Triunfo agónico del West Ham
Sufrida victoria del West Ham en un paupérrimo partido de fútbol. El Crystal Palace lo intentó con mucho corazón pero poco tino, ya que llegó a desaprovechar hasta una pena máxima.

0 – Crystal Palace: Mandanda; Ward, Tomkins, Delaney, Kelly (Fryers, 46); McArthur (Wickham, 71), Ledley (Cabaye, 46), Townsend, Puncheon, Zaha; Benteke.

1 – West Ham: Adrián; Cresswell, Reid, Ogbonna, Antonio; Kouyaté, Lanzini (Nordtveit, 88), Noble, Obiang, Payet (Fernandes, 78); Zaza (Calleri, 86).

Goles: 0-1, m.19: Lanzini.

 

No pasará a la historia la velada vivida en Selhurst Park. El espectáculo protagonizado por los pupilos de Alan Pardew y Slaven Bilic no estuvo al nivel de la mejor liga del mundo. Tampoco ayudó Mr. Atkinson, que realizó un arbitraje pésimo.

Espoleados por la vuelta del genial Aaron Cresswell, el West Ham salió más activo y volcado por la banda izquierda. Bien pronto se pudieron adelantar los de Bilic, cuando un contraataque fugaz acabó con una galopada del propio Cresswell que no atinó con su remate. Un par de minutos después, fue Simone Zaza quien, en semifallo, entregó el balón a Steve Mandanda.

También avisó el Palace, pero Wilfried Zaha no culminó de la mejor manera la buena combinación de sus compañeros. El que sí embocó un puñado de minutos después fue Manuel Lanzini, que solo en el corazón del área mandó a guardar un balón que amasaron con maestría Dimitri Payet y Cresswell en la siniestra.

Tras el gol, el West Ham trató de serenar al mínimo el ritmo del partido. Y lo consiguió, pese a las repetidas intentonas de los Eagles de hacerse con el balón y meterle un punto frenético al partido. No lo consiguieron hasta los estertores finales de la primera mitad, cuando una internada de los de Pardew acabó en un enigmático penalti que solo Martin Atkinson sabe quién cometió. Pero Christian Benteke mandó el esférico a la segunda galería de la grada de Selhurst Park y el empate no se materializó. Como tampoco lo hizo un minuto después, cuando el propio Benteke cabeceó un centro lateral para estrellarlo contra el poste en la última acción antes del intermedio.

En la segunda parte, el guion no varió un ápice, con un desatinado Palace buscando a brazo partido un empate que no llegaría. La entrada de Yohan Cabaye le dio algo de frescura en la medular a los locales y el propio jugador francés tuvo una ocasión de poner las tablas en el comienzo de la segunda mitad pero su disparo se marchó desviado. La réplica la puso Dimitri Payet, que estrelló un remate contra Mandanda a media salida en una de las pocas ocasiones Hammers.

Jason Puncheon también llevaba peligro al área de Adrián San Miguel y con un disparo desde la frontal con mucha comba puso en apuros al cancerbero andaluz. Pero tras el ardor inicial, las imprecisiones de los del sur de la capital truncaron una vez tras otra el ritmo del partido.

El evento más destacado de la segunda parte fue la rigurosa expulsión de Cresswell, que vio dos tarjetas más que rigurosas en un par de minutos. Primero fue amonestado por simular un penalti que pudo ser y luego por una falta inexistente.

Pero ni con uno más pudo igualar la balanza el Palace, que hasta muy entrado el descuento no hizo sufrir a los de Bilic, cuando un testarazo de Connor Wickham en el segundo palo obligó a Adrián a esforzarse al máximo. Fue el epílogo a un partido para olvidar, en una tarde pasada por agua.

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