Walter Mazzarri arriba a Vicarage Road
El míster italiano es el nuevo entrenador del Watford, donde vivirá su primera experiencia en el fútbol inglés. Ha sido requerido por la familia Pozzo para dirigir a los Hornets por tres temporadas.

El entrenador originario de la Toscana italiana llega para tomar el relevo de Quique Sánchez Flores, quien sufrió de la inconformidad y poca paciencia de los dueños del Watford. La familia Pozzo se mostró insatisfecha con el considerable bajón futbolístico que sufrieron los ‘Hornets’ a inicios del año en curso, aparte de la caída en semifinales en la FA Cup ante Crystal Palace, factores suficientes para buscarle un reemplazante a Sánchez Flores.

Walter Mazzarri vivirá su primera experiencia en la Premier League, de hecho, la primera como entrenador fuera de Italia, donde ha desarrollado toda su carrera, tanto de jugador como de técnico. Contó con una carrera de 14 años (1981-1995) como jugador, disputando partidos desde la Serie A hasta la Serie C de Italia, pasando por equipos como Pescara, Cagliari, Fiorentina (club del cual fue canterano) y Empoli. Le apodaban “el nuevo Antognini”, en honor al centrocampista italiano y campeón mundial Giancarlo Antognini.

Ha sido director técnico desde el 2001 empezando desde la Serie C con el Acireale. La trayectoria de Mazzarri como entrenador le ha valido el aprecio y cariño de los clubes que dirigió; desde el 2004 hasta el 2007, logró la permanencia del Reggina en la Serie A por tres temporadas consecutivas, siendo la última la más valerosa, logrando dejar a los de Calabria en primera división aún con una sanción que les restó once puntos del total en la tabla general. En el 2007 llegó a la Sampdoria, llevándolos esa temporada a la Copa de la UEFA y a la temporada siguiente a la final de la Coppa Italia, cayendo ante la Lazio. Eso sin mencionar que resucitó a un Antonio Cassano que venía de una quema producto de su paso por el Real Madrid.

Las mieles del fútbol coincidieron con Mazzarri a partir del 2009, cuando empezó a dirigir al Nápoles. Allí contó con jugadores como Edinson Cavani, Ezequiel Lavezzi, Christian Maggio, Camilo Zúñiga, Walter Gargano, Gokhan Inler, Marek Hamsik, Paolo Cannavaro y Hugo Campagnaro, que aprovechó al máximo. Revitalizó al equipo, lo volvió a poner en el ojo del mapa italiano luego de vivir el ostracismo de la Serie B, saliendo de él apenas en la temporada 2006/07. Mazzarri le dio al Nápoles valerosas actuaciones tanto en la Champions League como en la Europa League. Aparte de eso, le dio al equipo napolitano una Coppa Italia en la temporada 2011/2012, recuperando la alegría de un equipo que ganó sus últimos campeonatos en el año 90.

Sin embargo, no tuvo una muy buena experiencia después, ya que en 2013 fue contactado por el Inter y fue entrenador del equipo nerazzurro, cosechando resultados que no eran los esperados. El Inter prescindió de sus servicios en noviembre del 2014 y no había dirigido en un banquillo hasta la fecha. 


"Minutos Mazzarri" tiene tendencia a la gestualidad. Los duelos contra el Liverpool de Jürgen Klopp prometen ser una obra teatral para alquilar balcón.

Cuando Mazzarri dirigía al Nápoles, los comentaristas deportivos sudamericanos le apodaron ‘Minutos Mazzarri’, porque el técnico italiano tenía la costumbre, faltando diez minutos para acabar el partido, de salir desde el banquillo, quitarse la chaqueta del traje y dar órdenes a sus dirigidos con una pasión incontestable. El toscano es un entrenador que se ganó rápidamente adeptos en Italia por imprimir actitud a todos los jugadores de su equipo. Le daba la capacidad de destrabar partidos complicados, incluso de remontarlo a los últimos minutos de los encuentros, desatando la locura (y algún que otro paro cardíaco) a los hinchas. Es bastante gestual a la hora de dirigir, por lo que los duelos contra el Liverpool de Jürgen Klopp prometen ser una obra teatral para alquilar balcón.

Ahora bien, el reto del míster italiano es posicionar al Watford en la mitad alta de la tabla. Como dijimos anteriormente, la familia Pozzo quedó inconforme, luego de pasar de estar entre los ocho primeros a terminar en la décimo tercera posición de la tabla. Mazzarri tendrá presión. Y la inconsistencia es una de sus carencias más acusadas. Era común para su Nápoles ganar 3-0 al Milan, remontar un 3-2 para ganar 5-3 a Torino o perder por más de dos goles de diferencia frente a equipos como Udinese y Genoa. En resumen, el toscano necesita de forma urgente inyectar al equipo la regularidad que le sobró a Quique Sánchez Flores en el primer tramo del campeonato y que le faltó en la recta final, costando posiciones en la Premier y, en última instancia, su puesto.

Afianzar la defensa, parte del equipo que fue muy aclamada la temporada que acaba de culminar, enriquecer el medio campo para que no solo corte juego sino que también lo cree, mezclado con un delantero que sirva de relevo o que acompañe a Troy Deeney, servirán para que la primera experiencia del italiano en la Premier League sea plácida para él y para los asistentes de Vicarage Road.

Con la llegada de Walter Mazarri, ya son cuatro los técnicos italianos que dirigirán en la Premier League (Claudio Ranieri con Leicester, Francesco Guidolin con Swansea y Antonio Conte con Chelsea) y también será el cuarto entrenador italiano en la historia del Watford, siguiendo los caminos de sus compatriotas Gianluca Vialli, Gianfranco Zola y Giuseppe Sannino, por lo que no le será desconocido encontrar raíces del "calcio" en su plan de trabajo para los Hornets. Su ímpetu y pasión de juego serán un arma de doble filo para el toscano, que deberá trabajar a conciencia para hacer del coraje y esfuerzo una virtud, y no una desventaja que pueda costarle posiciones en su primer trabajo fuera de la bota itálica.

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