Lisboa, menina e moça
Eric Dier resulta llamativo por su polivalencia, mentalidad y carácter. Sin duda, gran parte de estas características se deben a su formación en Portugal. Un antiguo entrenador, un excompañero de equipo y un acérrimo aficionado del Sporting hablan sobre su formación como futbolista en Lisboa.
Eric Dier, formado en el Sporting de Lisboa. / UEFA

 

Un joven José Mourinho se presentaba en Europa ganando la Champions League con el FC Porto de Maniche, Carvalho, Deco o Paulo Ferreria tras alzarse con la Copa de la UEFA doce meses antes en Sevilla ante el Celtic. En Do Dragao, comenzaba el fenómeno Mourinho. Poco más de 300 kilómetros al sur, en el José Alvalade, arrancaba otra carrera futbolística, en este caso bastante más peculiar. 

Precisamente, fue en la casa de los leones lisboetas donde Mou dio sus primeros pasos en los banquillos acompañando a Bobby Robson. Y, precisamente, lo hizo durante los años noventa, cuando Eric Dier, que posteriormente se formaría en aquel club como futbolista, veía el mundo por primera vez, concretamente en 1994. Un niño rubio británico llegado al territorio luso por motivos laborales de los señores Dier. Un chico inglés de 9 años en suelo portugués. Una mezcla, cuanto menos, novedosa.

La familia de Eric siempre ha estado ligada al deporte. De hecho, parecía predestinado a ocupar este tipo de profesiones. Hijo de un tenista profesional y nieto de Ted Croker –quien fue secretario de la Football Asociation (FA) de 1973 a 1989, futbolista profesional del Charlton Athletic, entre otros, y presidente del Cheltenham Town, ciudad en la que nació Eric–. Peter, hermano de Ted y tío-abuelo de Eric, también fue jugador profesional y también defendió la camiseta del Charlton Atheltic. Con estos antecedentes, el chico estaba predestinado a darle patadas al balón en tierras británicas.

Con 7 años, la vida de la familia Dier daría un cambio radical. Su padre fue trasladado a Portugal por trabajo a la vez que su madre, Louise, fue contratada para formar parte del equipo encargado de todo organizar la celebración de la Eurocopa de 2004 en suelo luso. Por lo tanto, los ocho Dier abandonarían Gloucestershire para marcharse al Algarve primero y a Lisboa más tarde. La vida dio un giro drástico para Eric, modificando el escenario de su infancia. Sin embargo, lo que no cambió en absoluto fue la permanente presencia del balón en los pies de ese niño rubio.

Miguel Silva es el primer nombre relevante en la vida de Eric. Se trata de su profesor de gimnasia en el colegio. Silva observó las enormes cualidades futbolísticas del chico y, con 8 años, le propuso realizar una prueba en el Sporting de Portugal. En 2003, a los 9, ingresó en las categorías inferiores del equipo verde e branco de Lisboa.


“Desde pequeño era un líder, no era muy técnico, pero sí muy perfeccionista”, exentrenador de Dier en el Sporting sub-15

 

“Eric siempre estuvo enfocado en la meta de ser futbolista profesional” nos cuenta Luis Gonçalves, entrenador de Dier en el Sporting sub-15. De hecho, en su equipo, era el capitán: “Desde pequeño era un líder, no era muy técnico, pero sí muy perfeccionista”. Totalmente adaptado a la vida portuguesa, poseía un gran poder de influencia sobre sus compañeros, desde sus inicios tenía las aptitudes para llegar a la élite: “Con una gran mentalidad ganadora, pero siendo una persona muy humilde que ayudaba a todos”, recuerda Gonçalves. 

En la temporada 2009-10, Eric formó parte de una de las mejores promociones del conjunto lisboeta en los últimos tiempos. En el sub-17 de los leones coincidieron muchos jugadores con gran reputación y, además, con trayectoria en el fútbol inglés: Ricardo Pereira (jugador del Leicester City y una de las sensaciones de los últimos tiempos), João Mário (ex West Ham), Tobias Figueiredo (Nottingham Forest), Tiago Ilori y João Carlos Teixeira (militaron en el Liverpool). Una generación extraordinaria que acabó albergando a varios jugadores en la élite del fútbol europeo.

En el arco, los defendía Rafael Veloso, actual portero del Vestur de las Islas Feroe, quien recuerda que Eric era “muy buena persona y sencillo”, algo que le convertía en un referente entre sus compañeros. Además, en la cancha, “tenía mucha calma con la pelota con mucha fuerza física y mental, se veía que podía llegar a lo más alto”, recuerda Veloso.

Cuando terminaba esa magnífica campaña en el juvenil lisboeta, en abril de 2010, con 16 años, Dier firmó su primer contrato profesional con el Sporting Clube. Ese mismo año, el resto de su familia regresaría a Inglaterra definitivamente, por lo que, el joven proyecto de jugador, se quedó en Lisboa para cumplir su sueño y vivir en la academia del equipo.

Dier llegó a jugar cedido en las categorías inferiores del Everton. / Tottenham Hotspur
Dier llegó a jugar cedido en las categorías inferiores del Everton. / Tottenham Hotspur

 

En enero de 2011, se marchó cedido al Everton por 6 meses para jugar en el equipo sub-18, con el que logró ganar el título liguero de la categoría. En verano, amplió su cesión por un año más. Paradójicamente, Eric no se acostumbró demasiado bien a la vida en Inglaterra: “Cambiar Lisboa por Liverpool fue difícil, pero me ayudó a madurar y a crecer, fue un paso muy grande para mí”, aseguró en The Sun. 

Tras regresar de su etapa en el conjunto Toffee, Eric empezó a formar parte del primer equipo del Sporting y, el 11 de noviembre, llegó su momento. El mes que soñaba Dier. Consiguió debutar frente al Sporting de Braga asistiendo a Ricky Van Wolfswinkel en el gol de la victoria. Una semana más tarde, anotó su primer gol con la camiseta de los Leões ante Moreirense. Primeros dos partidos: asistencia y gol como lateral derecho. Mejor imposible. “Mostró mucha madurez y personalidad desde joven”, comenta el director del podcast Sporting 160, João Castro, un auténtico referente dentro de la afición del Alvalade.

Su etapa en el país luso ha dejado huella en el dorsal '15' de los Spurs, su educación portuguesa le ha dado un carácter que marca la diferencia con respecto a sus compatriotas criados en suelo británico. Probablemente, gracias a su formación como jugador en Portugal, cuenta con un nivel superior en algunos aspectos claves como la versatilidad, mentalidad y técnica. Un factor relevante es el tiempo que pasó Eric viviendo en Alcochete (academia donde residen los jugadores del Sporting que no viven en Lisboa). Características más desarrolladas en el continente y que lo convierten en un espécimen especial en el panorama inglés.

En enero de 2013, aterrizó en el José Alvalade un técnico que marcaría la carrera de Eric. “Fue un periodo difícil para el equipo y la solución fue apostar por los jóvenes”, aclara Castro. El Profesor Jesualdo Ferreira le colocó en el centro del campo como mediocentro defensivo y le dotó de características para ocupar esa posición de manera natural. El periplo del técnico portugués solo duró seis meses al frente los Leões. En la 2013-14 sigue sin ser titular indiscutible en Lisboa. Por aquel entonces, aún seguía variando su posición en el terreno de juego entre central, lateral derecho y pivote. “Eric fue muy importante para el equipo, muy fuerte en el juego aéreo, seguro. Lideró la defensa a pesar de su juventud”, recuerda João Castro.

Dier nunca ha dudado en jugar con los Three Lions pese a ser seleccionable por Portugal. / FIFA
Dier nunca ha dudado en jugar con los Three Lions pese a ser seleccionable por Portugal. / FIFA

 

En la 2014-15 llega a White Hart Lane de la mano de Pochettino como uno de sus primeras incorporaciones, y el resto ya es historia. “Salió por un precio muy bajo, pero estamos muy orgullosos de lo que ha conseguido, es una gran referencia para el Sporting y sus canteranos”, sentencia Castro, uno de los aficionados más populares del Alvalade. Polivalente como pocos, encajó a la perfección en el proyecto de talento joven que implantó el argentino en Londres, convirtiéndose en una pieza fundamental desde su aterrizaje, ya fuese de lateral derecho, de central o de mediocentro. Aunque, curiosamente, su peor temporada en el Tottenham es la mejor de la etapa moderna del club con el subcampeonato europeo. 

Eric tuvo la opción de ser seleccionado por la selección de Portugal, pero no olvidó que él es inglés y formó parte de los Three Lions: “Desde joven supo lo que quería”, asegura Luis Gonçalves. Quizás, ahora mismo, Dier sería campeón de Europa. Puede que, a lo mejor, se arrepienta de su elección, pero, al fin y al cabo, es inglés y a mucha honra: “Soy inglés y mi familia también, no vería correcto jugar para Portugal”, comentó Eric en una entrevista a la BBC en 2010.

Dier es un jugador capaz de ocupar distintas posiciones en la élite, algo no muy habitual. Esa polivalencia la heredó de su formación en Portugal por el trabajo de sus padres. Nació y se crió como futbolista en el futebol portugués para retornar a casa como el Hijo Pródigo con botas de tacos. Dier, ese inglés con alma portuguesa.

 

Lisboa menina e moça menina
Da luz que os meus olhos vêm tão pura
Teus seios são as colinas varina
Pregão que me traz à porta ternura
Cidade a ponto-luz bordada
Toalha á beira-mar estendida
Lisboa menina e moça amada
Cidade mulher da minha vida

(Lisboa, chica y moza,
De la Luz que mis ojos ven tan pura
Tus senos son las colinas varina
Canción que me trae a la puerta ternura
Ciudad a punto-luz cocida
Toalla en la orilla puesta
Lisboa chica y moza
Ciudad mujer de mi vida)

Fado Lisboa, menina e moça. Himno oficioso de la capital lusa

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