Previa 2016-17: Tottenham
Desde su llegada al norte de Londres, Mauricio Pochettino ha llevado al Tottenham a acariciar las mieles del éxito. Primero con la Copa de la Liga y luego con la Premier League. La ilusión ha vuelto a un club en pleno crecimiento, dentro y fuera del terreno de juego.

El tercer año del Pochettino en White Hart Lane llega tras dos tiros que rozaron la parte central de la diana. Si la primera flecha, con unos mimbres relativamente endebles, chocó de frente con el Chelsea de José Mourinho en la final de Copa de la Liga, el año pasado se consiguió ser el equipo que todo el mundo quería ver derrotado en la carrera por el título. Una carrera que mostró las principales carencias del equipo más joven y con más futuro de Inglaterra. Esa recta final, donde los
Spurs perdieron a Moussa Dembélé y Dele Alli dejó entrever que el técnico argentino había optado por el camino correcto, pero que la profundidad de plantilla y la experiencia eran los deberes que resolver durante el verano.

Así, con el evidente obstáculo que significa estar en plena construcción de un nuevo estadio pero con la ventaja de jugar
Champions League para conseguir retener a todas las piezas, en el norte de Londres se han puesto manos a la obra con un cometido perfectamente definido de la misma manera que en el verano de 2015 fue reforzar la defensa. Reto cumplido con la llegada de Toby Alderweireld y la brillante recolocación de Eric Dier como medio centro.

El mercado veraniego no trastocará el once tipo de un equipo que cambiará el chaquetón necesario para visitar países nórdicos o exsoviéticos a varios grados bajo cero los jueves, por un chaqué con el que visitar Barcelona o Múnich, uno o dos días antes. Pero lo que sí ha hecho es añadir efectivos válidos a una rotación que fue especialmente nula en dos posiciones durante la pasada temporada: el mediocampo y la delantera.

Con Victor Wanyama, los Spurs conseguirán mantener robustez en mediocampo si cualquiera de los dos integrantes titulares falla. Algo que no han logrado Nabil Bentaleb -más fuera que dentro- ni Ryan Mason, pero que el keniata ha demostrado durante las últimas temporadas en St.Mary's aunque tenga más limitaciones con la pelota que virtudes. Y todo a un precio tremendamente reducido para los margenes actuales de la Premier League.

La otra incorporación llega desde la Eredivisie, esa liga donde los delanteros son una especie de ruleta rusa a la hora de tener que competir en un nivel superior. Vincent Janssen, delantero que tras sumar 27 goles en Alkmaar y con características similares a Kane, servirá para que el susodicho pueda descansar sin necesidad de inventos extraños (véase Chadli de delantero centro) e incluso para que retorne a una mediapunta que no visita desde hace casi dos temporadas. Algo que, dicho sea de paso, no parece haber echado de menos.

En definitiva, retoques para una idea que está consolidada (una ventaja fundamental frente al resto de equipos grandes, en pleno proceso de transformación) y que el año pasado le penalizó en las primeras jornadas hasta que las victorias comenzaron a llegar. Y es que Hugo Lloris seguirá siendo el portero más fiable (incluso con sus problemas en el juego aéreo) que ha pasado por el Lane en los últimos años.

La defensa seguirá comandada por una pareja belga que convirtió al Tottenham en el equipo menos goleado el pasado año y que en este nuevo año confía en añadir un nuevo efectivo con Cameron Carter-Vickers, un chico de tan sólo 18 años con un físico portentoso (seguramente heredado de su padre, escolta en la NBA en los años 80) que le ha permitido competir a escala sub-23 con su país y que peleará por quitarle minutos a Kevin Wimmer. Los laterales, la zona que más rotó
Pochettino, sigue con los mismos integrantes que le permiten desarrollar un fútbol donde aprovechar los espacios que dejan los extremos al irse a zonas interiores.

Mientras que es en esa zona de tres cuartos donde parece buscarse un último refuerzo para incrementar una competencia que parece haber despertado a Erik Lamela con la llegada de Heung-min Son. Y pretende hacer lo mismo con un irregular Christian Eriksen. Todo ello mientras que Alli, la gran revelación del año pasado, sigue demostrando un desparpajo inusitado
para un chico que hace poco más de un año jugaba en League One.

De esta forma, los Spurs afrontan un año clave como entidad, donde jugarán la máxima competición europea en Wembley, mientras que White Hart Lane reduce su capacidad por las obras y los jóvenes como Josh Onomah o Marcus Edwards (que acaba de firmar su primer contrato profesional) sueñan con que al tercer intento sea el definitivo. Y es que nueve
años sin levantar un título parecen demasiados para un club donde la ilusión ha vuelto a resurgir.

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