Ander Iturralde

Eddie Howe escala ‘la pirámide del éxito’ en Bournemouth

Una vez acabada la temporada, Eddie Howe, entrenador del Bournemouth, concedió una reveladora entrevista al rotativo inglés The Telegraph. Por su interés, la reproducimos en La Media Inglesa.

Esta es una transcripción de la entrevista a Eddie Howe realizada por el periodista Jeremy Wilson y publicada en The Telegraph. Esta es la versión original.

 

«Vale, me voy a abrir», dice Eddie Howe, mientras revisa su mesa, antes de sacar un pedazo de papel con un pequeño esquema. «Intento darle a mi mujer un calendario con mi semana», dice, señalando a una fila de cajas que se parece a algo que te dan el primer día de clase. «Así que aquí puedo estar contigo y aquí no. Está ahí para que ella lo pueda ver. Ese soy yo intentando dar algo de estructura a mi vida familiar pero la realidad es que nunca sale como está previsto».

La franqueza de Howe ha fluido durante los cuarenta minutos que ha pasado hablando sobre John Wooden, el legendario entrenador estadounidense de baloncesto universitario cuyos principios de liderazgo han influido en el trabajo del joven técnico inglés en Bournemouth. Estos principios aplican mucho más allá del deporte y, aunque Wooden también fue siempre firme en el hecho de que su familia era lo primero, sí que admitió poco antes de fallecer en 2010 a los 99 años de vida que su gran arrepentimiento era no haber dedicado más tiempo a los intereses de su mujer Nellie. «Esa parte me resultó fascinante porque incluso un hombre tan grande como él pecó de trabajar demasiado duro», dice Howe, quien tiene dos hijos, Harry, de cinco años, y Rocky, de uno, con su mujer Vicky.

Su rutina diaria involucra llegar al campo de entrenamiento del Bournemouth a las seis y media de la mañana para preparar al detalle cada sesión de entrenamiento. Vuelve a casa a un hora que varía entre el mediodía, la tarde y la noche. «En mi cabeza pienso: vale, ahora voy a desconectar y dedicar tiempo a mi familia», dice Howe. «Pero la realidad es que entro por la puerta pegado al teléfono móvil hablando con un agente o alguien que tiene que ver con el fútbol. Me siento culpable cuando no estoy trabajando. Da igual la hora, tengo que estar haciendo algo de cara al siguiente partido o al equipo. Suena como a una adicción».

Es ciertamente posible, aunque es una adicción que ha esparcido alegría a lo largo y ancho de Bournemouth -Howe siente que está liderando a un pueblo- y probablemente además ha mejorado inmensamente las vidas de numerosos jugadores, ayudantes y de algún que otro periodista. Como mínimo dos periodistas esta temporada han seguido la recomendación de Howe y han comenzado a leer «Inch and Miles: The Journey to Succes», el libro de John Wooden, a sus hijos.

Aunque fue escrito por Wooden para una audiencia infantil, el libro contiene mensajes sobre trabajo duro, espíritu de equipo, amistad, lealtad, entusiasmo, iniciativa, autocontrol, fe y perseverancia. Howe se lo lee a su hijo mayor cada pocas semanas. «Simplemente creo que es genial para niños pequeños», dice Howe. «Haz de cada día tu obra de arte» es el mantra de Wooden que cuelga en una de las paredes de la oficina de Howe y, debajo de las doce lecciones de liderazgo de Wooden, también están colgados de la pared simples recordatorios sobre cómo ser el mejor padre y marido posible.


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Han pasado ya más de cuarenta años desde que Wooden, que consiguió una cifra récord de diez títulos nacionales de la NCAA, pusiese fin a una carrera como entrenador que fue votada por los espectadores de ESPN, el mayor medio deportivo en Estados Unidos, como la mejor de la historia y han pasado también más de ocho décadas desde que acuñó una definición de éxito que todavía resuena. «Éxito es paz mental, lo cual es fruto directo de la satisfacción personal que supone saber que has hecho el esfuerzo de hacer todo lo posible para convertirte en la mejor versión de ti mismo que puedas alcanzar», escribió Wooden.

La definición fue influenciada por las experiencias de Wooden como profesor de lengua y su aflicción porque los padres solo juzgaban a los niños por su nota final. «La frase me inspiró porque, muchas veces, son las victorias las que te definen», dice Howe. «Entras en un sitio muy oscuro cuando pierdes. Esa frase alivia ligeramente el dolor de la derrota y permite que puedas tener una visión más a largo plazo. Aleja el ruido inútil que puede surgir cuando estás preocupado por el resultado. Hay mucha preocupación en el mundo. La realidad es que todo depende de la preparación. Tienes entonces la esperanza de que el resultado llegue porque has hecho todo lo que está en tu mano para producir la mejor actuación posible».

La belleza añadida de esta frase procede del hecho que, al extraer genuinamente lo mejor de ti mismo y de los que están a tu alrededor, los indicadores de éxito más comunes acabarán acompañando. Al igual que Wooden siguió diligentemente los quince bloques de su «pirámide del éxito» en su desempeño como entrenador de UCLA entre 1948 y 1975, su filosofía ha ayudado a dar forma al reseñable liderazgo de Howe en Bournemouth.

Howe tuvo conocimiento de Wooden en 2012, cuando recibió el libro de manos del capellán del club, Andy Rimmer. «No miré el libro hasta un par de semanas después pero me enganché en cuanto empecé a hojear las páginas», dice. «Algunas de las cosas que se mencionan en el libro ya las estaba haciendo, pero otras no».

Aunque Howe es selectivo con lo que utiliza directamente con sus jugadores y no intenta imitar a un icono de la magnitud de Wooden, hay obvias similitudes entre ambos. Wooden decía que siempre trataba de «inspirar una llama dentro de» en lugar de «encender una llama debajo de» su equipo y muchos de sus mejores jugadores, entre los que se incluye el notorio Kareem Abdoul-Jabbar, han expresado que su admiración y la comprensión de sus métodos se acentuaron una vez se retiraron.

El sencillo estilo de Howe también requiere de enorme lealtad y, aunque es exigente en el entrenamiento, su forma de trabajar destaca por una rara consideración por sus jugadores. «Quiero que tomen las mejores decisiones posibles para que se sientan realizados y felices», dice Howe. «Me gusta que conecten con los aficionados, que les devuelvan el cariño que reciben tanto de ellos como de sus propias familias. No quiero ser pretencioso pero tenemos sólidos principios».


Wooden le decía a sus jugadores que nunca pensaran en ser mejores que otro sino que nunca cesaran en intentar ser lo que mejor que pudieran ser. «Una de mis conversaciones más comunes con futbolistas es: «¿Cómo es que yo estoy fuera del equipo si soy mejor que él?». Una de las cosas que siempre digo es: «Estoy hablando sobre ti y sé que me puedes dar más. Preferiría que te comparases contigo mismo»


«He leído partes de la pirámide de Wooden a los jugadores pero no todo de golpe. No quiero darles todo el contenido del libro, sino extractos concretos que me gustan en momentos importantes». Una cosa que marcó especialmente fue la diferencia entre carácter y reputación. «Tu carácter es lo que eres mientras que tu reputación es cómo percibe la gente que eres», escribió Wooden.

Wooden también le decía a sus jugadores que nunca pensaran en ser mejores que otro sino que nunca cesaran en intentar ser lo que mejor que pudieran ser. «Una de mis conversaciones más comunes con futbolistas es: ¿Cómo es que yo estoy fuera del equipo si soy mejor que él?», dice Howe. «Una de las cosas que siempre digo es, «estoy hablando sobre ti y sé que me puedes dar algo mejor. Preferiría que te juzgases en comparación contigo mismo». Yo también sólo puedo juzgarme con relación a mí mismo y todo radica en empujarse a uno mismo todo el rato. Nunca voy a ser igual que otro entrenador».

La perspectiva de Howe debió ser especialmente valiosa esta temporada cuando el equipo no sumó ninguna victoria entre el 19 de septiembre y el 5 de diciembre, y sufrió las lesiones de cuatro jugadores clave. La tentación de desperdiciar su valiosa energía en preocuparse sobre las consecuencias del descenso y culpar a la mala suerte tuvo que ser enorme. Howe lee los libros de Wooden cuando siente la necesidad de inspiración y siempre extrae alguna lección.

«De verdad que no me acuerdo qué hice en aquella parte [cuando sumaron más de dos meses sin ganar] de la temporada», dice Howe. «La mentalidad era lo más importante. Es entonces cuando realmente estás a prueba, donde la fuerza de tu carácter es evaluada. El mensaje de John Wooden trata sobre mantenerte equilibrado. Puede que hayas ganado o perdido pero te ciñes a lo que crees que es lo correcto».

Wooden mantiene que nunca se preocupaba sobre el resultado final y que era la travesía en vez de la victoria lo que más placer le daba. «Si me ves los días que certificamos los ascensos, no te sorprenderá saber que ese es también mi caso», dice Howe. «Lucho para saber cómo reaccionar. Has trabajado tan duro para conseguirlo, lo quieres con tan ganas que cuando llega es sólo alivio. Entonces pienso de inmediato: «¿Qué hay del próximo?». Para mí, lo importante es la travesía, aunque puede ser horrible. Hay mucho estrés». ¿Así que hacia donde se dirige ahora este viaje? Howe quiere estabilizar al club en la Premier League. «Son pequeños pasos», dice. «Solamente el hecho de quedarnos en esta liga es nuestra mayor hazaña hasta la fecha. Ésta tiene que ser la definitiva ya que estamos hablando de la primera división».

¿Y para sí mismo? Howe suele ser descrito como el futuro seleccionador inglés pero, con apenas 38 años, tiene claro cuál es su objetivo más importante. «La vida pasa tan rápido», dice. «Mi mayor reto mientras continúo hacia adelante como entrenador es el de no tener arrepentimientos al mirar atrás y pensar que debería haber pasado más tiempo con mis hijos y con mi mujer. Esta es mi elección [la de ser entrenador] y soy muy afortunado de tener una familia que me apoya y que me da la oportunidad de dedicar el tiempo a mi trabajo. Amo a mi familia, amo a mi familia, amo a mi familia».

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Ander Iturralde