Previa 2017-18: Newcastle United
Se cayeron, se levantaron y han vuelto decididos a quedarse en el lugar que no debieron abandonar. El Newcastle United de Rafa Benítez regresa a la Premier League como campeón de Championship y un proyecto ambicioso que se enfrenta a su reto más complicado.

Superada la visita exprés a los infiernos de la Championship y ya de vuelta en la Premier League de la mano de Rafa Benítez, el Newcastle United afronta la temporada 2017-18 con una única máxima: los errores que les llevaron al descenso están prohibidos. El proyecto del entrenador español está ante su primer reto completo en la máxima categoría –cuando llegó en 2016 el equipo ya estaba condenado– con muchos avances ya conseguidos la temporada pasada, pero aún queda camino por recorrer. Si los Magpies cierran el curso en mitad de tabla, el año 1 post-Championship habrá sido un éxito.

Un año para empezar de cero

Tras anunciar que se quedaría en el club después de bajar a la división de plata, Benítez aportó al club algo de lo que carecía desde hace años: coherencia. Se rodeó de jugadores con experiencia en Premier League que a la postre fueron capitales –Matt Ritchie, Dwight Gayle, Jonjo Shelvey y Ciaran Clark, principalmente– y avanzó con paso firme hacia un ascenso que acabó incluso en título de campeones. Además, dotó al conjunto de un sistema fijo, 4-2-3-1, que no cambió jamás para que fuese bien interiorizado. Así, de vuelta a la máxima categoría, los blanquinegros tienen parte de su espalda cubierta, con hombres preparados para la élite y un planteamiento con todo un año de práctica.

En definitiva, Benítez fue inteligente al plantear la temporada en Championship con vistas al ascenso inmediato. Evitó así un aterrizaje forzoso en la primera división, aunque eso no significa que el Newcastle no necesite fichar. A falta de más que probables nuevas incorporaciones, a día 6 de agosto –fecha de publicación de este artículo– los Magpies tienen pendiente reforzar posiciones claves más allá de las incorporaciones que ya han llegado.

Portería: la incógnita de Darlow

La historia de los guardametas del Newcastle en las últimas campañas ha sido digna de tragicomedia. En 2015, las lesiones de Tim Krul y Rob Elliot obligaron a jugar algunas jornadas con el tercer portero por aquel entonces, Jak Alnwick. En la temporada del descenso, Krul se rompió los ligamentos y Elliot defendió la meta blanquinegra. Y en el curso en Championship, Krul marchó cedido y Elliot ha pasado más tiempo en la enfermería que bajo palos. Matz Sels llegó con la etiqueta de cancerbero titular, pero a los pocos partidos St James’ Park vio en él a un despropósito con guantes antes que una garantía en la línea de gol.

Karl Darlow, tercer portero sobre el papel, fue la única opción que le quedaba a Benítez. Y el inglés ha aprovechado su oportunidad para ganarse la confianza del club, con actuaciones de mérito y muchos más aciertos que errores. Aunque no es un portero tan alto como otros, puede presumir de reflejos y valentía en los balones aéreos. Sin embargo, el Newcastle lleva todo el verano peinando el mercado en busca de un guardameta titular y no sería de extrañar que acabase ocupando los palos una cara nueva. No debería ser la mayor de las urgencias para el club: si finalmente es imposible traer a un nuevo portero, Darlow ha demostrado ser un jugador de garantías.

Defensa: el factor clave

La principal razón por la que el Newcastle bajó a Championship fue el lamentable ejercicio defensivo que practicó durante toda la temporada. Si los Magpies quieren ganarse un sitio en la élite inglesa, necesitan hacerse fuertes en la zaga de una vez por todas y dejar atrás su carácter endeble de antaño. El curso pasado, DeAndre Yedlin, Ciaran Clark, Jamaal Lascelles y Paul Dummett fueron los preferidos de Benítez para defender su área. Los dos primeros habían llegado en el mercado de verano y cada libra gastada en ellos valió la pena. En el caso de los canteranos Lascelles y Dummett, aunque aprobaron con notable, sus mayores lagunas dejan dudas de cara a su participación como titulares en Premier League.

Florian Lejeune, petición expresa de Benítez, es un fichaje que aporta eficacia atrás y salida de balón limpia desde la defensa: por sus cualidades y el protagonismo que le ha concedido el técnico español, se postula como un insustituible. La incógnita es quién le acompañará. Clark ha disfrutado de una de las mejores temporadas de su carrera, pero Lascelles ha portado el brazalete de capitán y se ha forjado cierta jerarquía a su nombre. El irlandés es más seguro en términos de colocación y técnica, aunque a favor de Jamaal están su físico de armario empotrado y un poderío aéreo espectacular.

Javier Manquillo, a pesar de pasar de puntillas por Liverpool y Sunderland, cubrirá un lateral izquierdo para el que Dummett no tiene todas las facetas que Benítez busca. Pocos sienten el club más que él y su esfuerzo es innegociable, pero su pobre manejo del balón hace que dé más pases con la tibia que con el pie. Además, el español puede cubrir ambas bandas, lo que a lo largo de la temporada puede ser de gran ayuda para el equipo. En la derecha, la gran capacidad ofensiva y velocidad de Yedlin deberían otorgarle todo el carril.

Centro del campo: Merino y Shelvey, un dúo prometedor

Dejando atrás su carácter díscolo y la irregularidad, Jonjo Shelvey parece haber encontrado su lugar en el mundo en Newcastle. De su cabeza rapada sale prácticamente todo el fútbol del equipo: en él empieza una incontable cantidad de goles. Los tantos de los atacantes tras pases en largo de Shelvey han sido una constante en Championship, y Gayle ha hallado en él a un socio perfecto para conectar con sus carreras al espacio. Pero en el salto a la Premier League necesita un aliado. Y es aquí donde los Magpies han cerrado una contratación ideal para sus intereses.

Mikel Merino aspira a convertirse en el mejor amigo de Shelvey esta campaña. Hábil tanto para la contención como el inicio de la circulación de balón, es un pivote elegante que puede liberar a Jonjo cubriéndole las espaldas. Hasta ahora, Benítez había contado con el joven Isaac Hayden, siempre cumplidor, y Jack Colback, cuyo rendimiento está en números tan rojos como el color de su pelo. Con Merino titular y Hayden como recambio –incluso Mohamed Diamé podría ser un comodín–, la sala de creación del Newcastle será interesante.

Ataque: esperando a un matador

Probablemente las incorporaciones de Gayle y Ritchie el año pasado fueron dos de las mejores que ha realizado el club en los últimos tiempos. Sin ellos, el ascenso no puede entenderse. El inglés marcó 23 tantos y el escocés, pura garra y calidad, ha levantado por su banda a la hinchada en cada partido. Junto a ellos, se ha visto cómodo a Ayoze Pérez donde mejor se desenvuelve, en labores de mediapunta y segundo delantero y no como ‘nueve’.

Con Christian Atsu en propiedad después de pagar por él tras su cesión y el fichaje del talentoso Jacob Murphy, Benítez sabe que en los costados tiene mucho fútbol. Eso sí, aún falta una pieza de importancia capital: un delantero centro. El rendimiento de Gayle en Championship ha sido incontestable, pero no hay que olvidar que ahora el inglés vuelve a una liga a la que nunca consiguió adaptarse. Traer a un ariete es una prioridad aún no satisfecha por la directiva del Newcastle, y es más que probable que antes de que cierre el mercado llegue un jugador. Pero, hasta entonces, el puesto es de Gayle.

Está por ver, además, si Benítez sigue centrado en su esquema con un único delantero o da opción a Aleksandar Mitrovic de jugar junto a Gayle. No lo hizo en toda la temporada pasada, pero queda la duda de saber cuánto daño harían juntos, pues son muy complementarios. Gayle es un ratón de área y buscador de espacios, mientras que Mitrovic da el perfil de delantero corpulento experto en controlar balones aéreos y generar jugadas de espaldas. Si al serbio le pides que te baje un piano al pie, lo baja. Pero las alineaciones de Benítez dan a entender que no es un jugador de su gusto.

El nacimiento del ‘Spanish Newcastle’

Al igual que hizo en Anfield, Benítez se está rodeando de compatriotas para lograr sus objetivos en el Newcastle. Si en su primer año incorporó a Jesús Gámez –quizás para aportar veteranía y experiencia, porque en términos de minutos apenas jugó–, ahora también cuenta con Manquillo y Merino, además del ya veterano Magpie Ayoze. Los rumores apuntan a que los atacantes y el portero que está pidiendo al club también son españoles, así que a finales de agosto la Premier League puede tener en Newcastle un nuevo caso parecido al de Liverpool o Swansea.

Con los riesgos que esto conlleva, desde dificultades en la adaptación a Inglaterra hasta posibles divisiones en el vestuario, la idea del técnico pasa por impregnar a un club de fútbol tosco de matices españoles. Pendientes aún de lo que ocurra en el mercado, la presencia de Benítez es indudablemente un imán para los futbolistas patrios.

Un objetivo claro y dudas por disipar

Con los efectivos disponibles y los que están por llegar, al Newcastle United se le exigirá por nombre y categoría pasar una temporada tranquila. La plantilla todavía pide a gritos un delantero, y un extremo y un portero tampoco vendrían mal. Si se cierran esas incorporaciones con nombres interesantes, no hay razón para ser pesimista.

Las dudas, sin embargo, sobrevolarán desde el principio: aunque terminaron primeros, la temporada de los Magpies en Championship no fue perfecta a pesar de su presumida superioridad. Queda mucho por pulir de lo ya construido, por crear con los nuevos fichajes y por crecer con Benítez al mando. Es en ese nombre donde todo empieza y acaba, para bien o para mal. Si el técnico mantiene una buena relación con una directiva que es por todos conocida como peculiar y complicada, hay esperanza en St James’ Park. Si el que ha sido salvador de los blanquinegros se marcha en un futuro próximo, la estabilidad que trajo bajo el brazo se irá probablemente con él del mismo modo. No traer todos los fichajes que Benítez desea no ayudaría a que esa relación con los dueños mejore.

Cerramos con tres nombres a seguir esta temporada: Mikel Merino, Jonjo Shelvey y Matt Ritchie. El primero tendrá, después de vivir a la sombra en el Borussia Dortmund, la oportunidad de brillar gracias al importante rol que jugará. La clase que ha mostrado en Osasuna y las categorías inferiores de España es tan prometedora que podría tratarse de uno de los grandes ‘robos’ del mercado.

Precisamente por la presencia de Merino merecerá atención Shelvey. Tendrá más libertad y podrá dejar de ser por momentos el ‘todocampista’ que estaba obligado a cumplir mil funciones en el Newcastle. Además, se le verá más cerca del área con mayor frecuencia. Los Magpies pueden aspirar a ser un equipo que domine los partidos si sus dos repartidores de juego están entonados y compenetrados.

Por último, el regreso de Ritchie a la Premier League llega en un estado de forma espectacular. El escocés está rápido, certero, astuto y con ganas de comerse el mundo. Los blanquinegros necesitan que todo el equipo se contagie del espíritu del extremo, que no deja una gota por sudar en ningún partido. Es de ésos por los que merece la pena pagar el dinero de la entrada. Buena parte del éxito del club depende de sus botas.

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