La Oranje viste de rojo
Con el fichaje de van den Berg, se está formando en Anfield un clan holandés que promete ser parte importante de los éxitos del Liverpool en los años venideros.
Hoever

Hace un tiempo, escuché que, si un equipo quería ganar algo, era necesario tener un argentino. Esta afirmación tan categórica está basada en los tópicos que tiene cada país, siendo estos los que definen a cualquier ciudadano de la nación en cuestión. Los argentinos, por tanto, son gente con garra, que en los momentos difíciles no se dan por vencidos. Además, tienen la etiqueta de ser buenos líderes. Esas arengas con su maravilloso acento no se pueden desperdiciar. Pese a que poco depende la nacionalidad de un jugador para que su equipo triunfe, es obvio que los grandes éxitos de las selecciones nacionales están directamente relacionados con las hornadas de talento que salen de un país y el fútbol de sus clubes. Por ello, si una selección va bien (sea o no la argentina), más le vale a un club que quiera ganar tener jugadores de la nacionalidad indicada. Y esto, precisamente, es lo que está haciendo el Liverpool con los holandeses.

Los Países Bajos siempre han estado muy ligados al fútbol. Johan Cruyff, Ruud Gullit, Marco Van Basten o los recientes Wesley Sneijder y Arjen Robben son solo cinco nombres de la extensa lista de leyendas que han salido del país de los tulipanes. Aun así, la Oranje no estaba viviendo sus mejores años. Se quedaron fuera del pasado Mundial de Brasil, y dos años antes, de la Eurocopa. De la nada, para resucitar al combinado nacional como si de un ave Fénix se tratase, apareció una nueva generación que tiene la oportunidad de hacer algo grande. A todo el talento que ha sacado (y mostrado en la Champions pasada) el Ajax, se le suma la generación pasada, la que parecía estar destinada a la nada. Y, por detrás, viene una nueva hornada que también promete. El Liverpool, que tras pasar sus años negros ha demostrado tener un buen ojo para los fichajes, sabe que hay potencial y no va a dejarlo pasar.

A los Gini Wijnaldum y Virgil Van Dijk, se les han sumado dos jóvenes valores holandeses en los últimos tiempos: Sepp van den Berg y Ki-Jana Hoever. Además, este mercado de fichajes le siguieron la pista a Matthijs De Ligt, el central con más proyección del mundo. Poco a poco, los Reds van formando en Anfield un clan holandés que bien puede ser el centro de las alegrías del equipo en unos años. Para tener el punto de vista de un experto en fútbol holandés y poder analizar mejor a Hoever y van den Berg, contamos con la opinión del periodista Alex Heredia, especializado en el fútbol holandés. Su veredicto sobre ambos no puede ser más claro: son dos potenciales titulares de la selección holandesa. Y eso, viendo el nivel que hay en la zaga Oranje, es algo para tener en cuenta.

Sepp van den Berg ha sido el último holandés que ha aterrizado en Anfield. / Instagram: Sepp van den Berg
Sepp van den Berg ha sido el último holandés que ha aterrizado en Anfield. / Instagram: Sepp van den Berg

El último en incorporarse al equipo que dirige Klopp fue van den Berg. Este espigado central ya tiene una temporada en la élite, entrando bastante en los planes del PEC Zwolle la pasada campaña. No fue titular indiscutible, pero poco más se le puede pedir a un muchacho que por aquel entonces tenía 17 años recién cumplidos. Precisamente, su edad es lo que está detrás de su mayor defecto: la inexperiencia. Tácticamente muestra lagunas, e incluso cuando sube, le cuesta recuperar la posición. Lo bueno de estos errores es que se pueden pulir con el tiempo y mejorar la buena base física y técnica que ya tiene. “Jaap Stam, su entrenador en el Zwolle, ha contado mucho con él. Con confianza puede destapar todo el potencial que se le intuye”, afirma Heredia.

Van den Berg tiene mucho potencial, pero al que si hay uno de los dos que parece que parece seguro que llegará lejos, ese es Hoever. Este joven lateral derecho llegó a Anfield en el verano pasado desde la siempre prolífica cantera del Ajax. Poco menos de medio año después, en enero de este mismo año, el joven holandés debutó con 16 años en la FA Cup con el primero equipo ante el Wolverhampton. Pese a que el encuentro se saldó con derrota para los Reds, se intuyeron muchas de las aptitudes que le hacen ser uno de los grandes nombres juveniles del Liverpool. Jugó de central, mostrando una madurez impropia de su edad en las decisiones y una calidad para sacar el balón que está al alcance de muy pocos. Heredia, que siguió sus pasos en la Eurocopa sub-17 de este mismo año, vio su enorme potencial para atacar, algo que apenas se pudo ver en el primer equipo Red. “Puede jugar de central, claro. Pero en el lateral derecho es donde se le saca más provecho. Es un jugador muy decidido, que sabe lo que hace, y eso no abunda a su edad”, explica el periodista.

Quizás los holandeses no entren en esa terrible frase sobre el éxito deportivo y los argentinos, porque si tiramos de tópicos con ellos, poco sacaríamos en claro. Como mucho, que llevan zuecos, montan en bici y pueden consumir legalmente ciertas drogas blandas. Pero, al no ir esto de tópicos, el Liverpool se ha asegurado su futuro y presente gracias a los holandeses que están y los que irrumpirán dentro de un tiempo. No sabemos si el rendimiento de los jóvenes será más parecido al de Dirk Kuyt o al de Ryan Babel, pero sí es evidente que la apuesta por el talento holandés ya está hecha. Al menos, en los próximos años, los triunfos de la Oranje serán los de los Reds.

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