Diego Gomezjurado

La primera sorpresa del año

A pesar de una pretemporada complicada, con el club en proceso de venta, multitud de lesiones, los fichajes paralizados y la ausencia de un entrenador confirmado, el Hull City se ha convertido en la revelación de este inicio de liga.

El día anterior al inicio de una nueva temporada es un momento de esperanza para los hinchas de los veinte equipos de la Premier League. En la tabla, todos los clubes empiezan iguales en puntos y cada hincha puede soñar en que su equipo logre cosas importantes durante la temporada. Este año no fue diferente. Excepto para los fans del Hull City AFC. Una turbulenta pretemporada dejó a la escuadra sin técnico, únicamente con once jugadores de campo disponibles y con unos dueños dispuestos a aceptar un descenso rápido. Todos los hinchas, expertos e inclusive las casas de apuestas lo daban por hecho; el primer partido de la temporada contra el impresionante Leicester City iba a ser el inicio del fin del tercer descenso del Hull City.

Victorias sorpresivas

Los fanáticos de Hull City AFC, con ánimos muy alicaídos, no lograron llenar el KCOM Stadium para su primer partido contra los campeones y los que sí asistieron lo hicieron para sumarse a las campañas de rechazo en contra de los dueños egipcios Assem y Ehab Allam. Las cámaras de Sky se preparaban para filmar el rechazo de los hinchas y la fácil victoria de los campeones reinantes. Sin embargo, se comenzó a observar un planteamiento táctico ordenado y defensivo en el equipo, practicado por Mike Phelan durante el corto tiempo que tenía a cargo. Curtis Davies estuvo sobresaliente, poco importó que el reconvertido mediocampista defensivo Jake Livermore haya sido su compañero en la defensa. El experimentado capitán cortó ataque tras ataque del Leicester City y al final registró 8 intercepciones y 15 despejes. Hull City AFC logró la victoria gracias a un hermoso gol de doble chilena propio de una serie japonesa sobre fútbol de los años 90 y a un remate del siempre confiable Robert Snodgrass, todo sin una sola sustitución. A las 14:45 del 11 de agosto del 2016, Hull City AFC estaba en lo más alto de la tabla de posiciones.

El resultado no pasó desapercibido, pero los expertos atribuyeron el resultado a un golpe de suerte. Un equipo con once jugadores y sin entrenador no le gana al campeón reinante de la Premier League por virtudes sino por errores del rival. Los hinchas de Hull City AFC lo disfrutaron a fondo, ya que por primera vez desde la final del play-off había algo que festejar.

El siguiente partido fue contra el Swansea en Gales. Los mismos 11 jugadores junto con el técnico interino Mike Phelan llegaron al Liberty Stadium para probar a todos que lo que sucedió una semana antes no fue un golpe de suerte. El esquema táctico ordenado y defensivo de Mike Phelan estuvo presente una vez más. La labor de Sam Clucas, el mediocampista por izquierda reconvertido en mediocampista central fue fundamental para que Gylfi Sigurðsson no pudiera ser el generador de fútbol del Swansea. Tras 73 minutos en los que el equipo se defendió impecablemente, Phelan hizo su primer cambio de la temporada: Shaun Maloney por Adama Diomande. Maloney no desaprovechó su oportunidad y a los 79 minutos abrió el marcador y a los 91 dio una asistencia para que Abel Hernández marcara el 0-2 y sellara la segunda victoria de la temporada.

Las claves del éxito

Mike Phelan, durante tantos años exasistente de Sir Alex Ferguson, tiene mucho mérito en los resultados. Su filosofía de fútbol directo ha funcionado muy bien durante estas primeras fechas. Si bien su planteamiento es bastante simple: ser compactos al momento de defender y muy rápidos para el contraataque al momento de recuperar el balón. Su función principal radica en garantizar que cada uno de sus jugadores está comprometido con el esquema para ofrecer su máximo esfuerzo físico. Si un jugador no hace las coberturas o las permutas en defensa o no es preciso al momento de hacer la transición al ataque, su esquema sufrirá un cortocircuito. En estos dos primeros partidos se ha evidenciado la entrega total de los jugadores, que se juegan al 100% por su entrenador y por su equipo.

Por otra parte, los jugadores merecen ser felicitados. El grupo se ha comportado de manera muy profesional a pesar de cada uno de los golpes que han tenido que afrontar durante la pretemporada. Son un grupo sumamente unido con un aire de rebeldía para demostrar a todos que todos ellos merecen jugar en el más alto nivel del fútbol y que lo harán sin importar qué obstáculo se les ponga por delante. Como dijo Sam Clucas tras la victoria contra el Swansea: “Todos nos están descartando. He visto a los expertos de Sky Sports News decir que no tenemos opción alguna después de lo que nos ha sucedido. Pero esto se ha convertido en una motivación para nosotros”.

En la parte individual se debe destacar a tres jugadores que han tenido un inicio sobresaliente. En primer lugar, Curtis Davies, que ha sido vital en la defensa para que Jake Livermore cumpla un papel con el que está familiarizado y para liderar al grupo. En segundo lugar, Sam Clucas, que ha sido uno de los jugadores con más recuperaciones de balón en su propio campo y lo ha logrado jugando en una posición que nunca antes había ocupado. Finalmente, Robert Snodgrass, que ha logrado volver a ser el jugador clave tras su grave lesión. Los balones que pasan por sus pies siempre buscan a un delantero y sus jugadas a balón parado generan mucho peligro.


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Mike Phelan antes del partido contra el Swansea (Ben Hoskins/Getty Images).


“No tengo nada que perder”

El futuro de Mike Phelan es incierto, ya que únicamente le pidieron que se haga cargo de la pretemporada. Debido a que los dirigentes no han podido conseguir un entrenador que se acople a su perfil, se ha tenido que hacer cargo de los primeros partidos. Tiene un record perfecto de tres partidos jugados y tres ganados (incluido el 3-1 ante el Exeter City por la Copa de la Liga) en lo que va de la temporada y ha logrado que el grupo de jugadores entienda y se acople a su sistema de trabajo en un cortísimo tiempo y con nada de recursos. Es evidente que Mike Phelan debe ser oficializado como entrenador lo más pronto posible, sus logros hablan por sí solos y merece tener la oportunidad de trabajar en un entorno de seguridad laboral y con ciertos recursos que ayudarán a que la escuadra cumpla la meta de no descender a la Championship.

La venta del club

Los altos mandos del club son muy herméticos en su información, a tal punto que ni siquiera la prensa local tiene claridad en los asuntos internos del equipo. Existe una oferta en firme para que un consorcio de inversionistas chinos que ya asistieron a la victoria contra el Leicester haga la compra. Todos los rumores apuntan a que la venta está prácticamente hecha, solo falta el visto bueno de la FA y Premier League: lo más importante es saber cuándo va a suceder. Queda tan solo hasta el 31 de agosto para poder fichar jugadores y si no existe una venta hasta máximo esta semana no habrá tiempo suficiente para que los refuerzos lleguen al club y esto afectará terriblemente no solo a las posibilidades de permanecer en primera división sino también al ánimo de los jugadores que abiertamente han pedido refuerzos para poder cumplir con su meta.

Refuerzos

A pesar de toda la incertidumbre que existe alrededor del proceso de compraventa, el equipo de scouts y el mismo Mike Phelan no se han rezagado en sus esfuerzos por traer jugadores al club. Según fuentes de Sky y del Hull Daily Mail se ha determinado a varios jugadores como posibles refuerzos. Se habla de la posible cesión por un año del defensa central del Aston Villa Micah Richards y del delantero del Southampton Jay Rodriguez. También ha existido un interés y un acercamiento para buscar la compra definitiva del mediocampista Ryan Mason. En definitiva, Mike Phelan ha determinado que necesita de 6 o 7 refuerzos para que su equipo pueda ser competitivo y todo dependerá de que exista una resolución en el proceso de adquisición del club y que los jugadores puedan ser fichados de manera rápida para ponerse la camiseta de Los Tigres.

Los hinchas

Tras unos meses muy duros en los que no han tenido mucho que festejar, el ánimo de los hinchas ha mejorado. La situación deportiva ha sido buena y se avecinan tiempos mejores en lo institucional. No existe una euforia desmesurada por los triunfos, pero tampoco se puede negar la importancia de que un equipo que pelea el descenso tenga 6 puntos en el mes de agosto (el Aston Villa tuvo que esperar hasta el 5 de diciembre de 2016 para tener 6 puntos la temporada pasada). Aún queda mucho por jugar y permanecer en primera división es el logro que Hull City buscará obtener. Es reconfortante saber que los tiempos que se vienen son mejores y que existe un grupo de jugadores dispuestos a pelear hasta el último partido por el bien del club.

También hay que ver cómo va a reaccionar el equipo ante una derrota. Este fin de semana, José Mourinho y sus superestrellas visitarán el KCOM Stadium. Todo indica que el Manchester United va a ser un rival demasiado fuerte para el Hull City AFC, pero tal vez sea uno de esos momentos en el fútbol en el que el espíritu luchador de un grupo de jugadores y su deseo por demonstrar que pueden contra toda adversidad resulte nuevamente en una sorpresiva victoria.

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Diego Gomezjurado