Jorginho en la base
Desde Napoles hasta Londres, cuando Maurizio Sarri se incorporó como técnico del Chelsea se trajo debajo del brazo a Jorginho Frello, pieza clave en su Napoli y quería que lo fuera en su nuevo equipo. En el 4-3-3 que ha querido implantar el técnico italiano tras la época de Antonio Conte, con un esquema de tres centrales y dos carrileros, la figura del italo-brasileño ha sido muy importante sobre todo en la salida de balón. El exjugador del Napoli se ha asentado en el pivote, teniendo a N´Golo Kanté en el interior derecho y a un Ruben Loftus-Cheek en el izquierdo para potenciar y conectar con Eden Hazard, aunque el inglés mañana, en Bakú, será baja. Veremos como soluciona esta ausencia Sarri.

Jorginho ha cumplido, durante toda la temporada, lo que le pedía Sarri. Ser el receptor del primer pase y continuar la jugada hasta zonas con más peligro ofensivo. Es un jugador muy influyente, podríamos decir, en ambas áreas; aunque cuando se trata de transitar -con balón- al llegar a zona de tres cuartos ya todos conocemos quien es el protagonista, el fantástico Hazard. Jorginho es la columna vertebral de este Chelsea sin la figura del italiano, el Chelsea es un poco menos Chelsea. Y Sarri, al igual que con Hazard, siempre busca la forma para que el exjugador del Napoli consiga recibir más fácil y más liberado ante posibles presiones altas.

El técnico italiano siempre ha querido que en la salida de balón se mantenga el bloque, y teniendo a Jorginho como pivote y siendo, teóricamente, el primer pase en esta faceta, siempre busca que sus dos interiores bajen más a recibir para facilitar tareas y, entonces, buscar a Jorginho. Esta variante es la que Sarri ha utilizado alguna que otra vez cuando el rival ha decidido adelantar líneas. Porque que Jorginho consiga recibir ya de cara, bien perfilado, para continuar con la jugada es para el Chelsea muy importante.

¿Pero qué pasará mañana ante el Arsenal en Bakú? ¿A qué altura decidirá Unai Emery presionar la salida de balón del Chelsea? El técnico español tiene una gran ventaja en cuanto a la decisión de dónde y cómo presionar al Chelsea, porque Pierre-Emerick Aubameyang y Alexander Lacazette, dando igual la altura a la que se robe el esférico, son muy efectivos atacando los espacios en cualquier zona del campo. La figura de Jorginho, además de la de Hazard, será el principal foco que Emery querrá tapar para que el Chelsea no se sienta cómodo con balón.

Ante la posible presión que puede hacer el Arsenal, será clave la figura del interior izquierdo, quien siempre, ante las líneas adelantadas del rival, se acerca a Jorginho para facilitar tareas y tener siempre un apoyo. Con la ausencia de Loftus-Cheek, jugador capaz de ir a buscar balón y con su conducción saltar líneas de presión -como ya se vio ante el Eintracht- será clave el jugador quien ocupe la vacante del inglés. Mateo Kovacic o Ross Barkley, quien termine jugando en dicha posición tendrá que realizar las mismas tareas que el inglés: concetar y liberar a Hazard y, cuando el belga tenga el balón, atacar el área de una forma muy vertical.

Dicho esto, obviando que la figura de Hazard mañana será clave y más con la ausencia de Loftus-Cheek, la salida de balón con Jorginho en la base será muy -demasiado- importante ante una teórica presión adelantada del Arsenal. Porque en la trascendental final de Bakú, para el Chelsea será determinante acompañar a Hazard. Ya sea Brakley o Kovacic, ese interior izquierdo debe ayudar a Jorginho, permitir a al atacante belga moverse con total libertad liberándolo de bajar mucho a recibir, atacar de manera vertical y que el interior derecho acompañe los movimientos del otro extremo para dar continuidad y profundidad al esquema y al juego ofensivo.

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