Pogba añade mordiente al Manchester United
Volvió Paul Pogba y volvió el mejor Manchester United. El francés regresó a los terrenos de juego tras su lesión y su equipo venció por 4-1 al Newcastle, un triunfo holgado que contrasta con el United lúgubre que había visto en sus últimos cuatro encuentros, en que solo había sido capaz de marcar dos goles.

José Mourinho apostó ante el Newcastle por mantener el sistema 4-2-3-1 que viene utilizando las últimas semanas, con la principal novedad del regreso de Paul Pogba al doble pivote junto al zurdo Nemanja Matic. Anthony Martial ocupó la banda izquierda, Marcus Rashford la derecha, Juan Mata la media punta y Romelu Lukaku la punta de ataque. El regreso de Pogba eclipsó a todos sus compañeros desde la previa hasta que abandonó el terreno de juego en el minuto 70. El centrocampista francés anotó un gol y dio una asistencia en una actuación redonda donde volvió a demostrar que es indispensable para este equipo, como ya argumenté desde estas mismas páginas la temporada pasada.

Pogba se movió a sus anchas por el carril derecho del ataque del Manchester United, como su mapa de calor y su mapa de pases demuestran. En este sentido, los movimientos de sus compañeros le facilitaron la tarea en gran medida. El lateral derecho Antonio Valencia se incorporó al ataque una y otra vez para generar igualdades o superioridades numéricas, como en el caso del gol que supuso el 1-1, como veremos más adelante. El media punta Juan Mata acudió a la salida de balón en repetidas ocasiones a la zona de Pogba, permitiendo al francés adelantar su posición a la del español, como también observaremos unos párrafos más adelante. Y, finalmente, los movimientos de Marcus Rashford fueron clave para Pogba. El joven extremo inglés partió desde la banda derecha pero raramente se ciñó a su espacio, deambulando por todo el frente de ataque para aliarse con Anthony Martial, Romelu Lukaku o Juan Mata.

(Fuente: www.whoscored.com)
(Fuente: www.whoscored.com)

En la jugada del empate a uno, observamos cómo Pogba cae al lado derecho para sobrecargar la zona junto a Valencia. Ese movimiento provoca una situación de igualdad dos contra dos en la que el tándem Valencia-Pogba sale ganador. El jugador ecuatoriano cede el balón a Pogba en la esquina del área y realiza un movimento hacia dentro para dejar a Pogba en uno contra uno. Ahí, el genio del francés hace el resto para superar a su marcador y poner un centro medido para que Martial pusiera el 1-1 de cabeza en el segundo palo.

Mata, uno de los jugadores con mayor inteligencia táctica del Manchester United, realizó una y otra vez un movimiento característico en él: retroceder su posición a la zona de salida de balón para ayudar a los centrales y liberar su espacio para que Pogba lo pudiera aprovechar. La tendencia natural del media punta español es caer a la banda derecha de ataque de su equipo para aprovechar su pierna izquierda para descargar juego hacia el lado contrario. Pogba sacó partido de esos movimientos para ocupar una zona teórica de media punta.

El gol de Pogba para anotar el 3-1 que, a efectos prácticos, sentenciaba el partido, es una excelente ilustración de una de las mayores virtudes de Pogba: la ocupación de zonas de ataque y el aprovechamiento de segundas jugadas. La jugada se inicia con una intercepción de Ashley Young en la frontal del área del Manchester United. Empieza entonces un contraataque que acaba a pies de Romelu Lukaku en la banda derecha, su zona de caída natural, ya que desde ahí puede trazar diagonales hacia dentro para golpear con su pierna izquierda. Veamos la posición de Pogba en el inicio de la jugada.

Pogba lee a la perfección los movimientos de sus compañeros para decidir qué zona debe ocupar. Con Lukaku en posesión del balón a la izquierda y Rashford en la derecha, Pogba ocupa el carril central, sea para buscar un centro directo o una prolongación, como acaba sucediendo. El balón acaba en Rashford a la izquierda, que pone el balón en bandeja para el gol de Pogba.

Sin embargo, el partido también sirvió para demostrar que Pogba sigue necesitando mejorar en algunos aspectos, en especial cuando forma parte de un doble pivote. En la Juventus, como interior izquierdo en un 4-3-3, tenía libertad para sumarse al ataque y menos responsabilidades defensivos. Pero en el 4-2-3-1 de Mourinho, debe demostrar una disciplina táctica que, en ocasiones, le cuesta mantener. En la siguiente imagen, Pogba abandona su posición para realizar una ligera presión y deja a Nemanja Matic solo para proteger a la defensa. Observamos a Jonjo Shelvey, uno de los integrantes del doble pivote rival, solo para emprender de cara el ataque. La jugada acaba en una clara ocasión del Newcastle que podría haber supuesto el 0-2.

Comentarios
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información