Una temporada para la historia
La gesta del Leicester eclipsó el resto de historias de una de las ediciones más emocionantes de la Premier League. El Tottenham superó todas las expectativas. El Chelsea, el Newcastle, el Manchester United, el Aston Villa y el Arsenal defraudaron. Un curso que tuvo de todo.

Se acabó una nueva edición de la Premier League. Quedan lejos aquellos días de agosto cuando se formulaban hipótesis sobre quien quedaría campeón, en cuantos líos se metería José Mourinho con árbitros, entrenadores rivales o periodistas, cuantas veces sería amonestado Lee Cattermole o como de largo iba a ser el periplo de Claudio Ranieri en el Leicester City. Nueve meses después han sucedido cosas verdaderamente estrambóticas y significativas. Poco acordes a las predicciones realizadas en el tórrido verano. La temporada 2015/2016 quedará en la historia como una de los mejores ejemplares de la historia del fútbol inglés.

Sin ninguna duda, el protagonismo se lo ha llevado el Leicester. La heroicidad de su empresa es algo sin precedentes en el mundo del deporte. Los Foxes se proclamaron campeones cuando a principios de temporada era un evidente candidato al descenso. Claudio Ranieri supo instaurar su metodología de trabajo italiana en la cultura inglesa. Esa flexibilidad en su disciplina tuvo mucho que ver en el ulterior éxito del equipo de Leicestershire. El nuevo campeón ha conseguido un lugar en la historia para todos y cada uno de sus jugadores. Incluido el jardinero con sus originales diseños del verde. El hito, siempre provocará una sonrisa en todo aquel que siguió (de manera parcial o total) y se emocionó con el periplo del equipo del pueblo. Suena a bufonada, pero estarán el año que viene en el bombo 1 de la UEFA Champions League.

La proeza del Leicester anuló en fama el desempeño del Tottenham. A pesar de ser adelantado por el Arsenal en la última jornada, la temporada de los Spurs ha sido tremenda. Con un buen fútbol y un equipo joven y vigoroso que ha luchado y dignificado a los aficionados de White Hart Lane. El futuro de los Lillywhites, con Mauricio Pocchetino en el banquillo, es prometedor. También formarán parte del contingente inglés en la Copa de Europa. Premio merecido para una labor constante, regular y eficaz durante todo el curso.

La otra gran sorpresa de la temporada ha sido el Bournemouth de Eddie Howe. Los Cherries eran, a principio de temporada, el favorito número uno para no eludir el descenso a Championship. A cambio, el equipo de Dorset ha cuajado una gran y eficiente temporada consiguiendo sellar su salvación con varias jornadas de antelación. El milagro en Dean Court sigue su curso.

Dentro de los irregulares del curso tenemos al Crystal Palace, al Swansea, al Watford y al Stoke. Eagles, Swans y Hornets emprendieron sus vuelos  (chiste fácil) con gran fuerza y determinación las primeras jornadas para ir perdiendo fuelle con el paso de las hojas del calendario. Tanto el Palace como el equipo galés coquetearon con el descenso, mientras que el Watford ha tenido un segundo tramo de la temporada más que insípido que ha derivado en la marcha de Quique Sánchez Flores de Vicarage Road. El Stoke, a pesar de un pésimo inicio de campaña, cogió rumbo hasta poner su punto de mira en los puestos europeos. Pero la lesión de Jack Butland con la selección inglesa tiró por tierra todas las ilusiones y proyectos de los Potters.

El Southampton y el West Ham pulularon siempre por los puestos de arriba. Los Saints, con un sprint final soberbio, se colaron en competiciones europeas un año más. Mientras, el West Ham, de la mano del coloso Dimitri Payet, ha quedado a expensas del éxito del Manchester United en FA Cup para conseguir un puesto en la Europa League. Poco premio para una gran temporada de los Hammers en el despido de Boleyn Ground.

Dentro de las decepciones, se puede mencionar a media liga. Arsenal, Manchester United, Manchester City, Chelsea, Everton, Newcastle y Aston Villa han quedado lejísimos de cumplir las expectativas del inicio de temporada.

En la parte alta, el Arsenal desaprovechó una inmejorable oportunidad para conseguir, por fin, alzarse con la Premier tras el mediocre papel de sus habituales competidores. Y con ello la credibilidad de Arsene Wenger siguió menguando. El Manchester United dirigió su temporada a ridículos partidos en Old Trafford y un fútbol de sopor y abulia sin remedio para Louis Van Gaal. El Manchester City dejó de competir por la Premier con la lesión de Kevin De Bruyne. Y después de ello, se encontró con una histórica semifinal de Liga de Campeones ante el Real Madrid y prácticamente no corrió. Histórica por ser un suceso inédito y por la ineptitud de los dos contendientes.

El Chelsea fue el que más decepcionó de todos. Pero también el primero. Lo que supone que su fracaso haya quedado relegado a un segundo plano en el tramo final de la temporada ante los sucesivos tropiezos y errores de los rivales. La marcha de José Mourinho de Stamford Bridge fue algo impensable en septiembre y necesario en diciembre. A cambio llegó Jurgen Klopp al Liverpool. Que aseó el pétreo fútbol de los Reds durante la estancia de Brendan Rodgers. El carisma, por tanto, permaneció intacto en la competición.

El Everton defraudó con un gran año de Romelu Lukaku y resultados irregulares y decepcionantes del colectivo. Roberto Martínez despedido y nuevo proyecto en Goodison Park.

En el descenso el Aston Villa ha sido el principal y primer protagonista dejando clara su intención de visitar por primera vez Championship por la puerta grande. Con un ridículo titánico en la Premier League y borrando a los Villanos de los clubes ingleses que no habían abandonado nunca la Premier League. Triste final también para el Newcastle. Aunque se hizo más de rogar. Las Urracas lucharon con fe las últimas jornadas pero llevaban meses con las patas en el fango de la clasificación. Reacción ínfima e insuficiente para salvar a los Magpies. Ni Steve McLaren ni Rafa Benítez encontraron las soluciones para el equipo de St.James´s Park.

El Sunderland se salvó por los pelos gracias a la leyenda Sam Allardyce, el West Brom aburrió con su juego y recibió pocos goles para salvarse con comodidad y el Norwich descendió sin proporcionar demasiados argumentos para no merecerlo. Después de nueve meses y muchas emociones, no ha terminado mal el viaje de la 2015/2016.

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