Real Madrid-Manchester United: la previa

Este miércoles, Real Madrid y Manchester United disputarán en el Santiago Bernabéu el encuentro de ida de octavos de final de la Champions League. A pesar de la baja de Iker Casillas, el equipo español parte como favorito en la eliminatoria. Cristiano Ronaldo se enfrentará a su exequipo.

Cristiano Ronaldo se enfrentará a su exequipo
Hubo un tiempo, desde mediados de los años 70 hasta entrados los 80, donde era extraña la edición de la vieja Copa de Europa en la que no campeonaba un equipo inglés. Ya en nuestro siglo, durante unos años solo Milán y Barça fueron capaces de colarse en unas semifinales monopolizadas por los equipos de la Premier. De cumplirse la mayor parte de los pronósticos en esta edición, Inglaterra se quedaría sin ningún representante ya en cuartos de final. Aunque ya se sabe, si hay un deporte caprichoso, ese es el fútbol. Para más referencias, veáse el triunfo del Chelsea el año pasado.
Tanto Manchester United como especialmente el Arsenal, teóricamente parten en desventaja con respecto a sus rivales, de los más duros del bombo. Es tiempo de un ligero análisis de sus contrincantes, de cómo red devils y gunners les podrían hacer daño y de evaluar (sin ningún tipo de criterio científico, tan solo orientativo) en cuánto podemos cifrar la posibilidad del éxito de cada uno, teniendo en cuenta que tanto Real Madrid como Bayern de Múnich parten como favoritos en sus respectivos cruces.
Real Madrid-Manchester United (miércoles, 13 de enero de 2013)
El rival
A priori, la eliminatoria de más renombre de todas. En principio, un choque de gigantes, ambos con una marcada personalidad pragmática. Y en condiciones normales, el favorito indiscutible sería el campeón de la Liga española. Claro que últimamente, no se dan esas condiciones. Más allá de circunstancias extradeportivas, lo que tendrán delante los red devils es básicamente un equipo con características parecidas pero mejoradas. No hay equipo en el mundo que necesite menos para poder contragolpear ni que lo haga mejor. El Real Madrid bien puede parecer dormido o estar sufriendo, pero nada más lejos. Un ligero despiste y yugular rebanada a la velocidad del trueno. Es así debido a una serie de factores. El primero sería la cantidad de velocistas que tiene el equipo, comandada por Cristiano Ronaldo, así como por Benzemá o Di María. El segundo sería la gran calidad de sus lanzadores, básicamente Ozil, Xabi Alonso y Modric si juega. Cuando el Real Madrid consigue atacar a base de transiciones rápidas, no hay rival que se le resista. A un intercambio de golpes y con espacio para las galopadas de sus corredores, es invencible.
Pero el potencial del equipo de Mourinho no solo se reduce a sus famosos contragolpes, sino que es un consumado especialista en ahogar a sus rivales hasta hacerlos asfixiarse en su propia área cuando suben sus líneas de presión. Una presión que además se ve secundada por una facilidad para el repliegue inmediato fuera de lo común.
Las dudas podrían aparecer en la portería tras la lesión de Casillas pese al buen hacer de Diego López, aunque Ramos y Pepe conforman probablemente la mejor pareja de centrales y el arco merengue puede presumir de estar bien guarnecido. De no llegar Pepe a punto, podría comparecer Varane, cuya fantástica irrupción se presenta como el anuncio de una grandiosa carrera como central. En el lateral zurdo, el estado de forma de Marcelo es una incógnita y Coentrao no pasa por sus mejores días. En el diestro, el apurado Arbeloa no da para mucho. De todas formas hablamos de una defensa férrea más por el conjunto que por los nombres (que los tiene), por la comentada capacidad de presión y repliegue inmediato. En la medular, una ensalada con distintos condimentos. El ancla, Xabi Alonso, encargado de iniciar y comandar la transición defensiva. El martillo, Sami Khedira, cuya polivalencia y poderío físico le hace indispensable en la batalla del centro del campo y peligroso su capacidad de llegada por sorpresa, ahora que juega más desatado. Y el pincel, que no es otro que el de Mesut Özil, capaz de pasar desapercibido durante media hora para luego dibujar un último pase mortal o desequilibrar con un quiebro mortal a cualquier defensa. En el banco, esperaría Luka Modric, de vocación regista y hasta ahora, bastante desaprovechado.
Y arriba, aparte de los inconmensurables talentos de Ozil y Benzemá y la constante percusión del incansable Di María (zurdo cerradísimo que tampoco pasa por su mejor momento, eso sí), Cristiano Ronaldo. Por si fuera poco jugará contra su ex equipo posiblemente en su mejor estado de forma. No se puede añadir más. O sí. Presumiblemente esperará su turno otro goleador de raza como Gonzalo Higuaín.
Cómo podría hacerle daño el Manchester United
El punto débil más claro del equipo es el lateral derecho. Arbeloa ni es rápido ni es capaz de subir por la banda ni con criterio ni por físico para apurar la línea de fondo, por lo que no es extraño que se solape con su extremo y produzca atascos en su banda. Diestro para el uno contra uno, sufre mucho a la espalda y contra extremos veloces. Teniendo en cuenta que lógicamente Cristiano libra en defensa, los acostumbrados desdobles de Rafael y Valencia por la banda derecha del United podrían castigar al conjunto español. La vigilancia incluiría un sobrecoste, que no es otro que la multiplicación de alguna pieza madridista, como Khedira, lo que le alejaría del área rival, donde últimamente hacía mucho daño.
Por otra parte, si en transiciones rápidas y a intercambio de golpes el Real Madrid es mortal, no lo es tanto en ataques estáticos. Le cuesta y mucho avanzar y encontrar receptores con peligro cuando el rival se cierra y le entrega el balón y terreno de juego. En esas situaciones, al Madrid no le queda sino recurrir al talento y la iniciativa individual. Claro que es no poco cuando hablamos de hombres como Ozil, Benzemá, Higuaín, Di María y sobretodo Cristiano Ronaldo. En todo caso, para el United es clave tapar como sea a Xabi Alonso. Si el donostiarra es capaz de adivinar líneas de pase (y es un privilegiado para ello, tanto en largo como en corto) el Manchester United tendrá mucha eliminatoria perdida. Será vital además contener las presumibles embestidas madridistas durante la primera media hora del partido de ida.
Como acostumbra en Europa fuera de casa, el plan de Ferguson probablemente conste en esperar atrás al Real Madrid, concederle la posesión para los citados ataques estáticos y evitar a toda costa pérdidas en zonas sensibles. El trabajo de Rooney y las ayudas a Rafael, claves. No sería de extrañar de todas formas, ver un doble lateral con Rafael más adelantado o la inclusión de Phil Jones en el centro del campo para auxiliar el mencionado frente derecho, como ya hiciera Fergie en White Hart Lane, consciente del peligro de Gareth Bale.
Así pues, hablamos de la eliminatoria más igualada. No solo por la calidad de sus contendientes, sino también por semejanzas de carácter. Se espera en principio una guerra de trincheras donde los errores no forzados se pagarán caros. Las individualidades de unos y otros, decisivas. Pudiera objetarse que su decepcionante marcha liguera o que los problemas extradeportivos afecten a los de Mourinho. Sin embargo, es de esperar que cuando suene el himno de la Champions y se vea enfrente a un rival de la alcurnia del United, la cara del equipo madridista cambie por completo.
Porcentaje: Real Madrid 53% Manchester United 47%
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