El Balón de Oro sobrevuela la Premier

Un año más, la alfombra roja de los premios individuales y colectivos más importantes del planeta fútbol se desplegó ayer en Zurich. La Liga BBVA se lleva los honores con una representación másiva en el FIFA/FIFPro World XI. La Premier League cae en el olvido.

Por Toño Suárez | 08/01/2013 FIFA Balón de Oro
La liga española copó el once de la FIFA
El once ideal del año, el mejor equipo que se podría confeccionar atendiendo a los méritos contraídos por equipos y futbolistas durante el año 2012, está formado exclusivamente por jugadores que actúan en la Liga, una competición venida a menos con los años, mediocre, con una bicefalia dominante que no da chance a ningún otro equipo que no sea Barcelona o Real Madrid. Solo Radamel Falcao pudo unirse a la fiesta gracias a la gran temporada realizada por el Atlético de Madrid en Europa, impulsado, en gran parte, por los goles del colombiano.
Ni el Calcio, ni la Bundesliga, ni la Premier ni ninguna otra liga europea tienen relevancia en éstos premios y, en cambio, el clamor popular dicta que la Premier League es la mejor liga del mundo, por organización, por historia, por la propia competición en sí, que no dicta campeón hasta casi el final de la temporada, por la asistencia masiva de aficionados a los encantadores estadios británicos, por un reparto de los derechos televisivos justo, por una organización pulcra, exacta, quirúrgica…británica.

Lo que el Balón de Oro premia no deja de ser una entelequia

Falcao es el único jugador no perteneciente a Madrid o Barça que forma el once

Lo que el Balón de Oro premia, en todas sus categorías, es aún una entelequia. No se sabe si se premia la excelencia en los campos o el peso mediático de determinados futbolistas y entrenadores que, con mucho o poco mérito, tienen butaca de patio permanente en la gala. ¿Es realmente Leo Messi el mejor jugador de la historia? ¿Ha hecho méritos para ganar cuatro balones de oro consecutivos? ¿Incluso en año de Mundial y Eurocopa? ¿Sería tan grande si no estuviera en un Barcelona estelar? ¿Por qué es casi impensable que un portero se lleve el trofeo a casa? ¿Se premia lo bueno realmente o lo que da trascendencia al premio?
Y es que, al final, nadie se pone de acuerdo. Quizá, esa sea una de las gracias que tiene el premio. Todos llevamos un entrenador o un seleccionador dentro, y pondríamos y quitaríamos jugadores del once ideal, elegiríamos a otro como el mejor entrenador e, incluso, cambiaríamos el destinatario del máximo galardón. Bien es cierto que estamos inmersos en la era de Leo Messi, jugador estratosférico, de los que nunca se borran en un encuentro, de los que ganan partidos. Pero no habría que olvidarse de los que paran los goles, de los que dirigen la defensa o de los que dan ese último pase inimaginable que acaba con el premio del máximo galardón que se puede obtener en un partido: el gol.

El fútbol es universal y nos pertence a todos

Los premios serían más divertidos si el Balón de Oro lo ganara Balotelli

El Balón de Oro es, en definitiva, otra excusa para discutir de fútbol, para opinar, criticar, para sacar a paseo los instintos más primarios de la condición humana vestidos de apasionada discusión entre jarras de cerveza y aperitivos rancios. Para demostrar, una vez más, que el fútbol es universal y que nos pertenece a todos y que, como tal, exigimos que siga siendo motivo de debate y discusión, motivo de sorna y guasa, exigimos que siga siendo Patrimonio de la Humanidad y que siga anclado en el pasado, alejado de revoluciones tecnológicas que nos priven de acaloradas discusiones mañaneras sobre si el balón cruzó la línea de gol en su totalidad, si hubo mano o penalti o sobre la fantástica marca de gomina que utiliza Cristiano Ronaldo, impertérrita ante las inclemencias metereológicas.
El fútbol ingles ha sido el gran olvidado una vez más y es que, a los inventores del deporte rey, parece que no les gusta ser foco de grandes fastos internacionales. Y es que, la organización y la historia se llevan fatal con el glamour que prima en la gala. Los premios serían más divertidos si el Balón de Oro se lo llevara Balotelli, el mejor entrenador fuera Martin O'Neill (a ver si conseguíamos sacarle una sonrisa) y el once ideal estuviera capitaneado por un Skrtel lleno de tatuajes hasta las orejas. O, sin frivolidades, a Baines en el puesto de Alves y a Van Persie en el de Cristiano, por ejemplo.
No hay duda de que Leo Messi es el mejor jugador de la época y que no habrá otro igual hasta dentro de cincuenta años; que Cristiano ha tenido muy mala suerte en convivir con él aunque, por actitud, no sería un buen estandarte de los valores que las estrellas mediáticas inculcan a sus más apasionados seguidores: los niños. Tampoco hay duda en que el once de oro no se basa tanto en la Liga como en la selección española y también está claro que la chaqueta de lunares que ayer lucía el argentino es un atentado a las mínimas normas de buen gusto establecidas para eventos de tamaña magnitud. Incluso para los de magnitud reducida.
Tan claro está todo esto que habría que darle un Balón de Oro permanente a Messi y sacar a concurso público otro para los demás. Y mientras la selección española, el Barça y el Madrid rindan por encima de la media, hacer otro once ideal alternativo. Así que, si se me permite, pondrá la primera piedra de tan hercúleo proyecto proponiendo como finalistas del Balón de Oro Alternativo a Leighton Baines, Pablo Zabaleta y Fraser Forster porque ya está bien de premiar a los delanteros y a los mediáticos.
Y mi once alternativo:Forster, Baines,Kompany,Skrtel, Zabaleta, Cazorla,Yaya,Bale,Van Persie,Michu y Suárez.
¿Y el vuestro? ¿Discutimos de fútbol?
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