¿Qué pasa con Keita y Fabinho?
Pese a llegar con la vitola de teóricos titulares, Keita y Fabinho no acaban de encontrar su lugar en el once inicial del Liverpool. Ahora, con la lesión de Milner y el mal momento Red, tienen una oportunidad de oro de hacerse con la titularidad.

Fue el Liverpool, dentro del Top Six, quien posiblemente mejor se reforzó en el último mercado de traspasos. Sus incorporaciones venían a solventar las graves carencias del equipo en la portería y en el fondo de armario. Con Alisson Becker, el problema que había con los guardametas parece solucionado, pero el banquillo sigue dando dolores de cabeza a Jürgen Klopp. Con la llegada de Xherdan Shaqiri, las rotaciones en ataque han ido a mejor pero el centro del campo sigue suponiendo una problemática en Anfield. Precisamente, es el centro del campo es la zona que más y mejor se ha reforzado gracias a los fichajes de Naby Keita y Fabio Henrique Tavares -Fabinho para los amigos-; dos jugadores que llegaron como teóricos titulares, pero que no acaban de arrancar en el templo Red. Ahora, con las lesiones de por medio, están ante su gran oportunidad de hacerse con un hueco en el once. O, por el contrario, hacerse un hueco en la lista de transferibles.

Keita empezó la temporada como un cohete: tres titularidades en las tres primeras jornadas de la Premier League y dejando muy buenas sensaciones, especialmente ante West Ham y Crystal Palace. Sin embargo, después de ser cambiado ante el Brighton, sus apariciones se vieron reducidas. A día de hoy, con ocho jornadas disputadas en la Premier, su participación se reduce a ocho partidos jugados (cuatro como titular y cuatro entrando desde el banquillo), teniendo en total 439 minutos. Es decir, ha jugado algo más de la mitad de todos los minutos disponibles. En la Champions League no mejora su bagaje, ya que ha disputado diecinueve minutos de 180 disponibles. Pese a ello, el mediocentro africano está en una situación más favorable que la de su compañero Fabinho: el brasileño solo ha jugado catorce minutos en Champions League y 87 en la Carabao Cup, no habiendo debutado aún en la Premier League. Entre ambos han jugado 649 minutos, una cifra muy baja si tenemos en cuenta que entre los dos el Liverpool desembolsó 105 millones de euros. Cada minuto jugado por ambos ha costado una media de 161.000 euros.

Su pobre participación en el equipo puede tener varias causas, aunque hay una que sobresale por encima de las demás: la Premier League es una liga tremendamente complicada que obliga a los recién llegados a hacer un duro proceso de adaptación. Puede ser más o menos largo, pero todos los jugadores lo pasan. De hecho, Klopp lleva un tiempo afirmando que a Fabinho le falta rodaje y se le está atragantando su llegada a Inglaterra. Mientras, Keita parece haberse sumido en una travesía en el desierto tras el espejismo que fueron sus primeras jornadas. Además, ambos centrocampistas se enfrentan al buen funcionamiento que da el centro del campo actual formado por Jordan Henderson, Georginio Wijnaldum y James Milner, viéndose sus minutos drásticamente reducidos.

Pese a ello, su momento ha llegado. El bache de resultados Red, la lesión de Milner y la necesaria mejoría que requiere el puesto de Henderson piden a gritos un cambio en la alineación. Fabinho y Keita llegaron para mejorar el once titular y reforzar la zona más importante del campo. Además, como ya se vio con el centrocampista africano en las primeras jornadas, el estilo de juego de ambos puede mejorar las prestaciones de un tridente que está en sus horas más bajas. 

Su no titularidad ante el Cardiff en la próxima jornada demostraría la poca confianza que tiene Klopp en ambos mediocentros. La apuesta del club fue fuerte, rompiendo el fichaje de Fabinho por el Atlético de Madrid y pagando por Keita una gran suma de dinero un año antes de su llegada. Su suplencia tiraría por tierra su gran oportunidad de hacerse un hueco en el once. Aunque sí existe ese período de adaptación, una sobreprotección puede acabar truncando la carrera de ambos en Anfield. El tiempo para Keita y Fabinho es oro (casi de tanto valor como su fichaje), y ambos están en una carrera a contrarreloj en la que un paso en falso puede dejarles fuera del equipo. Su oportunidad ha llegado y esta vez no se admitirá como excusa el periodo de adaptación. O bueno, sí, ya que habrá que explicar de alguna manera el fracaso que supuso su fichaje cuando salgan del Liverpool por 10 millones de libras rumbo a su club de origen.

Comentarios
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información