Una piedra más en el camino
Tras cuajar una buena eliminatoria ante la Juventus, el Tottenham ha caído eliminado en los octavos de final de la Champions League. Una eliminación que aunque sea dolorosa, puede ser un paso más en el camino de los Spurs hacia el éxito.

El Tottenham de Mauricio Pochettino es un equipo extraño. Un conjunto capaz de sentarse en la misma mesa en la que están los grandes de Europa, pero que también es capaz de tirar por la borda todo el trabajo titánico que han tenido que hacer para llegar a la élite europea por un momento de desconexión general. Ante la Juventus, los Spurs estaban dispuestos a enseñarle a todo el mundo que eran capaces de eliminar al subcampeón de Europa, pero como viene siendo costumbre, fueron presa de esa inconsistencia que tanto les caracteriza. Tres minutos le bastaron al vigente subcampeón para echar por tierra las aspiraciones de los ingleses. Una vez más, el Tottenham perdía en un suspiro algo que había tardado en construir una eternidad.

La competición que han hecho Pochettino y sus muchachos la firmaría cualquier otro equipo con ganas de crecer en Europa. Pasaron como primeros de su grupo tras ganar en dos ocasiones al Borussia Dortmund, sacaron un empate que pudo ser tranquilamente una victoria en el Bernabéu para acabar sacándole los colores al vigente campeón en Wembley,  ante la Juventus han firmado una eliminatoria sublime, ya que fueron muy superiores a los italianos durante largos tramos  de la misma. Pero esto de la Champions League no es justo ni premia el hacer las cosas bien. Solo tiene premio el ganar. Por ello, toda persona vinculada de alguna manera u otra al Tottenham no puede evitar tener un sabor agridulce. Tuvieron una buena participación, jugaron bien y mostraron el buen equipo que son, pero pasó la Juventus.

Como si fuese una maldición asociada a todo lo bueno que hacen Pochettino y sus jugadores, siempre aparece un problema inesperado cuando está todo bajo que destroza todo.Pueden firmar un partido perfecto, parecer la selección brasileña de Pelé, hacer que su rival se olvide de lo que es un balón, pero al final acabarán ganando por la mínima o perdiendo eliminatorias como es el caso. Por ello, esta eliminación posiblemente la esperaba más de un aficionado del Tottenham pese a estar bailando a la Juventus. Si ya pasaba contra equipos peores, ¿cómo no iba a suceder contra el subcampeón de Europa?


Una vez más, el Tottenham perdía en un suspiro algo que le había costado construir una eternidad.

Aunque el golpe parezca duro de primeras, los Spurs aún tienen oportunidades para remontar el vuelo. El Tottenham está metido de lleno en la pelea por clasificarse para la próxima edición de la Champions League y siguen vivos en la FA Cup. Sin tener que preocuparse ya por lo que suceda en las competiciones europeas, los Spurs pondrán toda la carne en el asador con la intención de certificar cuanto antes una plaza que de acceso a la Champions League e intentar ganar la FA Cup para poder romper la sequía de títulos que vive el club. Ambos objetivos se presentan como aspectos importantes para poder garantizar una continuidad del proyecto a corto y medio plazo, por lo que a los Spurs aún les quedan balas para salir del hoyo donde les metió la Juventus. Además, conseguir estos objetivos podría ayudar al equipo a no perder a sus piezas más valiosas  y permitir reforzarse para intentar otro asalto más a las aspiraciones europeas del equipo de Pochettino.

Por ello, en vez de lamentarse por lo que pudo haber sido, el Tottenham debe de trabajar por lo que es a día de hoy: un equipo con proyección suficiente como para ser considerado como uno de los grandes de Europa en unos años. Un conjunto que aunque pueda parecer lo contrario por su nivel, es el nuevo de este grupo de grandes equipos de Europa. Aún queda camino por recorrer y eliminatorias como esta, ante rivales como la Juventus, son clave en el devenir de proyectos como el de Mauricio Pochettino en el norte de Londres. Y no son importantes por el resultado, sino por ver si la losa de una eliminación tan traumática puede con el equipo o si por el contrario le permiten al equipo reforzarse y volver con más fuerza.

Ningún equipo campeón ha llegado a lo más alto sin tropezarse. Y si lo han hecho, han tenido un éxito fugaz. Todos se han enfrentado a incontables adversidades, y lo que les ha hecho llegar alto ha sido su afán de superación para llegar a lo más alto. Por tanto, ahora mismo los Spurs se están jugando su brillante futuro ante el rival temible: ellos mismos

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