Seguir adelante o anular, esa es la cuestión
La crisis sanitaria mundial provocada por el COVID-19 ha hecho parar el balón. El fútbol ha quedado suspendido en las divisiones superiores de Inglaterra y las principales instituciones se plantean las distintas soluciones para retomar la actividad deportiva tras superar esta pandemia.
Anfield vacío

En plena pandemia mundial, hay algunos ilusos, insensatos o insensibles seres que se preocupan por el bien del fútbol. Quizás, solo sea una cuestión de reanudar la rutina de regresar a la vida tal y como lo conocíamos. Una espera que se hace más amarga cuando no se sabe la fecha de levantamiento de estas medidas de confinamiento por todo el planeta. Parece que el fútbol ha dejado de ser importante: lo primero es la salud, no hay dudas.

El fútbol europeo se detuvo justo antes del comienzo de la recta final de sus competiciones tanto nacionales como continentales. A las puertas de la obtención de los títulos, la clasificación para Europa, los descensos y los ascensos. La Champions League dejó la eliminación del Liverpool en octavos de final, el incompleto choque entre Real Madrid y Manchester City después de un gran encuentro en la ida disputada en el Santiago Bernabéu, una apisonadora que llegó desde Leipzig para aplastar al Tottenham de Mourinho y el prácticamente sentenciado duelo con victoria del Bayern frente al Chelsea. Balance pobre para Inglaterra con uno de los cuatro equipos en cuartos de final a falta de la vuelta en Manchester. En Europa League, el Manchester United se encargó de sellar su pase en Austria mientras que los Wolves tendrán que medirse a Olympiacos en el Molineux.

En el panorama inglés, los Reds de Klopp tienen su primera Premier League pendiendo de un hilo y el Leeds United tiene a tiro su ansiado retorno a la élite. También están cerca el ascenso del Coventry City a Championship jugando en el mítico St. Andrews de Birmingham como local, la vuelta triunfal del Leicester City a la máxima competición de clubes o el fin de la agonía del Bolton Wanderers con el descenso a League Two. Todo ello, en stand by hasta nueva orden. Nada de ascensos, ni descensos, ni títulos, ni clasificaciones europeas. Hace casi un mes, la pelota dejó de rodar en casi toda Europa sin una fecha de vuelta clara y, aún hoy, quedan muchas interrogantes en el aire alrededor del fútbol.

La idea de la UEFA es terminar lo que ya empezó, es decir, concluir las jornadas que restan de los campeonatos tanto ligueros como continentales correspondientes a la temporada 2019-20. Eso sí, siempre con la salud de todos como prioridad. Esta es una opción que los clubes han tomado como adecuada ya que, de no ser así, deberían devolver la parte correspondiente a las televisiones por sus contratos ya firmados. Esta es la principal iniciativa que propone la finalización de estas competiciones, pero... ¿cómo se hará? ¿Afectará a la temporada 2020-21?

La prioridad parece ser terminar esta temporada en curso aunque la siguiente tuviese que comenzar más tarde o, incluso, disputándose a puerta cerrada tanto a nivel nacional como internacional. Para, además, hacer justicia deportiva. No sería una excepción en este aspecto la final de la Champions League, que también podría disputarse ante un estadio vacío. Un hecho que, de darse, sería histórico. Esta sería de la prioridad de los equipos para sofocar así sus problemas financieros derivados del parón forzado por el COVID-19. Todas estas medidas dependen, como no, de las circunstancias sanitarias a nivel global.

En la reunión mantenida por algunos de los mandamases del fútbol continental, barajan junio como la principal opción para retomar la actividad, siendo optimistas. Este cambio es, no obstante, mucho más pesimista que los anteriores que daban el 30 de junio como fecha límite para poner el broche a la temporada. Día en el que además terminará el contrato de muchos jugadores que, automáticamente, quedarían renovados hasta la finalización de esta anómala temporada. De esta forma, se podría paliar el daño económico que están sufriendo los clubes de todo el mundo.

La Premier League, la EFL (English Football League) y la PFA (Asociación de Futbolistas Profesionales) han barajado días atrás una posible solución alternativa a la suspensión que contemplaría ascensos, pero no descensos. Esto implicaría una reestructuración de las cuatro principales divisiones del fútbol inglés imitando el formato de la temporada 1994-95: la Premier League mantendría sus 20 clubes más los equipos que ocupan actualmente los puestos de ascenso directo (Leeds United y West Brom), sumando un total de 22; la Segunda División tampoco perdería equipos por descenso y los dos primeros de League One ocuparían el hueco de los ascendidos, siendo 24 clubes en total; en la Tercera División, serían 21 sin los dos ascendidos pero promocionarían los tres primeros de League Two para completar los 24 clubes; por último, a League Two ascendería el primero de National League para contar con 22 equipos.

Esta situación perjudicaría a equipos como el Oxford United en League One que se sitúa a tan solo dos puntos del ascenso directo o, de forma más cruel si cabe, al Exeter City (4º clasificado en League Two) que se mediría en la hipotética primera fecha tras la reanudación, al Plymouth Argyle (3º) como visitante para poder colarse en los puestos de privilegio en la cuarta división inglesa. Esta distribución se daría en la temporada 2020-21, en la que cambiarían el número de ascensos y descensos en las cuatro primeras divisiones del fútbol inglés entre los 92 equipos de la Football League.

Otra opción es dar esta temporada 2019-20 como nula y en consecuencia retomar el siguiente campeonato con los mismos participantes en competiciones europeas que en la actual.

Ante esta situación, la sociedad parece haber tomado a China como ejemplo, no solo en lo deportivo sino en el resto de aspectos de la sociedad. El deporte chino permanece sin ponerse en marcha de nuevo a pesar de que, en principio, han pasado el periodo crítico en el país asiático. Esta medida no inspira optimismo en Europa. 

En resumen, las opciones que se contemplan son dos: dar por terminada la temporada 2019-20 y recomponer los puestos del campeonato anterior con ascensos, descensos y puestos europeos; por otro lado, la opción mayoritariamente apoyada por clubes e instituciones es continuar y finalizar el campeonato para respetar la justicia deportiva y los contratos televisivos. Sin embargo, esta segunda opción parece complicarse cada vez más por cuestiones de calendario –además de sus implicaciones para la salud de los jugadores– pues el COVID-19 continúa aplazando más y más atrás en el calendario la posible vuelta del fútbol. Como alternativa ingeniosa pero menos probable, en Inglaterra se ha planteado una reestructuración que daría con una Premier League de 22 equipos. En los próximos meses, se verá qué pasa con el fútbol. Al menos, en la temporada 2019-20.

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