Gündogan, ¿el fichaje tapado del City de Pep?
En el reciente amistoso ante el Girona, Ilkay Gündogan volvió a sentirse futbolista tras nueve meses en el dique seco por una grave lesión de rodilla. Su recuperación puede ser crucial en la aplicación del modelo de juego de Pep Guardiola.

El pasado verano, el Manchester City desembolsó 27 millones de euros por el centrocampista alemán Ilkay Gündogan. El exjugador del Borussia Dortmund estaba llamado a ser una de las claves en el sistema de juego de Pep Guardiola, un técnico también recién llegado a la Premier League desde la Bundesliga. Sin embargo, una rotura de ligamentos de su rodilla derecha en diciembre significó su prematuro adiós a la temporada y un duro revés para la ejecución del modelo de juego del entrenador catalán, que tuvo que repescar del ostracismo a Yaya Touré.

El Manchester City ha desembolsado en este mercado estival alrededor de 150 millones de libras de gasto neto (es decir, compras menos ventas), lo cual eleva su gasto neto desde la llegada de Pep Guardiola a más de 300 millones de libras. El equipo teóricamente se ha reforzado bien y ha rejuvenecido la plantilla con vistas al futuro, uno de los objetivos de Guardiola desde su llegada a Mánchester. Durante este mercado, las llegadas al Etihad han estado orientadas a la parcela defensiva, sobre todo los laterales, con las llegadas de Danilo procedente del Real Madrid, Kyle Walker del Tottenham y Benjamin Mendy del AS Mónaco. Además del joven portero brasileño Ederson y un jugador como Bernardo Silva, que deslumbró la pasada temporada con el Mónaco, como sustituto natural de David Silva que en temporadas anteriores no había tenido recambio natural.

Sin embargo, el mediocampo de los Citizens sigue igual que el año pasado. La medular la completan Fernandinho, Yayá Touré, en el ocaso de su carrera, y Fabian Delph, que no logró cerrar su traspaso este verano, como sí hizo el brasileño Fernando. Guardiola no ha encontrado todavía su faro en el centro del campo, su Sergio Busquets particular. Si el fútbol total de Rinus Michels estuvo marcado por un media punta como Johan Cruyff o el catenaccio de Nereo Rocco por la figura del líbero, el fútbol de posición del Barcelona de Guardiola está representado por el medio centro. Esa figura es crucial en la salida de balón para incrustarse entre los centrales y generar superioridad (en lo que se conoce como salida lavolpiana), además de ser indispensable en la creación de triángulos de pase en la medular y en la búsqueda del hombre libre a la espalda de la línea de presión rival.

Consciente de la importancia de esa posición, la contratación de Ilkay Gündogan fue una petición expresa de Guardiola. Aunque el alemán no es un centrocampista posicional como lo pueda ser Busquets, puede dotar de salida de balón, dinamismo en el medio y romper líneas de presión hasta llegar a tres cuartos de campo donde el equipo es letal con espacios. Aunque en Dortmund solía ocupar una de las posiciones del doble pivote, Guardiola ve a Gündogan como un futbolista con unas características idóneas para ocupar la posición que hasta ahora se han venido disputando Fernandinho y Yaya Touré. 

Hasta su lesión, Gündogan había anotado cinco goles con el Manchester City, una faceta desconocida en su carrera ya que en toda su trayectoria en Dortmund sólo había anotado diez. La lesión ha impedido que tuviera continuidad. Gündogan mantiene así su relación estrecha con las lesiones, en años anteriores lesiones de rodilla y de espalda han lastrado su carrera. Ese es el gran interrogante en cuanto a su rendimiento en el City. Aunque con 26 años todavía es joven como para recuperarse y recuperar el mejor nivel que mostró en el Dortmund campeón de Alemania y subcampeón de Europa.

Partidos como los que el Manchester City disputó ante Brighton o Bournemouth los habrá en la temporada. Partidos en los que el simple repliegue del rival convierten al City en un equipo previsible y plano. En partidos como estos, en los que el rival se atrinchera en su área, se antoja necesario que Pep modifique su línea de tres centrales para dar profundidad al equipo. Un futbolista con el dinamismo y la visión de juego de Gündogan podría ser muy útil en esos momentos en los que su equipo necesita que el rival se abra, así como para manejar la posesión del esférico cuando el resultado sea favorable gracias a su exquisito dominio del balón.

El pasado 15 de agosto, Gündogan volvió a sentirse futbolista. El germano disputó unos minutos en un amistoso frente al Girona tras ocho meses en el dique seco. Si las lesiones respetan al centrocampista alemán y tiene continuidad, puede ser ese faro que necesita hallar Guardiola en Mánchester.

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