Ranieri invita a la pizza

El Leicester City recibía al Crystal Palace en uno de los duelos más atractivos e interesantes del fin de semana en Inglaterra. Todo hacia presagiar que veríamos un festival de goles, pero el Leicester controló bien el partido y se llevó el triunfo con otro gol de Jamie Vardy y una portería a cero, ¡lo cual significa que Claudio Ranieri invita a la pizza!

Por Ander Iturralde | 25/10/2015 Claudio Ranieri
Claudio Ranieri celebra el triunfo

Premier League

Leicester City 1
Crystal Palace 0
Ficha técnica
1 - Leicester City: Schmeichel, Simpson, Morgan, Huth, Fuchs, Albrighton (Okazaki, 63), Drinkwater, Kanté, Schlupp, Mahrez (Dyer, 79), Vardy.
0 - Crystal Palace: Hennessey, Mariappa (Jedinak, 76), Dann, Hangeland, Kelly,Cabaye, McArthur, Sako, Puncheon (Zaha, 68), Bolasie,Campbell (Bamford, 57).
Goles: 1-0, m.59: Vardy.
Hace unas semanas Claudio Ranieri dijo que si el Leicester lograba dejar su portería a cero en al menos una ocasión invitaría a todos los jugadores a pizza. Una vez concluyó el partido frente al Crystal Palace en el que sumaron su primer "clean sheet" (portería a cero) de la temporada, el Community Manager de la cuenta de Twitter oficial del Leicester se encargó de recordarlo.
El partido arrancó con buen ritmo, con un despliegue de poder a poder entre “zorros” y “águilas”, dos conjuntos de un nivel casi idéntico. Con el paso de los minutos, no obstante, la balanza del dominio cayó hacia el lado del Leicester, que en el minuto 7 tuvo una doble ocasión cuando Marc Albrighton mandó, tras irse de dos jugadores rivales, un balón al poste desde la frontal. Balón que recogió el bueno Riyad Mahrez y que envió fuera por muy poco en lo que podría haber supuesto el primer tanto de la contienda.
Vardy, por su parte, continuaba en su línea de ir a pelear absolutamente todos los balones, lo cual acababa repercutiendo en más ocasiones de gol de las esperadas para el Leicester. El Palace logró tener algunos tramos de posesión del esférico, pero no lograban incidir en campo rival. Eran los chicos de Ranieri los que se acercaban al área contraria, ya fuese por los costados con Albrighton y Jeffrey Schlupp o por el centro con Mahrez. En la sala de máquinas, Danny Drinkwater y N'Golo Kante estaban realizando otro buen partido llevando más o menos la manija del juego. En el tramo final del primer tiempo fue cuando el Palace apretó algo más y tuvo alguna oportunidad de anotar, pero se marcharon al descanso con 0-0.
En los primeros compases del segundo periodo, el Leicester siguió produciendo los acercamientos más concisos para abrir la lata. Aunque estaban teniendo un problema en la zona ofensiva y es que Albrighton estaba siendo realmente impreciso, fallando bastantes pases y tomando, además, malas decisiones. No obstante, hubo otros jugadores, como el portero Kasper Schmeichel, que también estaban tomando la extraña decisión de mandar balones largos hacia Vardy para que éste (de 1,78 metros de altura) las disputase por alto con los centrales Scott Dann (1,88) y Brede Hangeland (1,99). Ganando esas batallas casi siempre éstos dos últimos.
Pero la presión que efectuaban los locales sobre la defensa rival comenzaba a causar estragos y pequeños fallos en zonas comprometidas, algo de lo que Vardy y compañía tarde o temprano iban sacar beneficio. Mientras tanto, Alan Pardew movía ficha en el Palace sustituyendo al delantero centro Frazier Campbell por Patrick Bamford, un jugador algo más pícaro y hábil que les daría una variante distinta arriba. Sin embargo, un par de minutos después, Vardy marcó para el Leicester. Hangeland efectuó un pase horrible, el cual Mahrez interceptó, mandándole acto seguido el balón a Vardy, que sorteó la dubitativa salida del portero Wayne Hennessey, para marcar por séptimo partido consecutivo, algo que sólo habían hecho otros siete jugadores desde que se fundó la Premier League en 1992.
Tras el gol, los Foxes dieron un pequeño paso atrás para buscar el segundo tanto por la vía del contraataque. A raíz de ello, el Palace fue creciendo y teniendo más presencia en campo rival. Aún así, la línea de tres cuartos formada por Yannick Bolasie, Jason Puncheon y Bakary Sako (que se iban intercambiando la demarcaciones entre sí) no lograba encontrar la inspiración y el equipo por tanto no fluía demasiado bien en ataque. Pero Pardew insistió y metió a Mile Jedinak, el cual se situó más o menos en la delantera, para tener más físico y altura arriba mientras que también dio entrada a Wilfred Zaha para crear más desequilibrio por banda. Sin embargo, nada terminó de funcionar y un Leicester muy seguro de sí mismo y cumpliendo muy bien en defensa logró mantener el 1-0 y cosechar así su primera portería a cero de la temporada. Esperemos que sus jugadores hayan disfrutado de la pizza.
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