Un paseo con Glenn Murray
Después de depositar toda su confianza en aquel hombre, tras encomendarle su felicidad y perdonarle cualquier tipo de error, Brighton es un lugar ilusionado con su equipo de fútbol. Para volver a lograr su objetivo, la permanencia, se encomiendan a un hombre que pasea cada mañana por el parque a su perro Mabel y dedica parte de sus tardes a practicar yoga para relajarse.

Glenn Murray es el motivo de esperanza de los seguidores del Brighton. Sin el glamour de otros futbolistas, el delantero es ese tipo que podrías encontrarte en el metro y no concebir como un futbolista, no reconocerle. Con 35 años y más de 500 partidos a sus espaldas, Murray no ha tenido un camino fácil hasta la élite, pero se ha instalado en ella y retirarse, de momento, no es una opción.

Que Murray es un jugador distinto no se dilucida únicamente a través de su forma de jugar al fútbol o su historia de superación. Porque los futbolistas ya no son lo que eran. Las redes sociales abrieron las puertas de la vida privada de los jugadores al público. Aunque su uso es muy variado, define el estilo de vida de muchos de ellos. Fuera de los terrenos de juego, cada uno es libre -dentro de unos límites- de hacer lo que quiera.

La semana pasada, Memphis Depay celebraba haber llegado a los cinco millones de seguidores en Instagram rapeando, mientras se fumaba un puro. El caso del holandés ya es conocido, su actitud le privó de triunfar en el Manchester United. Una vez, Louis Van Gaal le envió a entrenar con los reservas tras una mala reacción después de una derrota. Wayne Rooney le aconsejó que no llamara la atención con los más jóvenes, pero Depay llegó al entrenamiento con su Rolls Royce, una chaqueta de cuero roja y un gorro vaquero. Benjamin Mendy es otro de los asiduos a las redes sociales. Así como otro ex Red Devil, Patrice Evra, que decidió subir un vídeo acariciando y besando un pollo. Fama, dinero y extravagancias.

Lejos de los focos, Glenn Murray se ha convertido en uno de los máximos goleadores ingleses de las cinco grandes ligas europeas durante esta temporada. El delantero del Brighton no tiene la extravagancia de otros jugadores. Tampoco la busca. Es feliz en el tranquilo ambiente de Brighton. Sin embargo, su consumación en la Premier League podría haberse torcido si no hubiera sido por su constancia, aunque suene a tópico. “Nunca fui un jugador dotado técnicamente”, reconoce Murray. Durante su carrera, ha visto a varios talentos que se han quedado por el camino. Explica que “a muchos jugadores les dicen que son muy buenos y no terminan llegando. A mí me d ecían que no era lo suficientemente bueno”.

Goles de Glenn Murray desde su llegada al Brighton (Elaboración propia).

El goleador del Brighton sabía que la única forma de jugar en la Premier League sería ascendiendo, entonces, con el Crystal Palace. Tras marcar 30 goles en Championship, lo consiguió. Pero una lesión en el ligamento cruzado le partió la escalera con la que subió hasta el cielo. Sin embargo, Murray comenta que “la lesión -con 29 años- fue positiva para mi carrera. Me obligó a cambiar mi mentalidad como jugador profesional y me volví mucho más meticuloso con los entrenamientos y la alimentación”.

No obstante, Murray no es el único delantero de explosión tardía. Ian Wright no empezó su carrera como profesional hasta los 26 años, cuando un ojeador del Crystal Palace se fijó en él mientras jugaba con el Greenwich Borough. Wright terminó convirtiéndose en el máximo goleador de la historia del Arsenal, solo superado, años después, por Thierry Henry. Por otro lado, en 2012, el Leicester City fichó a un delantero de la Non-League. Años atrás, solo podía jugar partidos cerca de su residencia y hasta media tarde, puesto que llevaba una pulsera electrónica y tenía toque de queda a partir de las seis.

La vida de un futbolista va más allá de un terreno de juego y Jamie Vardy, entonces en el fútbol no profesional, no era precisamente un ejemplo. Con 25 años, jugaba en el Fleetwood Town. Aun así, terminó ganando una histórica Premier League con el Leicester y debutando con los Three Lions. Rickie Lambert luchó durante 18 temporadas en diferentes categorías del futbol inglés antes de recibir la llamada del Southampton. Su buen rendimiento le catapultó al Liverpool, en un vuelo directo hasta el aeropuerto John Lennon. Por el que en las últimas temporadas también han pasado Virgil Van Dijk, Sadio Mané, Nathaniel Clyne o Adam Lallana.

El Brighton se ha ido adaptando a las necesidades del fútbol moderno. No solamente por la construcción del nuevo estadio, sino por la nueva ciudad deportiva que el club construyó para poder competir, en todos los aspectos, contra los clubes más poderosos. Murray no es ni un portento físico ni un mago con el balón, pero es un jugador muy importante para el Brighton. Chris Hughton ha conseguido condicionarle un ecosistema favorable para un jugador de sus características: un hombre de área con muy buen juego aéreo. Un finalizador, un goleador. Glenn Murray no juega de cara a la galería, no necesita puros para mostrar su clase. Le encontraréis relajado, paseando a Mabel por el parque y marcando goles de cabeza.

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