¿Preparamos los cohetes o el finiquito de Big Sam?

Existe cierta división entre los aficionados del West Ham cuando se trata de evaluar la temporada realizada por su equipo. Algunos consideran que, con los medios disponibles, un final en mitad de tabla constituiría todo un éxito. Otros estiman que el fútbol practicado y el rendimiento de algunos fichajes justifican el despido de Sam Allardyce.

Por Lola Echeverría | 03/04/2014 Sam Allardyce
Sam Allardyce: ¿palmada en la espalda o despido?
Las preguntas:
1. ¿Cómo calificarías la temporada del West Ham?
2. ¿Consideras que Sam Allardyce debe seguir al frente del equipo la próxima temporada?
Francisco López (@pacolopez2992)
1. Del 1 al 10 le pongo un 7. Llegar a las últimas jornadas (en las que afrontarán un calendario complicado, con rivales como Liverpool, Arsenal, Tottenham y Manchester City) sin demasiadas preocupaciones les hará acabar en la parte baja pero sin pasar apuros. Hay que tener en cuenta que en Capital One Cup se plantaron en semifinales y que han sobrevivido a una situación crítica con toda la defensa en la enfermería y que Andy Carroll, su estrella, sólo ha jugado 9 partidos hasta el mes de abril.
2.El West Ham debe olvidarse de sueños de grandeza. Su objetivo es no sufrir y poder molestar en alguna copa. Reto conseguido. Allardyce debe seguir sí o sí porque ha cumplido este año y porque resucitó a un equipo sin alma cuando bajó. El único punto negativo ha sido la planificación, ya que han sido necesarios parches (Carlton Cole regresó al club en octubre tras finalizar contrato en verano y en enero llegó cedido Roger Johnson) para posiciones mal cubiertas desde verano.
Mauro Velasco (@Mauro_WestHam)
1. Si tuviese que dar una nota como las que se dan en los colegios, daría un seis. No ha sido una temporada espectacular pero el objetivo se ha cumplido a pesar del lastre que han supuesto las lesiones de Carroll, Collins, Reid, Tomkins o Petric. Esta última muy cómica, si puede catalogarse así.
Al principio de temporada, dije que el West Ham debía dar un paso más con respecto a la temporada anterior. Es decir, conseguir la salvación antes y optar a un puesto en la mitad superior de la clasificación, en torno al octavo o noveno puesto. Sin embargo, no ha sido posible, en gran medida por las ya comentadas lesiones.
2.Mi opinión es clara. Sí rotundo. Son tres años los que lleva Allardyce al frente del equipo y en este tiempo siempre ha cumplido el objetivo. Devolvió al West Ham a primera división y después ha conseguido mantenerlo sin sufrir lo más mínimo.
Quizá mi opinión sea algo controvertida en la época del “tiki taka” pero el West Ham no puede jugar a tener la posesión con los jugadores de los que dispone. Es más, creo que esos jugadores son los ideales para lo que quiere Allardyce de sus equipos. A día de hoy es el mejor entrenador que puede tener el equipo. Ahora todo depende de cómo se afronte el final de temporada ya que en el partido contra el Hull la grada pitó al equipo y él contestó. Igual prefiere cambiar de aires para ganar en tranquilidad pero, más allá de la afición, cuenta con el apoyo de los dueños del club y, sobre todo, con el de los jugadores. Debería seguir.
Andreu Freixes (@afreixes18)
1. 5, aprobado muy justo.Basado de nuevo en una gran defensa, que ha logrado mantener la portería a cero en el 41% de partidos disputados, el equipo ha vuelto a mantener la categoría (con menos problemas de los previstos, sobre todo teniendo en cuenta la situación que atravesó el club en Navidad). Actuaciones memorables como las dos victorias ante el Tottenham o el empate conseguido en Stamford Bridge, y apariciones individuales destacadas como las de Adrián y Downing han camuflado lo que ha sido una temporada muy, muy, muy pobre a nivel de juego. El West Ham se ha vuelto a salvar, pero ha vuelto a aburrir a las ovejas.
Las numerosas (e importantes) lesiones no pueden servir para esconder una muy mala planificación de plantilla y la pasividad o falta de recursos mostrada desde el banquillo por Allardyce la mayor parte de la temporada. Las muchas decisiones técnicas incomprensibles (Taylor y McCartney titulares indiscutibles, Diamé como extremo izquierdo, la cesión de Ravel Morrison...) han provocado un divorcio casi irreversible entre la afición y el técnico de Burnley.
2.Mi respuesta es no, un no rotundo. He tenido la suerte de poder acudir varias veces a Upton Park esta temporada y haber podido hablar con muchos aficionados, la mayoría de ellos hartos de hacer kilómetros por el equipo y que Allardyce haga un planteamiento extremadamente rupestre. En los últimos tres años, hemos salido a empatar en la gran mayoría de campos de Inglaterra y eso me parece una falta de respeto hacia los aficionados que se desplazan, pero sobretodo, una cobardía absoluta. ¿Qué es el fútbol sino un juego? ¿Por qué no arriesgar? Sullivan y Gold tienen miedo de inaugurar el Estadio Olímpico en Championship y es por eso que no echarán a Sam. Con el De Burnley, el West Ham jamás bajará a segunda división, pero seguirá aburriendo a propios y extraños y no aspirará a cotas más altas.
Antonio Martínez(@antonio_grito)
1. En mi opinión, habría que valorar la temporada teniendo en cuenta no sólo los números aislados, sino las circunstancias acaecidas a lo largo de la misma. Si nos fijamos solo en los números la temporada sería correcta, el equipo ha logrado la permanencia que era el objetivo básico, llegó a Semifinales de la Copa de la Liga (aunque fuera destrozado por el City) y y cayó con estrépito contra el Nottingham Forest en la FA Cup. Pero si reflexionamos sobre los problemas que han ocurrido a lo largo del curso y, sobre todo, la forma en la que llegó el equipo a Navidad, debemos darnos por satisfechos con haber escapado con solvencia de la zona baja de la tabla cuando aún quedan 18 puntos en liza.
2.Sí, sin duda. Primero, por respeto al hombre que llevó al club de vuelta a Premier League por la vía rápida, algo que muchos recién descendidos dicen que van a hacer y terminan por estrellarse. Segundo, porque en las tres temporadas ha cumplido los objetivos básicos marcados al inicio y, por último, porque solo con la continuidad de un proyecto es posible que el club avance. En su debe queda la gestión como mánager en verano, con algunos fichajes cuestionables que se vieron más expuestos por las numerosas bajas en las dos áreas. Con un simple toque de atención en este aspecto creo que Big Sam es el hombre indicado para seguir haciendo crecer al West Ham.
Ilie Oleart (@Ilie_Oleart)
1. El recuerdo funesto de Avram Grant provoca que mantener la categoría ya resulte merecedor del aprobado. Dicho esto, con un presupuesto para sueldos que roza los 60 millones de libras, finalizar en la media tabla baja tampoco es como para tirar cohetes. Cierto que existen algunos atenuantes, como la lesión de Andy Carroll, el jugador más determinante de la plantilla, pero eso no es óbice como para que la temporada deba ser catalogada de 6 o 6,5, dependiendo del final de liga.
2. No. Conviene agradecerle a Big Sam los servicios prestados, en especial que sacara al club del pozo del Championship al primer intento. Pero en su debe tiene una larga lista de decisiones: la inexplicable cesión de Ravel Morrison al QPR, la opoca omnipresencia de su agente entre los jugadores del club, el sobreprecio pagado por algunos jugadores (en traspasos o sueldos, como Joe Cole, Stewart Downing o el propio Andy Carroll), la pésima planificación (por muchas lesiones que sufra una plantilla, tener que recurrir a tres cesiones en enero es síntoma de improvisación, al igual que repescar al indestructible Cole en octubre). Con Allardyce, de lo único que llenará el West Ham el Estadio Olímpico es de bostezos.
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