Pep Guardiola, elegido como mejor entrenador por la Premier League
El técnico catalán se ha hecho acreedor del premio a mejor entrenador de la temporada. Inglaterra se suma a la lista de países conquistados en cuanto a competición doméstica por parte de natural de Santpedor, venciendo con autoridad y dejando datos para la historia.

La primera temporada para Pep Guardiola se pudo tomar como una lectura de aprendizaje: los rivales más insospechados le plantaron cara y en varias ocasiones resbaló de forma estrepitosa. El resultado fue una tercera posición que fue el peor resultado para el entrenador catalán en competiciones domésticas en toda su carrera en los banquillos. Un tercer lugar puede ser inclusive sinónimo de una temporada sobresaliente, pero para un entrenador como Guardiola significó un altibajo que muchos vaticinaban por las particularidades del fútbol inglés.

Es por esto que el míster catalán quiso hacer un borrón en la pizarra y darle un vuelco a la plantilla para que su equipo fuese más competitivo, regular, estable y dominador. Gael Clichy, Bacary Sagna, Samir Nasri, Aleksandr Kolarov, Pablo Zabaleta, la cuota española de Jesús Navas y Nolito, Fernando, el joven Kelechi Iheanacho y hasta la insignia Joe Hart tuvieron que seguir con sus carreras futbolísticas lejos del lado celeste de Mánchester. En cambio, decidió apostar por jugadores como Kyle Walker, con experiencia en Premier, y otros jóvenes como Ederson, Danilo, Benjamin Mendy, Aymeric Laporte y Bernardo Silva.

Exceptuando el impasse con la pronta lesión de Mendy, el resto de fichajes pudieron hacer un buen trabajo en el City, complementándose con las figuras indiscutibles del equipo, como Vincent Kompany, David Silva, Sergio Agüero, Kevin De Bruyne y la revelación de la temporada pasada, Gabriel Jesús.

El juego del Manchester City ha sido impecable, una defensa difícil de penetrar con un Nicolás Otamendi imperial, un centro del campo equilibrado con Fernandinho cubriendo las espaldas de los interiores De Bruyne y Silva, y una delantera letal. Guardiola adaptó el equipo para que se amoldara a su idea de fútbol de posesión (tuvo un 66,4% de media en liga), agregándole esta vez más velocidad y agresividad a la hora de atacar, punto fundamental para el éxito de los Sky Blues.

Una superioridad que es tan clara y explícita en la lírica que lo describe como también en los datos y cifras que respaldan abiertamente el trabajo de Guardiola. Su equipo ganó con un total de 100 puntos, anotó un total de 106 goles que ayudaron a ganar 32 de los 38 partidos, obtuvo una diferencia de goles total de +79 y un margen de 19 puntos de ventaja sobre su archirrival Manchester United.

Posicionó al Manchester City como el cuarto equipo en ganar todos los partidos de visitante a Arsenal, Chelsea y Tottenham en una misma campaña de Premier League, uniéndose a Coventry City (1993-94), Charlton Athletic (2001-02) y Blackburn Rovers (2002-03). Guardiola logró también superar su marca personal de puntos por partido en competiciones domésticas, ya que su registro más alto era de 2,61  puntos por partido en la temporada 2009-10 dirigiendo al FC Barcelona con 99 puntos, mientras que en esta temporada con sus 100 puntos en el Manchester City el promedio llegó a 2,63 por encuentro disputado.

En los duelos directos contra los grandes (entiéndase Manchester United, Liverpool, Tottenham, Chelsea y Arsenal), ganó en ocho oportunidades y perdió dos. Es menester recordar que esas derrotas fueron en Anfield por 4-3 ante Liverpool y de local por un adverso 2-3 ante Manchester United, y esas dos derrotas fueron las únicas que los Citizens sufrieron en toda la temporada.

Y para rematar, convirtió el premio al mejor entrenador del mes en un recital de su completa autoría, ganándolo cuatro veces consecutivas, llevándoselo en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Es el primer entrenador en toda la historia de la Premier League en ser el entrenador del mes por cuatro veces consecutivas en una temporada.

Este sinfín de logros, récords quebrados, distinciones individuales y los títulos como la Premier League y la Copa de la Liga, han hecho de la temporada de Pep Guardiola un éxito total en Inglaterra. El míster ha logrado establecer ese dominio abrasivo con el que sacó ventaja a sus rivales y que poca ilusión les dejó de tener un resbalón para arrebatarles el liderato.

Solo dos temporadas le fueron suficientes para posicionar al Manchester City en la palestra como un equipo dominante, un equipo donde puede aplastar y mandar a placer en la liga doméstica. La apuesta mayor sigue siendo la Champions League, pero será cuestión de paciencia y si Guardiola sigue siendo la mente maestra del Manchester City. Ya demostró lo que puede hacer en la Premier, y todo apunta a que si los demás equipos no se arman lo suficiente, el poder de Pep podrá prevalecer en las islas británicas por un largo tiempo.

Comentarios
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información