Una renovación en Anfield
Tras una temporada que ha devuelto la ilusión a un Liverpool que ahora vive a ritmo de Rock & Roll, el club ha puesto en marcha un plan de reestructuración en el centro del campo para dar el paso definitivo para la conquista de un trono liguero que se les lleva resistiendo más de dos décadas.

Aún recuerdo el coche que tenía mi padre en mi infancia. Era un Saab 93 plateado de 2005 que compró de segunda mano cuando parecía que sus mejores días ya eran historia. Pero no. Aquel coche convivió conmigo y con los demás miembros de mi familia durante más de un lustro, siendo una constante en los viajes familiares, idas y venidas al instituto o en cualquier aspecto relacionado con el transporte. Hace ya unos años, el coche empezó a dar señales de que su segunda juventud estaba llegando a su fin. Antes de que su motor dijese basta y que tuviese un final indigno, mi padre decidió dejarlo y comprar un coche nuevo gracias a las ofertas del Plan Renove. Os preguntaréis a que viene esta metáfora, pero lo que está haciendo el Liverpool en este mercado de fichajes es similar a lo que sucedió en mi casa con los coches.

La metáfora implica que mi padre haga de Jürgen Klopp aunque en lo único en lo que se parezcan es en que llevan barba y en que gesticulan mucho cuando se enfadan. Pero es una licencia que me voy a tomar. El Saab que tan buen servicio dio a mi familia son Jordan Henderson y Alex Oxlade-Chamberlain, dos jugadores que esta temporada han llegado a un grandísimo nivel, siendo piezas clave en el Liverpool de Klopp. Mientras, el coche nuevo lo representan los recién llegados. Naby Keita y Fábio Henrique Tavares (más conocido como Fabinho), han llegado a Anfield tras ser pretendidos por grandes equipos, y visto su nivel, parece que serán titulares en el centro del campo del actual subcampeón de Europa.

Los recién llegados suponen un cambio radical en lo que era la media cancha Red, ya que de las tres piezas que lo formaban, dos son reemplazadas. Y quizás, si la rumorología acierta con el fichaje de Nabil Fekir, el medio campo sufrirá una transformación completa. Pero, más que el cambio de piezas, es el cómo funcionan éstas lo que más puede provocar la renovación completa. Tanto Fabinho como Keita son jugadores distintos a Henderson y Oxlade. El brasileño es un futbolista más técnico y polivalente que el capitán del Liverpool, ofreciendo así más variantes tanto defensiva como ofensivamente. El caso de Keita es parecido al de Fabinho, ya que es capaz de jugar en cualquier posición del centro del campo, destacando por su aportación en defensa y en ataque gracias a su buen manejo del balón. En definitiva, el africano tiene un perfil bastante diferente al de Oxlade, que no deja de ser un extremo reconvertido.

Naby Keita evitando la entrada de un rival. (Adam Pretty/Bongarts/Getty Images)

Ambas incorporaciones, visto su buen trato del balón y sus buenas capacidades técnicas, parece que están destinadas a solventar el problema que tiene el Liverpool cuando el contrario no le deja espacios. Precisamente en este tipo de escenarios es donde se notan las carencias de Oxlade, que sufre siempre que el rival se cierra. En el caso de Henderson, el capitán ha demostrado ser un buen pasador, pero ofensivamente está bastante limitado. Keita y Fabinho tienen un perfil que, como mínimo, es diferente en el aspecto ofensivo. Con ello no me refiero a que sean jugadores menos directos, siendo ambos capaces por sus condiciones de adaptarse al modelo de juego que tiene implantado Klopp en Anfield. A su vez, la polivalencia de los dos parece que solucionará en gran medida el problema de fondo de armario que tiene el Liverpool, ofreciendo así distintas variantes para cambiar el rumbo de un encuentro.

Los dos nuevos jugadores del Liverpool tienen más “pros” que “contras” en su fichaje, pero aún así se observan algunos riesgos. Henderson tiene un valor emocional tremendo en el equipo, mientras que Oxlade es un jugador que se ha adaptado bien y ha mostrado un nivel tremendo. Fabinho y Keita son jugadores que no tienen experiencia en la Premier League, viniendo de competiciones que, con todo el respeto, son menos exigentes que la Premier League como son la Ligue 1 y la Bundesliga. Otro aspecto negativo es la tendencia que tienen los dos nuevos fichajes de hacer falta con frecuencia, siendo habitual que acaben el partido con amonestaciones. Esto es un hándicap bastante considerable que forzaría a Klopp a realizar un cambio que no sería necesario si estos jugadores consiguiesen no ir pasados de revoluciones.

Pese a que parezca que es una cuestión de blanco o negro, dudo que sea algo así. La inversión en ambos fichajes ha sido alta, por lo que dejarlos en el banquillo sería algo extraño. Pero siendo Klopp, no parece que vaya a dejar de lado a gente que ha aportado tanto en una temporada tan importante como la anterior. Más que para ser titulares indiscutibles, vienen a aportar unas variantes que no tenía una plantilla llena de talento pero corta de posibilidades. Son dos fichajes que solucionan dos de las taras del equipo, dos curas que ponen al equipo como uno de los conjuntos más fuertes para llevarse una Premier League que se les resiste desde hace más de dos décadas.

El coche que compró mi padre después del Saab sigue dando un buen rendimiento. Al igual que Fabinho y Keita, el actual vehículo de mi padre es más potente y más lujoso que el anterior, pero para mí nunca tendrá el peso que tuvo el anterior. Henderson y Oxlade han sido parte vital de una temporada que a cualquier Red le costará olvidar pese al final amargo. El Liverpool ya demostró que está de vuelta entre los grandes de continente. Quizás un paso adelante con nuevas incorporaciones era necesario. Pero nunca sin olvidar quienes han sido los que han llevado al equipo hasta el momento actual.

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