran conectadas y fueran interdependientes a partir de ese año. No obstante, la auténtica rivalidad surgió durante la guerra de Secesión de Estados Unidos (1861-1865), en la cual Inglaterra pensó que ganarían los insurrectos. Pese a ello, no fue así y la victoria fue para el norte, por lo que la importación de algodón se bloqueó y los puertos ingleses se vieron obligados a dejar de importar esta materia prima. Si bien esto no tuvo un gran significado en la pugna entre ambas urbes, si marcó el principio de la enemistad al estar siempre Manchester dependiente de Liverpool en lo tocante a la recepción de materias primas.

Corría el año 1870, en medio de la Segunda Revolución Industrial, cuando ambas ciudades se enfrentaron por el control del algodón que llegaba desde el otro lado de América. El algodón llegaba a Manchester a través del río Mersey, aspecto que intentó aprovechar la ciudad de Liverpool para obtener beneficios mediante unos aranceles. Viendo las intenciones de los vecinos de Liverpool, el alcalde de Manchester hizo construir el “Canal de Manchester” para eludir los posibles impuestos. Como curiosidad, cabe decir que dicho canal ya fue propuesto por primera vez en 1660, por lo que solo era cuestión de tiempo que ese día llegara, ya que la codicia humana no tiene límites, sea el siglo que sea.

La construcción del canal vería su conclusión en diciembre de 1893 y sería inaugurado un mes después (enero de 1894), pocos meses antes del primer partido entre los dos equipos. Debemos ponernos en situación acerca de la fundación de ambos clubes: por una parte tenemos al Manchester United, el cual fue fundado en 1878 bajo la denominación de Newton Heath Football Club (hasta 1902 que ya adquirió su nombre actual); y por otra tenemos al Liverpool, que fué creado en 1892 por un empresario llamado John Houlding. El primer encuentro entre ambos clubes tuvo lugar en el campo del Blackburn Rovers, (Ewood park) el 28 de abril de 1894 , ante 3000 aficionados. El partido, de carácter amistoso, concluyó con un 2-0 a favor del equipo de Manchester. El 12 de octubre de 1895, el Liverpool ganó a los de Manchester por 7 a 1, siendo la mayor goleada de un equipo sobre el otro hasta la fecha. El cuadro de Manchester se vengó apenas tres semanas después con un triunfo por 5-2 en Bank Street, que era el campo que tenían antes de la inauguración de Old Trafford en febrero de 1910. No sería hasta la década de 1920 cuando los enfrentamientos entre Liverpool y Manchester United empezaron a adquirir la categoría de clásico.

En la segunda mitad de la década de los 50, el Manchester tendría el dominio futbolístico de Inglaterra junto al  Wolwerhampton Wanderers. Aquel United estaba liderado en el césped por el siempre genial Bobby Charlton, y en el banquillo por Matt Busby, el escocés que con su batuta tenia perfectamente engrasado al equipo. Pero el 6 de febrero de 1958 tendría lugar un brutal accidente de avión en el aeropuerto de Munich-Riem, tras regresar de un partido de Copa de Europa en Belgrado contra el Estrella Roja, siendo tanto técnico como jugador dos de los 21 supervivientes, resultando muertas un total de 23 personas entre jugadores y miembros del cuerpo técnico. Entre los fallecidos estaría Duncan Edwards, una de las mayores promesas futbolísticas del momento en Inglaterra y que, a causa de las heridas sufridas perdería la vida días después, otros dos jugadores quedarían tan afectados por las secuelas que tuvieron que abandonar para siempre el fútbol.

La plantilla del Manchester United meses antes de la tragedia. (Central Press/Getty Images)

El equipo tuvo que rehacerse con Jimmy Murphy como técnico provisional mientras Busby se recuperaba de sus heridas. Esa reconstrucción giró en torno a Bobby Charlton, el alma del equipo. Por fortuna poco después se incorporarían al equipo jugadores como Denis Law, Paddy Crerand y George Best. Estos formarían la base y el armazón de aquel United que ganó su primera Copa de Europa en 1968 tras derrotar al Benfica en la final celebrada en Londres.

La rivalidad con el Liverpool esos años estaba muy relajada en el plano futbolístico, ya que los Reds estaban pasando sin pena ni gloria por la segunda división del país. Pero, en 1959, todo cambiaría cuando el presidente del Liverpool, Tom Williams, marcó un número de teléfono de alguien especial en la historia del Liverpool. El destinatario de dicha llamada era un entrenador de origen escocés que en aquellos momentos entrenaba al Huddersfield Town, un hombre llamado Bill Shankly. Williams fue claro y directo en la llamada: “¿Le gustaría entrenar al mejor equipo del país?”, dijo el presidente Red. Inmediatamente, Shankly con su retranca escocesa, le preguntó si se marchaba Busby del Manchester United, equipo que por aquel entonces, era el segundo clasificado en la primera división. Estaba claro que no iba a dejar indiferente a nadie.

Los Reds vivían en las catacumbas de la segunda división inglesa pero Shankly, desde su nuevo puesto de entrenador, los sacó de allí, sembrando las semillas de lo que sería el mejor Liverpool de la historia. En su primer año ascendió al equipo y con su juego de ataque basado en la rapidez llevó al club a las primeras posiciones de la tabla. No obstante, el United de Busby logró la liga al año siguiente. Pese a ello, la corona de campeón llegó dos años después. Desde 1963 hasta 1967, ambos clubes se repartieron los títulos del futbol inglés, con lo que el la rivalidad y el pique entre ambas aficiones ya no haría mas que crecer.

No obstante, hay que decir que durante la década de los 60 hubo buena relación entre los clubes. Sirva como ejemplo que los técnicos de ambos equipos, Busby y Shankly, se tenían un respeto enorme. Una relación que se respaldaba durante las visitas que el entrenador del Liverpool hacía a casa de Busby para charlar y tomar té todas las semanas. En los años 70 todo daría un vuelco en la amistosa relación entre clubes, cuando los Reds levantaron todo tipo de trofeos (entre los que se encontraban dos Copas de Europa) mientras que el United pasó una mala racha en la que incluos descendió a segunda. Curiosamente, existe también un pacto no escrito entre ambos clubes que se viene cumpliendo desde hace medio siglo. Y es que un futbolista no debe abandonar el Manchester United para fichar por el Liverpool y viceversa.

Un pacto que a punto estuvo de romperse en 2007, cuando Gabriel Heinze abandonó Old Trafford y estuvo cerca de recalar en Anfield. Finalmente, no pasó nada, ya que el central argentino acabaría fichando por el Real Madrid. Sí hemos visto jugadores que han vestido las dos camisetas, como es el caso de Michael Owen, si bien previo pasos por otros clubes entre medio. Como dato histórico cabe decir que el último jugador que abandonó el Liverpool para fichar por el Manchester United fue el centrocampista Allenby C. Chilton, en 1938. Quince años después, el defensa Thomas McNulty fue traspasado del United al club de Anfield por 7000 libras. El mismo camino siguió después, en 1964, el delantero Phil Chisnall, marchándose de Old Trafford al conjunto red a cambio de 25.000 libras.

Heinze estuvo cerca de romper un pacto entre dos viejos rivales. (CARL DE SOUZA/AFP/Getty Images)

La historia de estos dos clubes ha estado salpicadas de historias de todo tipo, como cuando Alex Ferguson recibió un puñetazo y Eric Cantona salivazos durante la recogida de la FA Cup de 1996 por parte de los seguidores del Liverpool. O cuando sucede algun incidente violento entre los ultras de ambos conjuntos en las previas y tras los partidos. Encuentros que son conocidos como Derbis del Noroeste, por cierto. Obviamente, desde la marcha de Busby y Shakly ambos clubes han seguido sumando títulos y llenando las vitrinas de sus clubes, ya sean con títulos más pequeños o más grandes. Esta es la historia de dos instituciones que, a día de hoy, son las más señeras y laureadas del país, que pese a la irrupción del capital extranjero, han tenido capacidad para reinventarse y seguir en lo más alto. 

Comentarios
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información