La última reestructuración de Wenger
Todo apunta a que Arsène Wenger seguirá como entrenador del Arsenal al menos una temporada más. Pero si desea aplacar las iras de sus propios aficionados, deberá emprender una reestructuración profunda de la plantilla que vuelva a colocar al equipo entre los mejores del país.

Aunque Arsène Wenger es el blanco de todas las críticas, improperios y acusaciones de los aficionados del Arsenal, lo cierto es que el equipo también ha sufrido una grave devaluación durante los últimos años. Tras la travesía por el desierto de la construcción del Emirates, los Gooners esperaban que Wenger tirara la casa por la ventana fichando los mejores jugadores del mundo. En lugar de eso, se ha mantenido fiel a su política de austeridad, con las excepciones de Alexis Sánchez, Mesut Özil y, en menor medida, Granit Xhaka. El envejecimiento de la plantilla, la falta de renovación y las repetidas oportunidades para jugadores que han demostrado su incapacidad han provocado que la plantilla del Arsenal diste mucho del equilibrio y solidez de la de rivales como el Chelsea. Si Wenger desea devolver al Arsenal a la cima, deberá transformar la plantilla.

La portería

Petr Cech ha sido quizás el mejor portero de la historia de la Premier League. Su figura es comparable a las de otros porteros míticos de la competición como Edwin van der Sar o Peter Schmeichel. Pero, como les sucedió a los dos últimos, su era ha pasado. Cech ya no pertenece a la élite de los David De Gea, Hugo Lloris o Thibaut Courtois. La edad ha cobrado su peaje y en su segunda temporada en el club ha sido un motivo más de inseguridad en la zaga. Para darle descanso, Arsène Wenger optó por David Ospina para jugar las competiciones coperas, incluida la Champions League. Aunque sus actuaciones han sido correctas cuando ha participado (más allá de algún error puntual, quizás provocado por la falta de continuidad), se le pueden aplicar las mismas palabras que a Cech. Wenger debe buscar un portero de primer nivel mundial con carácter para liderar una línea defensiva que, bajo presión, tiembla más que un flan en una montaña rusa. El problema es que el mercado no está plagado de porteros de esas características, así que las chances de acabar con Wojciech Szczesny en la portería son bastante elevadas.

Los laterales

Comencemos por lo fácil. Héctor Bellerín es el presente y el futuro en el costado derecho. Su continuidad es indiscutible. En cambio, sus suplentes, Carl Jenkinson y Mathieu Debuchy hace tiempo que están en el mercado. Pero su depreciación ha sido tal que nadie se ha interesado en ellos. Wenger tendrá que acabar exponiéndolos fuera del Emirates a ver si algún vecino caritativo se los lleva a precio de saldo, aunque sea para barrer el jardín.

En el costado izquierdo, las cosas son más complicadas. Nacho Monreal cumple su función con oficio pero tiene 31 años y el tiempo le está comenzando a pasar factura. En el caso de Kieran Gibbs, el tiempo no tiene influencia en que su carrera haya entrado en un callejón sin salido. A sus 27 años debería estar en la plenitud de su trayectoria, en lugar de pasar sus días entre la enfermería y el banquillo. Un lateral izquierdo de garantías como Marcos Alonso es imprescindible pero la escasez de zurdos en el mercado complica las cosas.

Los centrales

Cuando han estado en plenas condiciones físicas, Laurent Koscielny y Shkodran Mustafi han mostrado atisbos de lo que podría ser una pareja sólida, como la que formó el francés en tiempos pretéritos con Thomas Vermaelen. En cambio, Gabriel ha demostrado en repetidas ocasiones que no tiene el nivel requerido para ser central en un equipo que aspire a ganar la liga. Y puestos a ser suplente, es casi mejor apostar por la juventud de Callum Chambers, que ha mostrado destellos muy esperanzadores durante su cesión en el Middlesbrough, y Rob Holding. Si uno de ellos se marcha cedido, Wenger podría acometer el fichaje de un central que pugnara por la titularidad con Koscielny y Mustafi. Y que, a ser posible, tuviera una capacidad de liderazgo más cercana a Tony Adams o Patrick Vieira que a Bambi, como sucede ahora con los centrales del club.

El medio centro

Durante una época, los aficionados del Arsenal clamaban por un medio centro de corte defensivo, del estilo Claude Makelelé. Sus ansias eran tales que cuando apareció Francis Coquelin por la puerta del Emirates, parecieron ver al mesías. El tiempo ha acabado poniendo a Coquelin en su lugar. Es decir, el banquillo. También en el banquillo ha acabado Jack Wilshere, pero en este caso en el del Bournemouth. Tras un prometedor arranque, la eterna promesa inglesa ha regresado a su hábitat natural, relegado del once inicial por el voluntarioso Dan Gosling. Luego está el caso de Santi Cazorla, al que tanto de menos ha echado el equipo esta temporada. Con 32 años y un historial de lesiones a sus espaldas, lo lógico es permitir al menudo medio español seguir su carrera en otra parte en lugar de depender de sus mermadas condiciones físicas para ser capaces de dar un pase a tres metros. Así las cosas, es posible que solo dos de los medio centros del equipo sigan la temporada que viene. Mohamed Elneny es un jugador cumplidor con un sueldo razonable que comprende que su función es secundaria. Granit Xhaka ha tenido una decepcionante temporada de debut pero con el entorno adecuado debería ir a mejor. Sobre todo si es capaz de evitar ser expulsado cada quince minutos.

Los media puntas

Esta es la línea, junto con la defensa, que requiere menos retoques. Al menos en principio, porque el futuro de Mesut Özil y Alexis Sánchez está en el aire. El primero, por sus problemas físicos y su falta de compromiso en los partidos complicados. El segundo por su falta de sintonía con Wenger. Y ambos porque tienen 28 años y piden una fortuna por renovar sus contratos. Aun así, son dos jugadores que serían titulares en casi todos los grandes equipos del mundo y Wenger debe hacer un esfuerzo por convencerles de que sigan. El joven Alex Iwobi ha sido una de las pocas buenas noticias de la temporada y debería seguir creciendo con el paso del tiempo. Aaron Ramsey ha jugado sus mejores partidos en el costado derecho y ahí debería seguir evolucionando, como Theo Walcott, segundo máximo goleador en liga del equipo esta temporada. Quizás Walcott no se haya convertido en el Stanley Matthews de este siglo como se auguraba pero es un jugador más que útil para este Arsenal. Finalmente está el caso más complicado, el de Alex Oxlade-Chamberlain. Los constantes cambios de posición han frenado su desarrollo y plantean la duda de qué lugar en el campo es el más idóneo para él. El propio jugador considera que una posición centrada, en el medio centro o en la media punta, es la que más le conviene. Pero ahí tiene poca experiencia y le faltan algunas aptitudes para desarrollarse con fluidez en esa parcela. Y en banda ya hay opciones suficientes...

Los delanteros

¿Por dónde empezar? Olivier Giroud tiene 30 años, ya ha demostrado que no tiene talento para ser el delantero centro titular y solo debería seguir si Wenger desea tener una opción de ataque por arriba en caso de partidos trabados, como está haciendo principalmente este curso. Lucas Pérez apenas ha tenido oportunidades y, cuando lo ha hecho, ha sido en banda. A pesar de todo, siempre ha cumplido y merece más tiempo para demostrar su valía. En cambio, Danny Welbeck ya ha tenido más que suficiente para demostrar que no es más que un jugador rápido, voluntarioso y cuya única virtud reconocida es su capacidad para marcar goles decisivos, como el gol de la victoria ante el Leicester la temporada pasada o el del triunfo en la eliminatoria de Copa en Old Trafford ante el Manchester United. Aunque quizás la cuestión sea que, como marca tan pocos goles, resultan más memorables.

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