Van Gaal no disipa el fantasma de Ferguson

Los silbidos y abucheos en Old Trafford hablan por sí solos. A base de un juego soporífero, empates sin goles y derrotas inexplicables, los hinchas Red Devils exigen la salida de Louis Van Gaal del Manchester United. Sin embargo, la directiva del club del noroeste de Inglaterra discrepa en este aspecto y perdura la confianza en el técnico holandés.

Van Gaal tampoco ha triunfado en Old Trafford (foto: The Guardian)
Hay unanimidad en que el legado de Sir Alex Ferguson en sus casi treinta años en Old Trafford ha dejado el listón bien alto para sus sucesores. David Moyes, al que llamaron ‘The Chosen One’, fue destituido a mediados de abril del 2013. Año en que el Manchester United no se clasificó a ninguna competición europea. Hoy, van Gaal, en su segunda campaña con los Red Devils, parece seguir el mismo rumbo que el extécnico del Everton. A pesar de estar aún plantado en una quinta casilla con billete a la Europa League, los hinchas Red Devils no están dispuestos a hundirse en la mediocridad, y demandan el despido del exjugador y exentrenador del Ajax de Ámsterdam.
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El conjunto de Manchester culminó la temporada pasada en el cuarto puesto en la Premier League. Campaña en la que, dicho sea de paso, no jugó ninguna competición europea. Además, Van Gaal dejó a su equipo en segunda ronda de Copa de la Liga, tras una goleada sufrida por 4-0 frente al MK Dons, club que en ese entonces jugaba en tercera división. En lo que corresponde a la FA Cup, el equipo fue derrotado 1-2 frente al Arsenal en cuartos de final, con tantos de Nacho Monreal y Danny Welbeck. Cero títulos ganados y un regular pase a Champions League resume a los diablos rojos la campaña anterior. Y no olvidemos, todo lo mencionado luego de haber gastado 148 millones de libras en fichajes.
Sin embargo (y sin lógica), la directiva del club decidió otorgarle constancia al técnico holandés. Tal vez se pudo argumentar falta de tiempo para la adaptación del proyecto del nuevo director técnico. Y así, van Gaal comenzó su segunda temporada al mando del equipo de Old Trafford. Nuevamente respaldado con traspasos importantes, después de una inversión de casi 140 millones de libras. Esta vez añadido de una tarea a nivel continental, participando en Champions League con un grupo asequible. Las expectativas de los aficionados de Old Traffordse volvieron a alzar. Pocos imaginaron que lo que se aproximaba en el horizonte era otra temporada de rotunda decepción.
Tras un inicio muy emocionante, el United se pintaba como el de antes y se postulaba como firme candidato a la corona. Todo era felicidad y resplandor en Manchester. Hasta que llegó la sequía de goles, el nefasto juego y los decepcionantes resultados. Tal vez la pléyade de lesiones sufridas fue un motivo que perjudicó y precipitó este declive del club. La problemática era tan grave que bastó para dejar al equipo fuera de la Champions League, Copa de la Liga y la pelea por el título local.

Por un instante, el grupo aparentó retomar su rumbo. Inexplicablemente, los positivos resultados de los Red Devils empezaron a llegar, a pesar de que el fútbol ejercido seguía siendo sinónimo de pobreza. Ganaban jugando mal. Y el que gana jugando mal, en algún momento deja de ganar, dicen. Y dejó de ganar. El conjunto del noroeste de Inglaterra era reiteradamente salvado por actuaciones individuales. Especialmente, Anthony Martial, el mejor jugador de la temporada para los diablos rojos, y Wayne Rooney, quien tuvo una repentina inspiración y volvió a demostrar el porqué es el capitán del Manchester United (el exdelantero Toffee ha marcado siete goles en sus últimos siete partidos). No obstante, tus figuras no siempre te salvan el pellejo. Un equipo no puede depender de éstas.
La prensa y los aficionados se transfiguraron en una nube gris para Van Gaal. El extécnico de la selección holandesa era y es criticado día tras día. Con el pitido final en el Teatro de los Sueños se podía contemplar cómo iniciaba el zumbido lleno de abucheos de los hinchas, protestando y reprochando el rendimiento del grupo. Se dice que el mismo van Gaal decidió presentar su renuncia al cargo pero que, luego de tratarlo con Ed Woodward, su puesto como entrenador del club no se vio afectado.
Los últimos dos partidos del conjunto de Manchester pueden significar un punto de inflexión en el equipo. Dos victorias contundentes (ante Derby County en Copa y Stoke en liga) donde se pudo presenciar buen juego del grupo. Sin embargo, la irregularidad ha sido algo común en los Red Devils esta campaña. Así que aún nada está dicho. Ya que con un par de encuentros de aciago desempeño, van Gaal se ganará los siseos en su contra. La sombra de Sir Alex Ferguson sigue siendo alargada.
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