¿Qué le pasa al arbitraje británico?
Por primera vez desde la Copa del Mundo de 1938, no habrá árbitros británicos en una cita mundialista. La ausencia en Rusia esconde los problemas de fondo del arbitraje británico y, en última instancia, una amenaza para la Premier League.

A pesar de que las reglas del fútbol se unificaron y codificaron por primera vez en Gran Bretaña, los colegiados británicos estuvieron ausentes de las tres primeras Copas del Mundo, en Uruguay 1930, Italia 1934 y Francia 1938. No fue hasta 1950 en Brasil cuando los árbitros británicos hicieron acto de presencia en una cita mundialista. Tres fueron los representantes del país que dio nacimiento al fútbol: Arthur Edward Ellis (que dirigió la primera final de la Copa de Europa en 1956 entre Real Madrid y Stade de Reims), Reginald Leafe y George Reader. De hecho, este último fue el encargado de dirigir el famoso encuentro del “maracanazo” entre la anfitriona y Uruguay.

Desde aquel Mundial de 1950, todas las citas mundialistas han contado con la participación de árbitros británicos. Y no por casualidad sino porque desde entonces han sido considerados como algunos de los más brillantes del mundo. En el Mundial de 1954, el inglés William Ling dirigió la final entre Alemania Occidental y Hungría. En el Mundial de 1958, el galés Benjamin Griffiths se encargó de la semifinal entre Brasil y Francia que acabó 5-2 con un hat-trick de Pelé. En 1966, el inglés Ken Dagnall dirigió el partido por el tercer puesto. En 1974, el inglés Jack Taylor dirigió la final entre la naranja mecánica de Cruyff y la Alemania de Gerd Müller. En 1982, George Courtney volvió a dirigir el partido por el tercer lugar. En 1998, el escocés Hugh Dallas dirigió el partido de cuartos de final entre Italia y Francia que acabó con victoria francesa en penaltis. Y en 2010, Howard Webb dirigió la final entre Países Bajos y España. Mark Clattenburg, por su parte, dirigió la final de la Champions League de 2016 y la de la Euro de ese mismo año.

Pero en Rusia no habrá británicos dirigiendo partidos. FIFA anunció la pasada semana los 36 colegiados que participarán en el torneo y ninguno de ellos procede de Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte. Esta ausencia obedece a un trámite burocrático pero que encierra una realidad que no se puede ocultar: el nivel de arbitraje en la Premier League ha descendido drásticamente en los últimos años.

Mark Clattenburg era el único británico en la lista extendida de árbitros de FIFA confeccionada en el verano de 2016, a partir de la cual se escogen los elegidos para Rusia. Pero el inglés dejó su trabajo en la Premier League en febrero de 2017 para convertirse en el nuevo responsable de los árbitros en Arabia Saudita y eso provocó que FIFA le eliminara de la lista. La federación inglesa pidió a la FIFA que sustituyera a Clattenburg con otro árbitro pero el organismo rechazó esa solicitud.

Tampoco hay árbitros británicos entre los 63 árbitros asistentes seleccionados para el torneo, mientras que los asistentes de vídeo serán elegidos entre los árbitros elegidos para el torneo, así que tampoco habrá británicos delante de una pantalla.

La federación inglesa junto con PGMOL, la asociación arbitral inglesa, son los que proponen a los candidatos a la lista internacional de FIFA, aunque la decisión final corresponde al Comité de Árbitros de la federación. En 2018, nominaron para la lista de FIFA a Martin Atkinson, Stuart Attwell, Robert Madley, Michael Oliver, Craig Pawson, Anthony Taylor y Paul Tierney.

La calidad del arbitraje ha sido duramente criticada esta temporada en Inglaterra. Arsène Wenger ha argumentado que no se ha producido una mejora sustancial desde que los árbitros pasaron a ser profesionales en 2001. Además, el técnico francés se ha quejado amargamente de que tampoco se puede criticar públicamente a los colegiados. “No podemos decir una palabra porque son intocables”, dijo el francés. Wenger ha llegado a afirmar que los colegiados “no trabajan suficiente”. Para el entrenador del Arsenal, los árbitros siguen viviendo en “la prehistoria” en cuanto a la forma en que tratan a los jugadores. Esta temporada, el Arsenal no pudo pasar del empate en The Hawthorns después de que Mike Dean señalara un polémico penalti a favor de los Baggies. El enfado de Wenger fue tal que acudió al vestuario del árbitro para dejarle clara su opinión. La federación sancionó al técnico con tres partidos y una multa de 40.000 libras.

Pero Wenger no es el único que ha criticado a los árbitros esta temporada. Cuando todavía era entrenador del Stoke, Mark Hughes acusó a Martin Atkinson de cometer un “error grave” por mostrar la tarjeta amarilla en lugar de la roja a Simon Mignolet tras un lance con Mame Diouf. Pep Guardiola se ha quejado reiteradamente de los árbitros al considerar que no protegen suficientemente a los jugadores de calidad de las entradas de los rivales. El Manchester City llegó incluso a solicitar una reunión con PGMOL para compartir su preocupación por esta falta de protección.

En los últimos años se han producido varios incidentes graves que han colocado a los árbitros en el punto de mira. En 2014, André Marriner expulsó a Kieran Gibbs en un partido ante el Chelsea a pesar de que había sido su compañero Alex Oxlade-Chamberlain quien había cometido la infracción. En 2015, Mike Dean expulsó a Gabriel por una agresión a Diego Costa, que minutos antes había a su vez golpeado a Laurent Koscielny sin que el colegiado percibiera nada. Y la lista sigue y sigue.

La introducción del VAR estaba destinada a ayudar a los árbitros pero las pruebas realizadas esta temporada no han resultado satisfactorias y los clubes de la Premier League se han mostrado reacios a introducir esta nueva tecnología a partir de la próxima temporada, así que las pruebas deberán seguir en 2018-19.

Keith Hackett, exárbitro internacional inglés y exjefe de los árbitros, afirmó recientemente a The Telegraph que la ausencia de un árbitro británico en Rusia era “sintomático de un grupo envejecido de árbitros y de un declive del nivel general”. Para Hackett, “el grupo de árbitros del Select Group no tiene presión ni siquiera cuando no están a buen nivel, me gustaría ver cómo le dan más oportunidades a gente que está haciéndolo bien en el Select Group 2”.

El Select Group es un grupo de árbitros seleccionados por PGMOL para arbitrar en Premier League creado en 2001 cuando se profesionalizó el arbitraje. De los 18 integrantes, solo 8 tienen menos de 45 años. En diciembre de 2015, PGMOL anunció que a partir de 2016-17, se crearía el Select Group 2, destinado a arbitrar principalmente en Championship. Este grupo, también formado por 18 árbitros, tiene doce profesionales a tiempo completo y seis a tiempo parcial.

El arbitraje es una de las claves del éxito planetario de la Premier League. Los colegiados ingleses contribuyen a dar ritmo al partido con escasas interrupciones. Pero es inaceptable que cometan errores de bulto como los que se han producido en los últimos meses y que tienen incidencia directa sobre los resultados. La liga debe tomar medidas urgentes para reducir su edad, reducir la rigidez de la estructura para permitir más movilidad entre el grupo 1 y 2 de árbitros en función de los méritos recientes, y mejorar su formación física, psicológica y técnica. Y con suerte, veremos a algún inglés con un silbato en la boca en Qatar 2022.

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