El mundial de las mujeres
Alex Scott, Eni Aluko, Vicki Sparks y las mujeres iraníes. Este Mundial de Rusia 2018 está teniendo muchos protagonistas, pero las mujeres están haciendo historia y demostrando que éste también es un mundo para nosotras.

Cuando era pequeña nunca pensé que el fútbol se convertiría en una opción de futuro. Y no es de extrañar, porque no es un mundo que, hasta la fecha, se hubiese caracterizado por amparar a la mujer en términos profesionales. Sin embargo, no fui inmune a la influencia de mi padre, que ha vivido del fútbol durante toda su vida y que ha acabado por transmitirme su amor por el balón de una forma en la que volver atrás no es una opción viable. Si había algo que en mi adolescencia había escaseado era la falta de ejemplos que me mostraran que el periodismo deportivo también era algo para nosotras. Que era una opción viable de futuro y no una montaña en donde solo existía la opción de escalar. Una montaña en donde la cima siempre se nublaba cuando parecía que estaba más cerca. Existían un par de periodistas en el mundo del fútbol, pero representaban el mismo perfil o ejercían las mismas funciones de siempre. O por lo menos aquellas que yo tuve presentes mientras crecía.

Con el comienzo de este nuevo Mundial de Rusia, parecía que la historia se repetía y daba pocos atisbos de esperanza al rol que desempeñamos las mujeres en el mundo del periodismo deportivo. Muchas compañeras tenían complicaciones y fueron acosadas mientras realizaban su labor en directo, cuando varios aficionados se acercaban a molestar y no les permitían continuar con su trabajo como profesionales. Este es el caso de Julieth Gonzalez, que fue besada mientras retransmitía el Mundial, o Julia Guimaraes, una periodista brasileña que ha tenido que esquivar a un baboso para poder realizar su trabajo. No son los únicos ejemplos de esta actitud hacia las mujeres en lo que llevamos de competición, sin embargo, no merece la pena insistir en los casos que se llevan repitiendo desde hace años. Hay que alzar la voz para hablar sobre los grandes avances que se están produciendo en este mundial y que hubiesen despertado la confianza incluso en mi negativo y desesperanzado yo adolescente. 

 

 

Parece que este Mundial de Rusia 2018 está cambiando las tornas. El rol que la mujer desempeña dentro de la esfera del periodismo deportivo está mutando y la competición de este año está siendo prueba de ello. Aunque parecía que los verdaderos protagonistas iban a ser otras problemáticas o novedades, como la aplicación por primera vez en la historia del VAR o la posible violencia, racismo y homofobia que se podía llegar a gestar, las mujeres están liderando esta competición. Este mundial está siendo protagonizado por ellas. Por las aficionadas. Por las comentaristas. Por las narradoras. Por todas aquellas que se están abriendo paso en el mundo del fútbol. Eni Aluko. Alex Scott. Vicki Sparks. Las aficionadas iraníes. Todas ellas han conseguido que la cima sea un poco más alcanzable para todas.

Este mundial se está caracterizando por las oportunidades que las mujeres están teniendo en un terreno que siempre ha sido dominado por los hombres. La primera de ellas es Vicki Sparks, la primera mujer en la historia que comenta un partido de esta competición. Junto con Martin Keown, Sparks se encargó de narrar el Portugal – Marruecos, cantando el tempranero gol de Cristiano Ronaldo a los cuatro minutos del encuentro. Vicki Sparks también ha trabajado previamente para BBC Radio 5 Live, Final Score o para la propia Premier League, sin embargo, pasará a la historia como la primera mujer que narró un partido de un mundial.

 

 

Vicki Sparks comentando el Portugal-Marruecos para la BBC (Getty Images Europe).

Después de Vicki Sparks, es necesario hablar tanto de Eni Aluko como de Alex Scott, las nuevas estrellas de la televisión británica que están dando para hablar tanto en tonos negativos como positivos. Las jugadoras, que suman entre ambas 242 apariciones con la selección inglesa, están siendo diana de críticas por el simple hecho de ser mujeres. Pero también se han convertido en la sensación y revelación de este Mundial de Rusia 2018.

Mientras que Eni Aluko comenta en la ITV con gente como Patrice Evra, la segunda se encuentra en la BBC con los Shearers, Linekers y compañía. Aluko ya hizo historia en 2014 tras convertirse en la primera mujer en acudir a un programa de Match of the Day a comentar la jornada. Informadas, con comentarios brillantes, con experiencia propia, preparadas para argumentar y, sobre todo, con muchos conocimientos sobre este deporte, tanto Eni como Alex están demostrando saber llevar el rol de comentaristas y están dejando sobre las cuerdas a algunos compañeros que no consiguen hacer sus deberes. Algo tan simple como ir informado a un programa en el que se va a analizar la jornada mundialista.

Con títulos bajo su palmarés, Scott como periodista y Aluko como abogada, además de sus grandes carreras como futbolistas, ambas han demostrado ser un soplo de aire fresco en las tertulias deportivas y han dejado claro que la mujer que quiera sentarse en una de esas sillas deberá, en muchas ocasiones, saber más que muchos de sus compañeros para ser consideradas como buenas por el público medio. O incluso por sus propios compañeros. Después de un análisis sobre Costa Rica, Patrice Evra aplaudió a Eni Aluko por sus comentarios, un gesto que muchos consideraron como machista teniendo en cuenta la poca aportación que el futbolista está ofreciendo. Mientras que él hace bromas, su compañera elabora un magnífico analísis sobre uno de los equipos de la competición, y la sorpresa es tal, ya que por lo general las aportaciones que las mujeres hemos tenido en este oficio son escasas, Evra se quedó tan helado que no tuvo más remedio que aplaudir de manera condescendiente y paternalista.

Alex Scott y Eni Aluko se han convertido en la revelación de este Mundial en la televisión británica (TheTimes).

Por último, las aficionadas iraníes consiguieron después de mucha lucha y sacrificio entrar en un estadio de fútbol, una prohibición que acarrean desde 1979, cuando el triunfo de la Revolución Islámica no lo consideraba como apropiado para ellas debido al supuesto ambiente de violencia y de lenguaje vulgar que se vivía en los estadios. Las iraníes que fueron a Rusia emplearon el escaparate para denunciar la situación que viven en su país, donde muchas deben vestirse como hombres para poder presenciar un partido en directo y se juegan acudir a prisión si no cumplen la normativa. A pesar de que su selección no ha conseguido avanzar de la fase de grupos, este mundial ha conseguido que, después de 37 años, las iraníes hayan podido acudir al estadio Azadi de Teherán para presenciar el Irán-España, un sitio al que normalmente tienen vetado el acceso. 

Aunque las situaciones anteriores no se lleguen a normalizar en un futuro cercano, las mujeres ya hemos avanzado a pasos agigantados en este Mundial de Rusia 2018. Quizá las niñas de ahora tengan aún más motivos para querer dedicarse a esta profesión, quizá tengan más esperanzas de poder llegar a cumplir sus sueños sin ser discriminadas por su género. Quizá la niña que hace ocho años quiso elegir este camino y que vivía con la esperanza de encontrar un futuro alentador en el periodismo deportivo estará contenta porque sabía que habría huecos para nosotras en este mundo dominado por hombres. Estará contenta porque la negatividad que había inundado mi adultez ha recibido un golpe bajo y estará feliz de saber que, por fin, se está alzando la voz para que nosotras podamos ser escuchadas. 

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