El paradigma psicológico de David De Gea

La anómala situación del portero español tiene un contexto psicológico bastante enrevesado. Las circunstancias de su frustrado fichaje hubieran impedido al aún portero de los Red Devils rendir al mejor nivel. Louis Van Gaal tomó la decisión correcta dejando de contar con él hasta el fin del período de fichajes.

David De Gea
Ha sido un verano difícil para David De Gea que, hasta el momento, se ha resuelto de forma insatisfactoria tanto para el Real Madrid como para el Manchester United: el equipo blanco quería a David, y para los Red Devils no era bueno tener un jugador que no quería enfundarse su legendaria zamarra roja. Si nada cambia (y así debiera ser), cumplirá un año más defendiendo la portería del equipo mancuniano.
Los periodistas deportivos ya han comentado extensamente todos los pormenores del culebrón del verano, pero… ¿Cómo ha vivido el protagonista esta historia?
De Gea se despidió como jugador del Manchester United en el partido de International Cup contra el Paris Saint Germain el 30 de julio, jugando 45 minutos, siendo sustituido en el descanso por Sam Johnstone. Algo normal en pretemporada, donde se trata de que los jugadores del equipo vayan cogiendo forma física. Sin embargo, y con la rumorología futbolística centrándose cada vez más en el interés del Real Madrid por el joven portero, Louis Van Gaal decidió apartar al madrileño de la competición hasta que se solucionara su situación.
Es fácil, tras un inicio de temporada dubitativo y tras una actuación como la de Sergio Romero frente al Swansea galés, poner en tela de juicio la decisión del técnico holandés de no contar con De Gea. Sin embargo, ¿habría beneficiado al club y al propio portero jugar esos partidos?
Empaticemos con la situación del guardameta español. Es uno de los iconos del Manchester United actual. Llegó con 20 años, con grandes dificultades en los balones por alto, y con la misión de ocupar el hueco dejado por una leyenda como Edwin Van der Sar. En otro país, con todo lo que eso conlleva. Y además, en una liga tan exigente como la Premier League. En un club histórico del fútbol europeo. Pero lo consiguió, superó el examen con solvencia, se consolidó y el Real Madrid se interesó por él.

De Gea quiere volver a Madrid por motivos personales y profesionales

El culebrón de su fichaje le ha sumido en la ansiedad y el miedo

Quería volver a Madrid. Lógico. Los Diablos Rojos son un grande en horas bajas, y es que desde que se fue Sir Alex Ferguson nada ha vuelto a ser lo que era. Sin embargo, el Real Madrid compite desde el inicio por todos los títulos, a destacar sus últimas actuaciones en Champions League: una Copa de Europa y cuatro veces semifinalista en los últimos cuatro años. Un proyecto deportivo apasionante frente a un proyecto como el de Van Gaal al que le hace falta carburar aún. Y, en el plano personal y sentimental, también gana Madrid. Poder tener al fin una relación sentimental desde la cercanía con Edurne, la popular cantante, pareja del futbolista desde hace cinco años. Poder estar cerca de su círculo de amigos en España, de su familia al completo.
La cabeza y el cuerpo piden volver. Pero hay un problema: el técnico no quiere perderlo y para un club como el Manchester United es un revés perder a uno de sus iconos. Van Gaal decide dejar fuera de todos los partidos oficiales a David de Gea. Y volvemos a la pregunta: ¿habría beneficiado al club y al propio portero jugar esos partidos? Apuesto que no. Es lógico que la ansiedad del joven madrileño fuera más alta de lo normal en una situación tan emocional e importante para su futuro profesional como esa. La ansiedad es un estado psicológico caracterizado por el miedo. En este caso, no habría sido descabellado que De Gea tuviera muchas dudas e incluso temor a que no saliera bien su operación de fichaje.
Afin de cuentas, tras la adquisición de Romero, su relación con Van Gaal deteriorada y con una parte de la afición en su contra, su situación en Manchester era y es, aún, difícilmente asumible y sostenible.

El nivel de activación es quizás el responsable de las sorpresas en FA Cup

La decisión de Van Gaal de apartar a De Gea fue la correcta

Cada persona tiene un nivel de activación determinado que le ofrece el máximo rendimiento deportivo. Algunas necesitan una activación un poco más alta que otras, otras un poco más baja, pero siempre hay un nivel de activación que nos permite obtener el máximo rendimiento deportivo. Cuando hacemos deporte, nos activamos físicamente (bombeamos más sangre a los músculos, nuestra temperatura corporal aumenta, el cuerpo adquiere una determinada tensión gracias al sistema músculo- esquelético que nos permite realizar los movimientos necesarios para la práctica deportiva etc.), lo cual depende del Sistema Nervioso Central (es decir, encéfalo y médula espinal). Sin embargo, si esta activación es muy baja o muy alta, nos será imposible rendir al máximo. Un futbolista de Premier League que juega en FA Cup contra un rival cuatro divisiones inferior, si no ha sido entrenado en manejo de la activación y no ha tenido una adecuada preparación psicológica del encuentro, con gran probabilidad no jugará con el nivel de activación adecuado, ofreciendo por tanto un rendimiento inferior al habitual. Probablemente, muchas de las sorpresas que cada año nos reserva esta competición puedan explicarse en parte por aspectos como éste. Por otro lado, si la activación es excesiva... ¿Qué ocurrirá?
Una hipótesis. Juega el equipo de De Gea en el Liberty Stadium, en Swansea, Gales. Tu equipo juega contra el Swansea City. Y el toledano es el portero titular. Pero está muy nervioso. Está muy preocupado por si podrás irte a Madrid o no, los aficionados galeses del equipo mancuniano(que también los hay) o los desplazados desde Manchester, te pitan al salir, sólo se habla de ti y tu posible fichaje en la prensa deportiva británica… Intentas centrarte en un partido que está a punto de comenzar. Pero le cuesta. La cabeza se le va. No es capaz de dar órdenes de forma adecuada a su defensa. Se precipita en las salidas. Le cuesta parar más de lo posible a jugadores rivales como Andre Ayew o Bafetimbi Gomis que en condiciones normales. Sabe que no está bien. El corazón late muy rápido. Está nervioso. Y da miedo hacer una cantada. A fin de cuentas, parte de la afición ya le odia por querer abandonarles.
Pues bien, es lógico ante esta situación pensar que las prestaciones de De Gea hubieran sido muy inferiores a las habituales con un nivel de activación tan elevado. Porque el nivel de activación no es sólo físico sino psicológico, y un nivel de activación elevado en lo físico, lo es porque la persona interpreta una situación de una determinada manera, en este caso como amenazante: dudas sobre la operación de fichaje, mala relación con el entrenador, la presión de la afición… y para colmo, toda la exigencia de un partido de la Premier League.
Con lo cual, adecuada decisión de Van Gaal para el portero y para el club. Y beneficiosa hubiera sido la salida de De Gea en el último día de fichajes. El nivel de activación disminuirá mientras que el que seguirá en aumento, a partir de ahora, será el de la polémica. El portero, parece, seguirá perteneciendo al Manchester United.
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