Los atletas de Mourinho
Durante su primera etapa en el Chelsea, José Mourinho construyó una identidad alrededor de jugadores de raza negra. Ahora, en el Manchester United, vuelve a hacer lo mismo.

El fútbol de élite se basa en una curva ascendente, a lo largo de la cual hasta el más diminuto paso se hace dificilísimo. Primero, conseguir financiación para invertir en el equipo y en las instalaciones. Segundo, ascender en la tabla y clasificarse para las competiciones europeas. Después, conseguir un entrenador de primer nivel mundial, fichar jugadores estrella, conseguir grandes trofeos… Y finalmente, el desafío final, ese al que llaman “construir una identidad”.

José Mourinho, sin embargo, nunca ha sido alguien que se detenga mucho tiempo a construir identidades. Todavía marcado por su paso por el Barcelona, donde llegó como ayudante de Bobby Robson y se quedó como segundo de Louis van Gaal, el portugués cambia de club con la misma facilidad que Starbucks se apodera de diez establecimientos en tu ciudad. Centrales contundentes de gran corpulencia apoyados por centrocampistas de corte defensivo, un –conviene remarcar que suele haber solo uno- extremo con magia suficiente en sus botas para iluminar París entera y un delantero de dos metros de altura para bajar los melones, sandías, papayas y demás frutas exóticas que caen en su radio de acción en forma de centros al área.

Mourinho construye equipos rocosos, duros. Lo hizo con el Chelsea y el Inter de Milán para volver a hacerlo con el Real Madrid. Todos equipos ganadores y, además, formados a partir de cimientos similares. Para que lo entendamos, el portugués es ese mago que utiliza los mismos cuatro objetos una y otra vez, pero termina convirtiéndolos en trucos distintos. Y en eso es muy bueno.

En su primera etapa en el Chelsea construyó una identidad a partir de confeccionar una plantilla con un elevado número de jugadores de raza negra. Y está empezando a repetir ese esquema en Old Trafford. Entre sus jugadores se incluían William Gallas, Claude Makelelé, Ashley Cole, Didier Drogba, Geremi, Lass Diarra, Shaun Wright-Phillips, Michael Essien, John Obi Mikel o Salomon Kalou. Este Manchester United, por su parte, parece hecho alrededor de Romelu Lukaku, Eric Bailly, Paul Pogba, Anthony Martial y Marcus Rashford. A veces hasta incluye a Ashley Young.

Crear una identidad es el capítulo final en el libro de todo club grande; es ese intangible que convierte al club de ser “una opción” para los jóvenes talentos a “la opción”. Para los que no son nativos de su respectivo club y, por tanto, no les une un vínculo de afecto, es la identidad lo que se queda grabado. Es ese factor intangible que provoca que un aficionado neutral se incline por un club u otro. El Manchester United de la santísima trinidad formada por George Best, Bobby Charlton y Denis Law ganó adeptos por toda Europa por su fútbol ofensivo. Algo parecido sucedió con los Fergie's Fledglings, un equipo formado en su gran mayoría por una generación única de futbolistas formados en el club. Esos equipos tenían una identidad reconocible que les granjeó afectos en todo el mundo.

El actual Manchester United no solo se cimienta en la potencia sino también en la altura. Siete de los futbolistas a las órdenes de Mourinho superan el 1'90 de altura (Zlatan Ibrahimovic, Marouane Fellaini, Nemanja Matic, Chris Smalling, Sergio Romero, Romelu Lukaku y Paul Pogba) y un total de quince superan el 1'85 (los anteriormente mencionados más Michael Carrick, David De Gea, Joel Pereira, Victor Lindelöf, Eric Bailly, Marcos Rojo, Phil Jones y Marcus Rashford). De forma no sorprendente, el Manchester United es el segundo equipo que ha ganado más duelos aéreos sobre el total disputado (182 de 329, un 55,3%). De hecho, el único que le supera es el Manchester City (162 de 263, un 61,5%), lo cual tiene fácil explicación. El City es el equipo que menos duelos aéreos disputa porque apenas recurre a los balones aéreos en ataque, así que las únicas disputas de este tipo que debe afrontar suelen ser en balones aéreos frontales enviados por el rival, donde sus centrales suelen tener ventaja en la pugna.

Sea cuestión del destino o casualidad, Mourinho está forjando una nueva identidad para el Manchester United en base a jugadores de altura y futbolistas de raza negra, como ya hizo en Stamford Bridge. Si la pareja formada por Andy Cole y Dwight Yorke ya capturó a los aficionados más afro en cuestión de dos temporadas en el Manchester United, imaginad lo que la combinación Bailly-Pogba-Rashford-Lukaku puede hacer...

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