Líder desde la cuna
Esta semana, el Chelsea anunció que John Terry abandonará el club este verano. El veterano defensa inglés ha sido el capitán de los Blues durante la época más gloriosa de su historia.
Por Juan Díaz | 20/04/2017 John Terry Chelsea

Una generación de brillantes futbolistas ingleses está desapareciendo. El anuncio de la marcha de John Terry del Chelsea este verano se une a las retiradas de Rio Ferdinand primero, y Steven Gerrard y Frank Lampard despúes, para concluir así una mítica era del fútbol inglés. Antes lo habían hecho ya otros como Paul Scholes, los hermanos Neville o David Beckham. Muchos de ellos fueron ídolos en sus clubes, Liverpool, Manchester United y Chelsea, que fueron junto con el Arsenal los más punteros de la primera década de este nuevo siglo. En el caso de varios de ellos, aunaron el reconocimiento dentro y fuera de sus clubes. Sin embargo la carrera de John Terry ha sido muy distinta, con muchos detractores por temas deportivos y también en la faceta extradeportiva. El capitán del Chelsea ha forjado su leyenda a base de entrega y coraje en los terrenos de juego pero ha estado cerca de mancillarla con varios capítulos personales.

Para saber más de John Terry hay que saber de donde viene, Terry nació en el barrio obrero de Barking, en Londres, en donde las discrepancias étnicas se encuentran a la orden del día. Terry parecía predestinado a seguir los pasos del hijo más ilustre del barrio, otro defensa central inglés que capitaneó a su selección, Bobby Moore. Como el líder de la selección que ganó la Copa del Mundo de 1966, John Terry dio sus primeros pasos en el West Ham, donde llegó con once años. Aunque donde realmente aprendió a jugar al fútbol fue en el patio de un pub que su padre frecuentaba. Algo de magia tenía que haber en aquel patio ya que a los catorce años ya estaba firmando con el Chelsea, a pesar de las insistencias de Sir Alex Ferguson para que fuese al Manchester United. En el Chelsea creció y maduró como persona y fútbolista al mismo tiempo que le limpiaba las botas a Dennis Wise, cuando John era jugador del filial. Posiblemente, la influencia de Wise también fue fundamental para forjar sus valores de esfuerzo, sacrificio y, ante todo, anteponer la victoria a cualquier consideración moral. Wise, un tipo talentoso y bajito criado también en las calles, alcanzó el éxito tras una carrera repleta de gamberradas y altercados.

La carrera de Terry está plagada de líos extradeportivos que le han pasado factura a su imagen pública: insultos racistas, líos de faldas con mujeres de compañeros, unos padres problemáticos… Una cantidad de líos que no han conseguido descentrarle de su función de capitán de los “blues”. Se cuenta que el propio José Mourinho propuso que Lampard fuese el capitán pero el vestuario dio la espalda a The Special One apoyando así a Terry en su capitanía. No tuvo tanta suerte en la selección inglesa, de la que sí fue apartado del brazalete después de que incluso diputados ingleses lo pidiesen.

En el campo John Terry es una especie de Maquiavelo del fútbol. Ganar está por encima de todo y da igual la forma, mientras se gane. Esa postura, unida a su fama de jugador duro, le han generado algunas enemistades que, sin embargo, no puden sino contemplar con envidia el impresionante palmarés que Terry deja en su Chelsea: cuatro Premier League, cuatro FA Cup, tres Copas de la Liga, una Europa League y una Champions League. Aunque la relación con este último trofeo no siempre fue fácil: jamás pudo quitarse la espina del famoso resbalón en la tanda de penaltis de la final de 2008 en Moscú porque una sanción le impidió disputar la final de Múnich donde el Chelsea se convirtió en el primer equipo londinense en conquistar la Champions League.

Líder desde la cuna, Terry afronta sus últimos días en el Chelsea con humildad y respeto hacía el club de su vida, en el que es el tercer jugador que más partidos ha disputado en su historia (712, solo por detrás de Ron Harris y Peter Bonetti). En una reciente entrevista conjunta con Gerrard dijo que desde que habló con su entrenador Antonio Conte sabía que su protagonismo se iba a reducir esta temporada aunque su amor por el Chelsea hace que siga esforzándose cada día. Quizás el único deseo que tenga antes de abandonar el equipo sea levantar su quinta Premier League y consagrarse, de una vez por todas y para todos, como lo que es para su amigo Frank Lampard: “El mejor defensa de la historia de la Premier League”. 

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